Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El desafío ruso
Frederic Martens Profesor del Grado de Relaciones Interncionales de la Universidad Europea de Valencia

«La salvación de esta crisis está en manos de la propia sociedad rusa»

El experto en Relaciones Internacionales Frederic Martens. | | LP/DLP

El profesor Frederic Martens ya muestra síntomas de cansancio. Lleva toda la semana analizando los factores que se van poniendo sobre la mesa en la ya declarada guerra entre Rusia y Ucrania. Sus previsiones no son muy optimistas respecto al conflicto y cree que Vladimir Putin ha elaborado una estrategia sobre un tablero de ajedrez muy bien planificada en busca del imperio ruso.

¿Ahora ya podemos hablar de una auténtica guerra entre los dos contendientes, Rusia y Ucrania?

Para ser más exactos, la guerra ya había comenzado antes; desde hace meses, Ucrania ya había sido atacada desde el punto de vista cibernético, sus bancos, sus sistemas de defensa, mucha de la logística más importante del país ya habían sido objeto de un ataque masivo por parte de las fuerzas rusas pero sí es exacto que el nivel más alto y más intenso se ha producido en las pasadas 24 horas.

Y, ¿cuál es la razón por la que ahora el presidente de Rusia ha decidido dar este golpe tan contundente sobre la mesa, qué persigue exactamente?

Pues si buscamos en lo que ha pasado hasta ahora, encontramos varias interpretaciones pero, en mi opinión, lo más lógico es señalar la decisión de Vladimir Putin de recuperar el prestigio de la Unión Soviética, mejor dicho, el imperio ruso. Es importante para analizar el planteamiento del presidente ruso recordar dos frases memorables que ha dicho en los últimos meses, «la mayor catástrofe del siglo xx fue la desaparición del imperio ruso» y la segunda frase «la persona que no añora la Unión Soviética no tiene corazón»; estas expresiones explican perfectamente que el dirigente ruso olvida el sovietismo y busca recuperar el imperio, el de los zares. A Putin no le importa el impacto que sus decisiones tengan para la sociedad rusa, sólo plantea la recuperación del prestigio y la importancia de su país en otros tiempos.

¿Ante decisiones que pueden parecer poco razonables, en su opinión se puede hacer una comparación entre el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trup y Vladimir Putin?

No hay posibilidad de comparar a uno y a otro, por supuesto que no. El presidente ruso, como buen ejemplo de la sociedad en la que se educó, es un gran jugador de ajedrez. Tiene muchos recursos y, además, juega con dos golpes por delante. Ha actuado y planificado esta operación de invadir y atacar Ucrania hace muchos meses, yo diría incluso que hace más de un año. Al mismo tiempo, también ha trabajado muy bien los pasos de su política de comunicación, mintiendo cuando ha sido necesario sin ningún tipo de rubor y, finalmente, ha medido perfectamente la respuesta que iba a recibir del resto de países, de los europeos y de su enemigo de toda la vida, Estados Unidos.

¿Las amenazas de embargo económico y de otro tipo por parte de los países europeos, de la OTAN y de Biden van a surgir efecto?

Lo primero que hay que decir al respecto es que lo tiene bastante fácil para resistir porque tiene un apoyo claro que todavía no se ha manifestado en su amplitud y que es China, la superpotencia que está detrás de Rusia, y que le da un importante balón de oxígeno para mantenerse y sobrevivir durante mucho tiempo por mucho que los aliados lo presionen. Los dos se van a apoyar mutuamente porque, además, tienen un enemigo en común que es Estados Unidos .

«Putin, como buen jugador de ajedrez, lleva meses planificando esta invasión de Ucrania»

decoration

¿Y qué papel le queda a los países europeos?

Europa hace lo que puede, por lo menos estamos en el bando de los buenos, de los integrantes de la OTAN que supuestamente respetamos los valores democráticos y los derechos humanos. Es verdad que Rusia ha cometido errores pero cuando planteó recuperar Ucrania como parte de su país nadie le hizo mucho caso, estamos hablando incluso de Japón; las sanciones de los europeos que se están debatiendo en el Parlamento Europeo y adoptándose poco a poco no le importan mucho a Putin, tiene muchas alternativas a su mano para hacerlas llevaderas y resistir. Si a todo esto sumamos que tiene el botón rojo, el armamento nuclear, habrá que tomársela mucho más en serio.

¿Los países occidentales están llegando tarde, tomando decisiones muy poco efectivas y contundentes?

Yo diría que sí. Los occidentales siempre llegamos tarde a estas crisis. La estrategia de comunicación de Rusia ha sido muy buena, muy eficaz y ha conseguido trasladar un discurso que ha calado, que ha presentado unos hechos como ellos querían que se conocieran y los giros posteriores no han roto esa estrategia.

¿Dónde está la salvación, la forma de superar esta guerra como nunca se había visto en Europa después de la II Guerra Mundial?

En la apropia Rusia, creo. Es cuestión de saber hasta cuándo va a aguantar la opinión pública del país esta presión del resto de los países de todo el mundo y cómo va a llevar las restricciones y el estrangulamiento de sus fianzas, de su comercio y de sus relaciones con el resto del planeta. Sinceramente, no lo sé, es muy complicado cuantificar el tiempo que esta sociedad mantendrá el respaldo a este líder que añora el esplendor del imperio de los zares.

Por ahora no parece tener mucha oposición. ¿En el futuro puede ser tan fuerte que no pueda seguir gobernando?

Ahora mismo, Vladimir Putin tiene comprados a todos aquellos que podrían tener la intención de oponerse a sus planes. Su estrategia ha sido aislarse de todo aquel que pueda plantear algún tipo de duda con respecto a sus decisiones y a su línea a seguir; se ha rodeado de un núcleo duro conservador, de mandatarios nostálgicos de aquel pasado brillante de gran potencia mundial y eso nos está metiendo al resto de los países en un problema de carácter mundial como es una guerra que, por ahora, no tiene perspectivas de solución.

Midiendo el reparto de fuerzas y la situación a la que hemos llegado en este momento, con una guerra declarada en territorio europeo y las vías de diálogo cerradas. Esta situación, ¿nos está demostrando algo?

Que en el caso de que lo tenga todo perdido, Putin podría pensar que la solución es apretar el botón rojo y perdemos todos. Es muy complicado predecir los hechos futuros y por donde se va a encauzar esta crisis porque, como ya he repetido, Rusia tiene la baza de China, un apoyo muy poderosos que puede cambiar muchas cosas. No obstante, esta situación sí que nos está permitiendo valorar la capacidad de Occidente para defender unos derechos que siempre han regido nuestras sociedades y que parece que están en declive en la civilización occidental, por lo que hemos visto cuando lo hemos necesitado.

Compartir el artículo

stats