21 de marzo de 2015
21.03.2015
La columna del lector

Funeral militar

21.03.2015 | 01:14

Si alguien ha estado en un entierro militar donde se toca el Silencio, ahora conocerá su significado. Este toque de queda TAPS al oírlo, se nos hace un nudo en la garganta, y a duras penas, podemos contener las lágrimas. Todo comenzó en 1862 durante la guerra civil en América, cuando el capitán del Ejército de la Unión Robert Elly estaba junto con sus hombres cerca de Virginia luchando frente al Ejército Confederado.

Entrada ya la noche, el capitán escucha los quejidos de un soldado herido en el campo de batalla, y sin saber si se trataba de uno de los suyos o del bando contrario, llegó hasta él como pudo y lo arrastró hacia su campamento para prestarle ayuda. Cuál sería su sorpresa, que al encender una linterna, comprueba que aquel joven, ya muerto, era su hijo. El chico estudiaba música en el Sur cuando estalla la guerra, y sin decirle nada a su padre, se había alistado en el Ejército de los Confederados.

El capitán Elly, al ver cómo moría su propio hijo entre sus brazos, queda en estado de shock, y pide permiso a sus superiores para hacerle un funeral con honores militares, pero fue denegado por tratarse de un soldado que pertenecía al bando enemigo. Pidió también que un grupo de los miembros de la banda de música tocaran en el funeral. Igualmente también se le negó. Lo único que sí le dieron permiso fue para darle, tan sólo, uno de sus músicos. El capitán escogió a un cornetero para que tocara una serie de notas musicales que encontró en el bolsillo del uniforme del joven fallecido. Esta solicitud fue otorgada y así nació esta melodía inolvidable que se conoce como TAPS (Silencio).

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