Obituario

‘Requiescat in pace’ Dr. Jerónimo Saavedra

Ante la muerte de Jerónimo Saavedra

Ante la muerte de Jerónimo Saavedra

Rodolfo Espino Romero

En Canarias estamos de luto por Jerónimo Saavedra: se ha ido un protagonista muy destacado de nuestra historia reciente.

En los muchos obituarios, semblanzas, memoriales y reportajes que se le están haciendo como merecidos homenajes a su trayectoria polifacética como político, intelectual, amante e impulsor de la cultura y como persona inteligente, valiente, elegante y comprometida con su tiempo, entre otras cualidades, hay una faceta que no está siendo suficientemente recordada y que me parece muy relevante en su biografía, aunque respeto que a alguna persona pueda parecerle ‘anecdótica’.

Jerónimo Saavedra no solamente fue universitario, doctor en Derecho y un gran profesor titular de Universidad de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en las universidades Icade, Complutense de Madrid, La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria (actividad en la que impartió clases, publicó artículos científicos y dirigió y examinó tesis doctorales), sino que también asumió con éxito responsabilidades de gestión universitaria como vicedecano en la Sección de Empresariales (1976) y como primer director del Departamento de Ciencias Jurídicas de la entonces recién creada ULPGC (1989).

Como director de aquel Departamento, el Dr. Jerónimo Saavedra se empeñó en institucionalizar la Facultad de Ciencias Jurídicas (1990) y en prepararla para que la calidad de la enseñanza no desmereciera de otras universidades con más historia. En ese esfuerzo tal vez sus biógrafos deberían recordar, por ejemplo, que consiguió que la conferencia de apertura del primer curso de vida de la Facultad viniera a impartirla Jordi Solé Tura (jurista muy relevante, uno de los padres de la Constitución), que propició la convocatoria de un concurso público de ideas para determinar los signos distintivos de la Facultad (que se siguen utilizando), que se mantuvo firme en el criterio objetivo de seleccionar para su departamento la mejor plantilla de profesorado y en convocar progresivamente plazas de catedráticos de universidad (frente a alguna presión en contrario) y que trabajó para dotar a la Facultad de una biblioteca mínimamente decente y que funcionara con eficiencia (posteriormente integrada en la biblioteca general de la universidad).

Jerónimo Saavedra intervino en la designación del primer equipo decanal de la Facultad de Ciencias Jurídicas en 1990 (nombramiento que realizó el primer rector, Dr. Rubio Royo) y me consta que no dejó de involucrarse en la institucionalización y buena marcha de la Facultad cuando en mayo de 1991 fue elegido presidente del Gobierno de Canarias y dejó su despacho en la ULPGC. Por ejemplo, participó activamente y preparó la integración de la antigua Escuela de Graduados Sociales (del Ministerio de Trabajo) en la Facultad (1992) y asesoró en la elaboración del primer plan de estudios de la diplomatura en Relaciones Laborales, que ampliaba los estudios de graduados sociales para formar tanto en Derecho del Trabajo como en Economía de la empresa, para que el perfil de los futuros diplomados pudiera abarcar también el trabajo como directores de recursos humanos o como mediadores laborales.

Siempre fue y se sintió un universitario, tanto en su formación como en su actitud ante la vida.

Requiescat in pace Dr. Jerónimo Saavedra.