Día de las Fuerzas Amardas | Militares y tecnología

Un ejército en realidad virtual

La capital grancanaria conmemora el día de las Fuerzas Armadas con tecnología inmersiva y desfiles | Se cumplen 35 años de la entrada de la mujer en la vida militar

La Plaza de la Música, en el marco del Día de las Fuerzas Armadas, fue testigo ayer de la instrucción de un ejército en miniatura, y no precisamente por la altura de sus integrantes. Desde prácticas de vuelo hasta maniobras navales. Los más pequeños de la casa vivieron una experiencia inmersiva gracias a las nuevas tecnologías y, por unos minutos, pudieron enfundarse en la piel de un auténtico militar.

Desde volar en un avión de caza hasta realizar una maniobra naval. La Plaza de la Música de Las Palmas de Gran Canaria se convirtió ayer en un campo de entrenamiento en el que las nuevas tecnologías y los más pequeños fueron las protagonistas. Una jornada, junto a la del pasado viernes, en la que se conmemoró el Día de las Fuerzas Armadas con la presencia de efectivos de los tres ejércitos –Tierra, Armada y Aire y Espacio–, Guardia Civil y Unidad Militar de Emergencias (UME).

En una caseta del Cuartel General del Mando Aéreo de Canarias, una gran cola de niños y niñas curiosos esperaban su turno para convertirse en aviadores por unos minutos. En el interior de la carpa, se erigía una cabina llena de pequeñas pantallas, botones y mandos con los que controlar el avión EF-18A, un cazabombardero también conocido como Hornet, que se podía divisar en una gran pantalla de televisión que había frente al asiento del piloto. Una profesión, la de piloto, muy codiciada entre los infantes. Alejandro Santana, uno de los curiosos de la fila, con tan solo once años tiene claro que es su sueño. Quiere surcar los cielos cuando sea mayor y este simulador es buen primer paso. ¿Por qué? Lo utilizan los militares en la Base Aérea de Gando a modo de práctica. «En vez de jugar a la Play Station juegan con esto», contaba Juan Carlos Vázquez, efectivo del Aire.

Otro de los puestos que causó furor entre los menores fue el de la Armada. Todos querían teletransportarse vía gafas de realidad virtual a una fragata en plena operación o a una misión en helicóptero con tirada en paracaídas incluida. La experiencia inmersiva permitía a los pequeños sentirse parte de las tropas de infantería marina, acariciar la brisa del oleaje y hasta marearse con la marejada.

A la izquierda, una niña prueba un simulador virtual y, a la derecha, los asistentes contemplan un desfile aéreo. | | JUAN CASTRO

Una niña prueba un simulador virtual. / Juan Castro

Todos los niños y niñas, aparte de la fascinación por los simuladores, compartían un factor común: la cara pintada con rayas verdes, marrones y grises. El recubrimiento del rostro era una de las actividades del Ejército de Tierra. Este camuflaje normalmente es utilizado por los efectivos en las misiones nocturnas para disimular los rasgos faciales y pasar desapercibidos en la oscuridad. «A los niños solo les pintamos la cara, pero en realidad hay que cubrirse toda la piel visible, cuello y orejas incluido», explicó un militar que prefiere mantenerse en el anonimato. El maquillaje se realiza no solo en cada misión, también en cada entrenamiento.

La ULPGC recogió la bandera arriada en reconocimento de su labor como difusor de conocimiento

Este años se celebra el 35 aniversario de la incorporación de la mujer en plena igualdad a la vida militar. En 1988 entraron las primera valientes y hoy ya son más de 15.600. La marinera grancanaria Elena Tejera es una de ellas. Lleva cinco años sirviendo al país en la Armada y ha participado en multitud de misiones en África. Asegura que el momento de su carrera que más le ha marcado fue cuando se encontraron en plena operación una patera a la derive incendiada. «Vi como todo se quemaba, vi los cuerpos de los que no sobrevivieron y la gratitud en los ojos de los que pudimos salvar», relató Tejera.

Un ejército en realidad virtual

Un ejército en realidad virtual / Néstor Santana

Antes del tradicional desfile, que estuvo presidido por el General Jefe del Mando Aéreo de Canarias, Francisco Javier Vidal Fernández, se procedió al acto de arriado solemne de la bandera de España. Por tradición, la enseña nacional en este día especial se entrega a una asociación u organización que contribuye a la sociedad canaria. En esta ocasión, las Fuerzas Armadas reconocieron la labor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) como motor y difusor de conocimiento en las Islas. En nombre de la institución estuvo presente en el Rector, Lluís Sierra, al que Vidal Fernández entregó en mano la rojigualda.