La vida sigue igual en Europa para el Dreamland Gran Canaria

Los claretianos consuman su quinta victoria consecutiva en Eurocup al vencer en casa al Lietkavelis Panevezys lituano (88-77)

John Shurna abandona lesionado el partido

Santiago Icígar

Santiago Icígar

La Eurocup, terreno abonado para el Dreamland Gran Canaria. En un partido controlado desde el principio, el cuadro claretiano se impuso por 88-77 al Lietkabelis Panevezys. El equipo lituano nunca dio el partido por perdido, pero tampoco ofrecía síntomas en ningún momento de impedir la quinta victoria seguida del presente curso en el torneo continental. Los hombres de Lakovic, líderes, mantienen su condición de invictos en el grupo B del torneo. 

La nota positiva, más allá del resultado, la dejaba un Ethan Happ (28 de valoración) que cada día se parece un poco más al jugador que deslumbraba el año pasado en el Breogán. Destacar también a Miquel Salvó, que con 15 puntos fue el más acertado de cara al aro en los amarillos.

La mala noticia, sin duda alguna, la lesión muscular de John Shurna a falta de tres minutos para el final del encuentro. Un contratiempo que puede dejar al Granca sin un jugador clave en el conjunto de Jaka Lakovic, que el domingo recibe al Baskonia.

El Dreamland Gran Canaria entraba en el partido con el pie derecho. Nico Brussino se encargaba de inaugurar el electrónico en una puesta en escena que servía a los locales para colocar un 9-2 de parcial, con triple de Shurna incluido.

Por su parte,el Lietkabelis encajaba el golpe, ajustaba su defensa y conseguía secar el juego de ataque de los claretianos, al tiempo que Valinskas, Maldunas y Varnas guiaban a los suyos hasta el 11 iguales en el marcador.

El Granca recuperaba sensaciones desde la línea de tres puntos en la recta final del primer asalto. AJ Slaughter y Miquel Salvó tomaron el protagonismo para cerrarlo con un 21-15 que premiaba el buen trabajo hasta el momento de la escuadra isleña.

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Varnas, desde fuera del arco, y Valinskas acercaban a los lituanos en el arranque del segundo acto, pero los claretianos respondían con la efectividad de Ferran Bassas y Miquel Salvó desde la larga distancia, y de Pierre Pelos en la pintura, para mantenerse con cierta comodidad por delante.

Los grancanarios se mantenían sólidos en defensa, más allá de alguna que otra pérdida tonta, para desesperación del Lietkabelis. Su técnico pedía tiempo a falta de menos de cinco minutos tras una meritoria canasta del renacido Ethan Happ (33-22).

El cuadro lituano volvía a apretar cuando asomaba el descanso, con Maldunas y Valinskas empeñados en llegar vivos a la segunda parte. La primera mitad se cerraba con 38-31, resultado que dejaba todo abierto en el duelo.

Brussino enseña el camino

Nicolás Brussino entraba en calor en el arranque del tercer acto liderando el ataque claretiano, encontrando el respaldo de Ethan Happ, Ben Lammers y John Shurna para contrarrestar los intentos de remontada de Popovic y de Orelik. Esto no bastaba para que los vistantes se acercasen en el marcador. Pedían tiempo los lituanos con un 57-45 a falta de poco menos de cinco minutos para llegar al final del tercer acto.

La defensa claretiana obligaba al Lietkabelis a dejarse ver por la línea de castigo para recortar diferencias a cuentagotas, con Varnas y Orelik como protagonistas. A pesar de no estar el Granca tan lúcido en ataque en la recta final del tercer cuarto, hacía la goma con la barrera psicológica de los 10 puntos, pero sin terminar de matar del todo las esperanzas de remontada de su adversario.

El Lietkabelis se encomendaba al acierto desde la media y la larga distancia de Varnas, además de la presencia en la pintura de Hadzibegovic y Maldunas, para llegar vivos al asalto final, ante un Granca que se mantenía por delante gracias a un triple de Slaughter y a Ben Lammers, que cerraban el tercer cuarto con un 67-60.

El Granca endosaba un parcial de salida de 5-0 a los lituanos con una nueva canasta de Lammers y un triple de Bassas. Esto daba la tranquilidad necesaria a los amarillos para afrontar los 10 minutos del todo o nada ante un Lietkabelis que seguía aferrado al inconformismo de Varnas.

Los claretianos mantenían a raya a los lituanos con John Shurna desempolvando su rifle desde la larga distancia y Miquel Salvó dejando su huella en la pintura. En un minuto, la renta se estiraba hasta los 13 puntos.

Nenad Canak no tenía otro remedio que consumir consecutivamente dos nuevos tiempos muertos ante un Dreamland Gran Canaria que olía ya la sangre de su presa. Ethan Happ seguía mostrándose luchador y con ganas de aportar cosas en la pista.

Palo inesperado

La mala noticia llegaba en la recta final del partid. John Shurna se veía obligado a abandonar la pista sin poder apoyar su pie en el suelo, tras un lance del juego. En una arrancada del ala-pívot para defender a un rival en la zona, se desplomaba en el suelo después de un mal apoyo. Esta acción le dejaba fuera de combate. A pesar del mal cuerpo que se le quedaba a sus compañeros y al poco público que asistió al choque, el Granca conseguía cerrar la quinta victoria seguida en Eurocup (88-77).