30 de marzo de 2015
30.03.2015
Punto de vista

Dedicatoria a Monedero, un difamador

30.03.2015 | 02:00
Dedicatoria a Monedero, un difamador

El General Franco, después de su fallecimiento, y especialmente con motivo de los sucesivos aniversarios del mismo, jamás ha sido tan vilipendiado públicamente por nadie, por antifranquista que fuere, con el odio formal y material de que acaba de hacer gala un político sin vergüenza llamado Juan Carlos Monedero, tercero de Podemos, con motivo del primer aniversario de la muerte del llorado Adolfo Suárez y además en televisión, por si fuera poco, el medio público mas poderoso de la actualidad. El mismísimo Monedero quien, por cierto, se ha visto obligado recientemente a regularizar ante la Hacienda Pública una buena cantidad de millones de pesetas de las de antes, y que no le pertenecían por ser propiedad de los contribuyentes españoles aunque hubiesen emanado del chavismo.

El corrupto pues, político ultraizquierdista, ha hecho honor a su apellido guardando en su propio monedero lo ajeno -es decir, "lo nuestro", hasta que por habérselo filtrado alguien o por haber tenido conocimiento extraoficial por terceros de que se venía instruyendo un expediente por Hacienda en su contra, se vio obligado- y por tanto, de mala fe, a regularizar su ilegal posición antes de recibir la preceptiva notificación administrativa de índole fiscal sobre el particular.

Pues bien, con la actitud propia de un político canalla o de una canallada política, él que tanto habla, como sus congéneres de "la casta", metiendo a todos en el mismo saco, ha acreditado cumplidamente lo que ya sabíamos que a la otra orilla de "la casta" figuran los "descastados", que son mucho peores, desde la cual el inefable individuo pesca pirañas, para echárselas a quienes no piensan igual que él, con su misma mala fe, con cuyas pirañas monederas no persigue otra cosa que su voracidad acabe con el honor de otros, como ha acontecido con Adolfo Suárez, cuando éstos ya no pueden defenderse, lo cual constituye por parte del primero toda una cobardía de la mayor especie, como ha acontecido recientemente con su especial y canallesca reciente conmemoración personal del primer aniversario de la muerte de Adolfo Suárez

El difamador Monedero necesariamente ha tenido que producir con su desafortunada intervención en el programa televisivo La Tuerca un asco tan profundo que he tenido que hacer grandes esfuerzos para no vomitar, lo que solo pude evitar merced a dedicarle con el pensamiento múltiples dedicatorias que no me atrevo a reproducir en estas páginas por el respeto que merece el lector, por mucho que coincida conmigo sobre el cariño y la valoración tan positiva que merece quien además de haber sido uno de los principales autores de la Transición fue también, sin la menor duda, el mejor Presidente del Gobierno que ha tenido España durante la misma hasta nuestros días. En definitiva, la otra cara de la moneda de Monedero por ejemplo, que siempre dio, incluso refiriéndose a sus adversarios -a quienes jamás consideró sus enemigos- un ejemplo difícilmente repetible desde el diálogo, la tolerancia y la moderación

A todas éstas quiero aclarar al lector que no conozca la agresión verbal del líder de Podemos "celebrando" el primer aniversario de la muerte de Adolfo, que entre otras cosas aprovecha tal conmemoración para ofenderle, insultarle, calumniarle y desacreditarle hasta límites insospechados; empieza diciendo "puedo prometer y prometo que pobre el país que celebra más al verdugo que a las víctimas", señalando a Suárez como "el segundo del gobierno de Franco causante de los asesinatos de Burgos"; corresponsabilizándole de los bombardeos de Madrid y Guernica y otros asesinatos en una Guerra Civil que tuvo lugar cuando Adolfo contaba, como yo mismo, con cinco o seis años de edad; que no sabe qué hacemos celebrando todavía a los verdugos; que la Transición fue un pacto entre el Rey, Suárez y Felipe González para "encontrar un puesto de trabajo"; ridiculiza la imagen del Rey pasándole el brazo por encima "a quien ya no se acuerda de nada", haciendo mofa de la famosa fotografía en que se puede ver a ambos de espaldas, durante una visita del Monarca al pobre Adolfo durante el Alzheimer que éste padeció, con múltiples ofensas más que me producen náuseas recordar.

Aquel lector que tenga un fuerte estómago y sea capaz de perdonar a una persona, por miserable que sea, que entre en Internet, donde podrá comprobar todo lo que digo y muchas cosas más que un corrupto dice de quien terminó sus años modestamente, como el pobre Suárez, a quien ni siquiera hoy algún tipejo como Monedero, llevado por su odio, ha dejado en su merecida paz.

Para percatarse de cuanto digo, que el lector se limite a pulsar en su ordenador https://m.youtube.com/watch?v=viEVtCms-mg titulado "Suárez y la Transición: que la tierra os sea leve" y verá a qué grado de infamia puede llegar el ser humano.

No sé si fue Manuel Azaña o Indalecio Prieto quien en una carta durísima a Franco, hecha pública desde el exilio, terminó con esta frase: "¡Anda, tente allá que hiedes!".

Redentor Monedero: Aplícate el cuento.

(*) Ponente de la Ley para la Reforma Política y Presidente Nacional del partido político Ciudadanos de Centro Democrático

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