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Crisis migratoria

Los rescates de migrantes cerca del Sahara, una constante incógita por la coordinación con Marruecos

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Llegada de migrantes a Gran Canaria (27/06/21) Borja Suárez (Reuters) | Quique Curbelo (EFE)

Cada vez que Salvamento Marítimo sale a socorrer a una patera en apuros cerca del Sahara, en los responsables de la operación surge la duda de cómo reaccionará Marruecos, si enviará sus medios de rescate y si aceptará o no la ayuda de un barco español. Pero las instrucciones a sus tripulantes estos días son claras: garantizar el rescate, lo haga quien lo haga.

En ocasiones, el Centro de Coordinación de Salvamento Rabat informa a las primeras de cambio que asume la emergencia y moviliza una patrullera; en otras, avisa de que se hace cargo en el último momento; por ejemplo, cuando una Guardamar española lleva ya recorridos 320 kilómetros desde de Arguineguín (diez horas de navegación), como ocurrió el 1 de junio con una neumática al norte de Dajla, a 65 kilómetros del Sahara.

El domingo, volvió a ocurrir con una neumática que pedía ayuda desde una posición cercana a Cabo Bojador, a 152 kilómetros de Gran Canaria y 46 de la costa del continente, en un punto del Atlántico donde se solapan las áreas de responsabilidad de rescate asignadas a ambos países. Pero esta vez, la Guardamar Talía partió de Gran Canaria con instrucciones tajantes: «Sigue hasta estar seguros de que tienen a todo el mundo a bordo», le dijo por radio poco después de las 11.00 el Centro de Coordinación de Salvamento de Las Palmas al patrón de embarcación, una orden que repitió incluso cuando Marruecos anunciaba que tenía allí una patrullera.

El rescate terminó así: la neumática volcó y la patrullera de la Marina Real solo pidió ayuda a la Guardamar tras informar de que había completado el rescate. Su encargo fue que recogiera a dos personas que habían quedado en el agua: una mujer sobrevivió, y ya está en Gran Canaria, y un hombre se hundió en el océano.

Salvamento explica que Marruecos ya le ha comunicado que rescató a 57 personas sobre las 15.37 horas: 34 varones, 14 mujeres y nueve menores, pero cuando la Talía emprendió el regreso a Arguineguín ni siquiera sabía cuántos habían sobrevivido.

El rescate fue especialmente tortuoso casi desde el comienzo, porque no había comunicación directa entre la patrullera marroquí y el barco de Salvamento. Un pesquero en la zona, el Costa Blanca, hizo las veces de traductor porque en la patrullera nadie hablaba inglés ni español, y en la Talía ni francés ni árabe.

Salvamento decidió que la Talía volviese a Canarias nada más saber que había allí una patrullera, pero corrigió en minutos. «Si te pide que colabores, lo haces». Pasadas las 15.00 horas la Talía volvió a ofrecerse a ayudar. Cuando el barco español se acercó, la petición que recibió fue que se hiciera cargo de una persona caída al agua. Una vez que la recogió indicaron que había otra persona más, ya ahogada.

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