El repunte migratorio se cobra la vida de 545 personas

Al menos 634 migrantes han muerto en su intento por llegar a Canarias en lo que va de año, el 86% desde que estalló la crisis en Senegal

Un cayuco a pocos metros del muelle de La Restinga, en El Hierro.

Un cayuco a pocos metros del muelle de La Restinga, en El Hierro. / Europa Press

Desde que se desencadenó el último repunte migratorio en el mes de junio, la ruta canaria se ha cobrado la vida de 545 personas. Una cifra que supone el 86% de los migrantes que han muerto o desaparecido a lo largo de todo el año en su intento por llegar al Archipiélago desde la costa africana, según los datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). La crisis económica y social que vive Senegal y las buenas condiciones climatológicas adelantaron al mes de junio el pico de llegadas a las Islas que habitualmente se produce a partir de septiembre. A partir de esa fecha arribaron a las Islas 24.296 personas, con lo que uno de cada 45 migrantes que zarpa con el objetivo de entrar en Europa a través de Canarias pierde la vida en el Atlántico. Si bien se estima que esta cifra sea superior, pues solo contempla las defunciones de las que hay registro, pero no contabiliza los llamados naufragios invisibles, que se producen sin que queden supervivientes.

Aunque no hay datos sobre la mayoría de los que han perecido en la ruta canaria, la OIM ha contrastado que entre los fallecidos hay once niños y más mujeres (64) que hombres (59). El mes más trágico fue el de julio, pues murieron 147 personas, seguido de noviembre con 119 migrantes. El día 8 de noviembre se produjo el peor accidente del año, frente a las costas de Mauritania, donde naufragó un cayuco procedente de Senegal, en el que se ahogaron 113 personas, entre ellas tres niños. Según la estadística del Proyecto Migrantes Desaparecidos, 432 perdieron la vida ahogados, 104 por falta de albergue, comida o agua, ocho por razones desconocidas y una por falta de acceso a cuidados sanitaria.

La OIM apunta que la ruta hacia Canarias es "extremadamente peligrosa" debido en gran parte a la duración de la travesía y a la falta de capacidad en las operaciones de búsqueda y rescate. La ruta más corta entre el continente y el Archipiélago parte desde Tarfaya (Marruecos), que se encuentra a apenas 100 kilómetros de Fuerteventura, pero la gran mayoría de las barquillas zarpan desde enclaves más lejanos, como Dajla, al sur del Sáhara Occidental, o desde Nuadibú (Mauritania), ubicados a más de 750 kilómetros del sur de Gran Canaria. Además, en los últimos meses se han intensificado las salidas desde Senegal y Gambia, con lo que los cayucos completan un trayecto que supera los 1.500 kilómetros para llegar a las Islas. Estos viajes, señala la OIM, pueden implicar que los migrantes permanezcan en alta mar durante varios días, corriendo el riesgo de quedar sin provisiones de comida y agua para sobrevivir al trayecto. Según el relato de los propios migrantes, uno de los últimos cayucos que llegó a El Hierro navegó durante dos semanas.

La OIM recopila datos desde 2014 y, a falta de algo más de un mes para completar el año, la de 2023 es ya la tercera peor cifra anual de víctimas en la ruta canaria desde que hay registro, sólo por detrás de los números de 2021, cuando murieron 1.126 personas, y 2020, que registró 877 fallecidos. Esta vía migratoria es además la tercera con más víctimas de todas las que parten desde el continente africano, con excepción de las que cruzan el Mediterráneo, pues desde 2014 han fallecido en su travesías hacia Canarias al menos 3.722 personas, cifra sólo superada en la región por los 6.084 que perecieron al intentar cruzar el desierto del Sáhara. En las rutas africanas no mediterráneas han muerto o desaparecido en estos 10 años casi 14.000 personas, lo que las convierte en las segundas más peligrosas del planeta, únicamente detrás de las del Mediterráneo, con más de 28.000 fallecidos en el mismo periodo.

Rescatan a 289 migrantes

La actividad en la ruta canaria no cesa, aunque en los últimos días el flujo hacia las islas orientales se ha reactivado y la llegada de cayucos a El Hierro se ha ralentizado. Los servicios de rescate de Salvamento Marítimo rescataron hoy a 289 personas, que viajaban a bordo de cuatro barquillas. La primera en ser socorrida fue una neumática que fue localizada de madrugada en aguas próximas a Fuerteventura y sus 66 ocupantes fueron trasladados al muelle de Gran Tarajal, donde los servicios sanitarios decidieron trasladar a una persona al hospital. También de madrugada, Salvemento rescató a 82 migrantes que desembarcaron en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, y a primera hora de este viernes, localizaron otras dos embarcaciones cercanas a la isla de Fuerteventura, con 141 personas que fueron trasladadas hasta Puerto del Rosario, donde el dispositivo sanitario les atendió y evacuó a dos de ellos a un centro sanitario.

Refuerzo sanitario

Tras una reunión con representantes de Cruz Roja, Servicio de Urgencias Canario y hospitales de El Hierro y de La Candelaria, el director del Servicio Canario de la Salud (SCS), Carlos Díaz, ha anunciado la elaboración de un plan de contingencia que establece los mecanismos para prestar atención sanitaria urgente, adecuada, coordinada y de calidad a los migrantes que llegan a El Hierro. Según informa la Consejería de Sanidad, el documento busca mejorar la coordinación entre los diferentes recursos asistenciales que intervienen en la atención sanitaria de los migrantes tras su llegada en cayuco o patera; identificar la cadena de mando y activación de recursos oportunos; clasificar adecuadamente a los pacientes según su nivel de gravedad, con el fin de priorizar su atención y derivación; conocer y manejar los principales síndromes relacionados con las personas migrantes, y definir los criterios y circuitos de derivación a otros niveles asistenciales o alojativos, entre otras acciones.

Durante la reunión, los responsables también abordaron la posibilidad de incorporar al dispositivo una ambulancia sanitarizada del SUC que estaría dotada con un enfermero de refuerzo para cubrir las urgencias en los traslados de estas personas. Además, se acordó incrementar el número de profesionales sanitarios en función de la demanda y se reforzará el personal sanitario en el sur de Tenerife para atender a los migrantes que llegan a esta zona de la isla.

Dentro de las acciones ya puestas en marcha, el SCS ha reforzado las capacidades asistenciales del hospital de El Hierro, habilitando un área próxima al servicio de Urgencias, con capacidad para diez camas y ha instalado en el parking del mismo centro un hospital de campaña con capacidad para doce camillas. Esta medida ha sido criticada por Intersindical Canaria, pues consideran que la carpa no reúne las condiciones adecuadas para ofrecer atención sanitaria y pone en peligro tanto a los migrantes como a los sanitarios. El Plan también contempla el refuerzo de profesionales sanitarios en la isla para garantizar la atención sanitaria dada la frecuencia de llegadas y ya se han incorporado seis efectivos más, que cuentan con experiencia en atención a migrantes.