Ni el Cluj le hace cosquillas al Granca (70-92)

Los claretianos suman su octava victoria en la actual temporada y encadenan dieciséis, el tercer mejor registro histórico del campeonato

Landesberg con 20 puntos de sus 26 totales en diez minutos entre el tercer y el último cuarto, sentencia el choque

David Rodríguez

David Rodríguez

Las jugadas para la galería fueron para el Cluj y la seriedad competiva para el Gran Canaria. Así se puede resumir grosso modo el encuentro que disputó el conjunto claretiano en Transilvania para demostrar que no hay equipo en la Eurocup que pueda con él esta temporada. Octavo triunfo consecutivo este curso y el decimosexto en total, registro que le coloca con la tercera mejor racha de la historia del torneo.

Los jugadores del conjunto rumano dejaron tres mates para la galería durante el encuentro, pero la pragmaticidad fuera para los insulares, que se sustentó en un Sylven Landesberg en estado de gracia, autor de 20 puntos de sus 26 totales, en un lapso de diez minutos entre el tercer y el último cuarto para sella el triunfo por 70-92 en la cancha del segundo clasificado.

Tanta es la superioridad del Dreamland en esta competición que se gustó como visitante en la casa del que se supone que es el equipo que le podía pelear el liderato del grupo. Y eso que el equipo de Lakovic no pudo contar con su mejor jugador, Nico Brussino, adolecido de un esguince en su tobillo izquierdo.

Pagó caro el Cluj Napoca sus 26 pérdidas durante el encuentro. Y eso que se mantuvieron con vida hasta el último cuarto, cuando el marcador tovadía reflejaba un corto 54-60. Sin embargo, el huracán claretiano del último episodio fue demasiado para los rumanos, que no pudieron contar con el acierto del ex claretiano DJ Seeley, que se quedó en 9 puntos y regaló cuatro balones.

Y es que no pudo comenzar el encuentro de la mejor manera a como lo hizo el Granca. Buena defensa, concediendo sólo las canastas que eran más por mérito rival que por demérito propio, y combinando un gran acierto ofensivo y repartido entre una amplia nómina de tiradores. Así, nueve jugadores amarillos anotaron al menos un punto de los 32 que firmaron en el primer cuarto por los 20 rivales.

Nueve unidades además llegaron desde la línea de tiros libres, reflejando la importancia que concernía el encuentro para ambos contendientes, conocedores de que podían estar jugándose el devenir de la primera plaza del grupo entre ellos.

La intensidad física no cesó en ningún momento del choque y con unas gradas repletas hasta la bandera del BT Arena, el ambiente comenzó caldeado y a medida que los claretianos iban dominando el marcador la temperatura disminuía. La diferencia en el tanteador se podía notar gracias al termómetro de la grada. A mayor jaleo, el público local creía en la posibilidad de engancharse al partido; a menos decibelios, más ventaja del Dreamland.

De esta manera, si al comienzo del segundo cuarto se veía en el tanteador un 23-37, la grada estaba prácticamente hundida. Pero a cada canasta que fueron anotando los albinegros, comandados por un Jared Jones jr que se fue a los diez puntos y cinco asistencias en la primera parte, el parcial 18-4 que endosó el Cluj al Dreamland dejó la contienda de nuevo igualada.

Sin embargo, la aportación de AJ Slaughter y sus 12 puntos en este tramo de partido (no anotó más) permitió que el Gran Canaria se marchase con una ligerísima ventaja al descanso tras dos canastas consecutivas suyas para que su equipo reaccionara y dejar los siguientes 20 minutos por resolver con el 43-45.

Mejorar la puntería

Debía mejorar su puntería exterior los de Lakovic si iban a continuar dependiendo de los triples ante la falta de ideas en el cinco por cinco en la pista del Cluj. Anotaron cuatro los insulares en los quince intentos realizados, arrojando un porcentaje del 27% preocupante.

Se convirtió este en el gran debe de los dos equipos en el tercer cuarto. Parecía que ninguno de los dos rivales quería anotar canastas y de ahí el balance 11-15 del periodo, en el que Slaughter se empeñó en lanzar de tres como si no hubiera un mañana y su tarjeta era de uno de nueve aciertos en este aspecto. Preocupante y chupón.

Al menos este cuarto sirvió para que Landesberg apareciera progresivamente y anotara cinco puntos más a su haber para alcanzar los once en el encuentro e ir avisando del torbellino que iba a pasar por Transilvania en el último episodio.

Porque Sylven es de esos jugadores que tienen un talento descomunal en la parcela ofensiva y si activa el modo asesino es imparable. De esta forma el escolta, que va a rachas, pero cuando va... va.

Veintidós puntos transformó el norteamericano con pasaporte israelí en diez minutos y veintiocho segundos entre el ecuador del tercer cuarto y el último para decir basta. Tanto se lo creyó Landesberg que anotó de todas las formas posibles. De tres con step backs, penetrando a media distancia y frenando en seco... e incluso con un matazo en carrera que dejó boquiabiertos a los presentes.

Fue suficiente el acelerón del escolta para sentenciar el encuentro y que así el Cluj entendiera que la superioridad del Gran Canaria en la Eurocup es, de momento, imparable. 70-92 en el marcador y con Lakovic pidiendo tiempo muerto a falta de cuatro segundos para anotar una canasta más para el balance. Compromiso de campeones.