La historia interminable de derrotas del Dreamland Gran Canaria ante el Lenovo Tenerife escribe un nuevo episodio

Los claretianos caen en la prórroga ante los laguneros (82-94)

Nico Brussino con 25 puntos, el máximo anotador de los amarillos

Ambiente previo al derbi canario de baloncesto entre el Granca y el Lenovo

H. U. D.

Santiago Icígar

Santiago Icígar

Interminable parece en los últimos tiempos la historia de derrotas del Granca a manos de sus vecinos del Lenovo Tenerife, que sumaban su novena victoria ante los amarillos en los últimos 11 derbis, tras imponerse en la prórroga (82-94).

Después de un arranque prometedor del Dreamland Gran Canaria en el que dio la cara ante los canaristas, el partido cambiaba radicalmente en el segundo acto en el que un parcial de salida de 0-10 le daba el control total del choque a los hombres de Txus Vidorreta. Sin embargo, la reacción de los locales en el último asalto les permitía forzar la prórroga a la que llegaban sin la presencia de Andrew Albicy, al cometer su quinta falta personal.

El añadido se tiznaba totalmente de color aurinegro en el que Marcelinho Huertas dominaba el escenario para cerrar el triunfo canarista por 82-94.

Tambores de derbi canario retumbaban por el barrio de Siete Palmas en los prolegómenos de un duelo directo por las posiciones de Copa del Rey, entre un Dreamland Gran Canaria en el que finalmente Nico Brussino se vestía de corto y en el que finalmente el Lenovo Tenerife podía contar con la presencia de Jaime Fernández pero no con la de Elgin Cook.

El partido arrancaba con la máxima tensión a ambos lados de la cancha, con las defensas asumiendo el protagonismo sobre los ataques, lo que se traducía en un ritmo pesado, con interrupciones constantes en las que el juego vistoso no parecía tener cabida. En ese inicio abrupto del partido los claretianos tomaban la primera ventaja gracias a Pierre Pelos, Nico Brussino, infalible en sus tres lanzamientos desde la línea de castigo y Ben Lammers, pero también se cumplía la máxima de que Gio Shermadini se las ingeniaba para castigar a los claretianos cada vez que llegaba el balón a sus manos en la pintura amarilla.

El Granca apretaba en defensa y no concedía tiros fáciles a un Lenovo Tenerife que encajaba un triple desde la esquina de Ferran Bassas, que inauguraba el casillero desde la larga distancia de los amarillos, pero sin lograr despegarse en el marcador, lo que terminarían penalizando los canaristas en la recta final de un primer asalto que concluía con un 16 iguales en el electrónico que recompensaba la ambición de los dos máximos representativos canarios.

El Canarias cambia el ritmo

Las buenas sensaciones del primer cuarto se desvanecían en un abrir y cerrar de ojos en el comienzo de la segunda manga, con un Lenovo Tenerife que endosaba a los grancanarios un parcial de 0-10 que enmudecía al Arena, con Sastre y Fitipaldo como protagonistas, obligando a Jaka Lakovic, técnico de los grancanarios a detener el partido ante la falta de respuesta de sus hombres (16-26).

El nuevo giro de tuerca en defensa de los aurinegros surtía el efecto deseado por Txus Vidorreta que conseguía que el balón llegase con fluidez a Gio Shermadini que seguía sangrando a los grancanarios cada vez que podía, mientras que en el Dreamland Gran Canaria tan solo Ethan Happ conseguía perforar el aro lagunero.

Marcelinho Huertas se sentía cómodo y eso facilitaba las cosas para un Canarias que sumaba a Sasu Salin en su lista de francotiradores acertados para rebasar la barrera psicológica de los 10 puntos.

La marea amarilla apretaba y Andrew Albicy, Ethan Happ y Nico Brussino respondían a la llamada de su afición con puntos, que eran minimizados por Gio Shermadini y los triples de Abromaitis y Ristic, que obligaban a Lakovic a volver a detener el choque, pero el intercambio de canastas entre Marcelinho Huertas y AJ Slaughter no cambiaba el panorama para los amarillos que caían al descanso por 29-45.

Una genialidad de Huertas permitía a Sastre reanudar las hostilidades en el arranque del tercer cuarto. El Granca mejoraba en ataque de la mano de Brussino, Lammers y Slaughter, pero era el Lenovo Tenerife quien seguía comandando el marcador, administrando su renta y buscando con más paciencia que su rival las ocasiones propicias para perforar el aro claretiano, con Marcelinho y Ristic abriendo el campo con sus triples.

AJ Slaughter asumía el peso del ataque claretiano en la recta final de un tercer acto en el que la falta de acierto en los tiros libres volvía a penalizar a los amarillos que llegaban a los 10 minutos finales con un 47-58 en el marcador.

La fe de Brussino

Ethan Happ abría la lata del asalto definitivo, mientras Vidorreta se veía obligado a sentar a Shermadini al cometer su cuarta falta personal. La fe no abandonaba a la parroquia amarilla que veía como Nico Brussino metía a los grancanarios en el partido con un triple desde la Pampa.

El público apretaba, Happ se activaba y Vidorreta lo paraba a falta de siete minutos y medio para el final con un 54-60 en el marcador.

Huertas volvía a aparecer en escena cuando más lo necesitaba su equipo asumiendo galones en ataque ante la ausencia provisional de su socio y el Granca volvía a descolgarse en el marcador en el peor momento con cinco minutos por jugarse (54-65).

Con el partido cuesta arriba el Dreamland Gran Canaria se aferraba una vez más a la muñeca mágica de Brussino para llegar vivos a los últimos minutos, en una nueva exhibición del argentino que se asociaba con Happ para acongojar al Lenovo Tenerife que veía reducida su ventaja a la nada, al subir el 67 iguales al marcador.

Un robo de cartera de Albicy a Huertas culminaba la remontada con un Arena entregado a la causa, puesto en pie. El Lenovo estaba tocado pero no hundido, Shermadini volvía a la pista y las acciones canaristas subían. Brussino clavaba un triple desde la esquina, pero una bomba inteligente de Huertas colocaba a los laguneros uno arriba a falta de 21 segundos. Lakovic congelaba el crono, pero el pase interior de Albicy se le escapaba a Brussino de los dedos por milímetros perdonando la vida a sus ex, pero Fitipaldo devolvía el favor fallando uno de sus tiros libres para que Lammers forzase la prórroga con un canastón desde cinco metros y colocase un gorro monumental a Abromaitis sobre la bocina (74-74).

Sin Albicy a la prórroga

Para aumentar la épica del partido los amarillos afrontaban la prórroga sin su capitán, tras cometer Albicy su quinta personal.

El Lenovo recuperaba el mando en plaza en un añadido en el que los tiros libres se convertían en los protagonistas, hasta que dos triples de Abromaitis daban un empujón definitivo a los hombres de Vidorreta que les servía para volver a amargar la fiesta canariona y van nueve en los últimos once derbis, imponiéndose por 82-94.