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Mando Aéreo de Canarias Relevo en el Escuadrón de Vigilancia Aérea 21

Un nuevo jefe a 2.000 metros

Eduardo de Aguiar Rodríguez releva a César Atanasio Goitia en el mando del Escuadrón de Vigilancia Aérea 21, en el Pozo de las Nieves

El Escuadrón de Vigilancia Aérea 21 abrió ayer sus puertas -más de lo habitual- para convertirse en el escenario donde el comandante grancanario Eduardo de Aguiar Rodríguez tomó posesión del cargo como nuevo jefe de la instalación. Además de la satisfacción por regresar a la Isla que lo vio nacer y por servir por primera vez en ella después de 23 años "destinado por todo el mundo", apunta, manifiesta su orgullo por ser el nuevo responsable "de esta unidad emblemática, ya que registra la mayor altitud de todos los escuadrones de vigilancia aérea de España". En la cota más alta de la Isla, a 1.953 metros, reina con el radar que controla el espacio aéreo de Canarias "y el del resto del país en conjunto", resalta De Aguiar, que releva al comandante César Atanasio Goitia, jefe en la instalación desde el año 2014.

Es la primera vez que el escuadrón 21 celebra un acto de este tipo y permite el acceso a los medios de comunicación por motivos de seguridad, tal y como explican algunos de los que pasan los días en ese espacio del Pozo de las Nieves y que ya no se impresionan con las vistas privilegiadas que los rodean. Ayer, los roques Nublo y Bentayga y el pico Teide -acompañados de cielo celeste y sol deslumbrante- fueron testigos de esta ceremonia marcada por la emoción y la satisfacción. Con sus familiares cerca y ante la mirada fija de diversas autoridades militares y civiles, De Aguiar relevó a su compañero que no estuvo presente por su incorporación temprana en su nuevo puesto fuera de Canarias.

Jorge Miguel Moya Velázquez, como jefe accidental del escuadrón 21, fue otro de los protagonistas del día, dando paso al nuevo responsable y cediéndole su posición y el cargo después de un caluroso pero formal abrazo tras el consentimiento y expresión de satisfacción del general de brigada, segundo jefe del Mando Aéreo de Canarias, jefe del Sector Aéreo de Las Palmas y jefe del Estado Mayor del Mando Aéreo de Canarias, Guillermo Cavo Muñoz, que presidió la corta jornada.

En apenas 15 minutos y con el protocolo pertinente, el nuevo jefe hizo el juramento en el que se comprometió a cumplir las obligaciones de su nuevo cargo, ante la Biblia y la Constitución Española, y pasó del lado izquierdo al derecho de Cavo Muñoz como reflejo de su toma de posesión. La mujer, la madre, la hermana y los tres hijos del comandante protagonista observaron con orgullo.

Ahora, con 62 personas a su cargo en el escuadrón, da a conocer su honra por haber sido nombrado nuevo responsable "de esta unidad importante", de entre las existentes en España, "por su altitud". "Lo principal de nuestra labor es que el radar funcione, porque de él depende la protección del espacio aéreo de las Islas y de España en su conjunto", agrega mientras explica que la función del instrumento "es dar, automáticamente, la información de las trazas que hay en dicho espacio, lo que nos permite llevar el control para que no existan problemas exteriores".

De vuelta a su tierra después de 23 años fuera y con "gran ilusión", afirma afrontar este reto "con personas que se vuelcan para garantizar la seguridad y el funcionamiento del radar", a casi 2.000 metros.

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