El Granca aguanta 36 segundos ante el Real Madrid (97-71)

Los claretianos se dejan 26 puntos de 'average' en el WiZink Center de cara a la clasificación copera y se sitúa con -33

Ethan Happ con 26 puntos, el único que rinde frente al líder de la Liga Endesa 

John Shurna realiza el calentamiento del partido, no juega y aguarda al partido de Eurocup el martes para reaparecer

David Rodríguez

David Rodríguez

Aguantó 36 segundos el Gran Canaria en el WiZink Center. Lo que tardó Fabien Causeur en poner la delantera para un Real Madrid que no la soltó en ningún momento para jugar a su antojo contra los claretianos y darse el lujo de descansar las piernas de un equipo que venía de jugar dos partidos esta semana en Grecia de la Euroliga. 97-71 que deja a los claretianos con un average de -34 a falta de cuatro partidos para llegar al final de la primera vuelta y resolver la clasificación copera.

Tan sólo Ethan Happ fue la nota positiva de un encuentro para olvidar. Porque si el Madrid ganó sólo de 27 fue porque sentó a la primera línea de la plantilla a partir del descanso. 26 puntos anotó el pívot y se vio sólo ante la coralidad blanca, que anotaron todos sus jugadores y cinco de ellos alcanzaron los dobles dígitos de puntuación con un Mario Hezonja juguetón, autor de 19 puntos, quince de ellos en la primera mitad del choque.

La única noticia positiva que se pudo comprobar del partido en la capital española fue la de ver vestido de corto a John Shurna. Eso sí, para realizar el calentamiento, pues no jugó el partido y lo más probable es que juegue el martes contra el ratiopharm Ülm en la Eurocup (18.00 horas).

No hubo partido. "Va a ser muy importante nuestra puesta en escena para poder llegar con opciones al final del partido". El plan de Jaka Lakovic para poder tener alguna posibilidad de hacerle frente al "mejor equipo de Europa", tal y como el técnico esloveno había desvelado en la previa del partido. Bien, pues su equipo hizo todo lo contrario.

Porque tardó cuatro minutos y veinte segundos en anotar la primera canasta el equipo amarillo. Por entonces, el Real Madrid ya llevaba catorce en su casillero. Tuvo que ser Pierre Pelos con un tiro exterior a la desesperada la forma en la que pudo estrenarse el Dreamland. Como casi todas las canastas que anotó en un primer cuarto lamentable y que fue la tónica de todo el partido. Se empeñó en lanzar triples y el porcentaje de acierto fue un escándalo: 4 anotados en 32 intentos.

No hay que obviar que en el equipo que dirige Chus Mateo el último jugador de la rotación sería uno de los primeros en la jerarquía amarilla. No tienen por qué caerse los anillos al admitir que la diferencia entre los dos equipos es abismal. Pero que Mario Hezonja con sus 15 puntos de inicio anotara más que todo el Granca en diez minutos presentaba una situación complicada de justificar.

El 31-14 y la media hora de juego que quedaba por delante iba a suponer que el conjunto claretiano tuviera que jugársela a la única bala que le iba a quedar en el cargador. Prescindir de la defensa y optar por la apuesta a la ofensiva total.

Si en el comienzo huracanado de los merengues Lakovic optó por mandar al banquillo a Ethan Happ para que Lammers intentara frenar a Edy Tavares, sólo tuvo que comenzar el segundo cuarto para que entendiera que tenía que ser el primero el que se dedicara a intentar meter más puntos que frenar a los interiores blancos.

Happ contra Hezonja

Así, cuando regresó a la pista después del 33-16 de Salvó y con la decisión de Jaka de dejar a Albicy también en el banco para dejar a Bassas todo el segundo cuarto en pista para meter más canastas, el Gran Canaria conjugó 21 puntos entre el base catalán y Happ, que se endosó 15 a puntos a su tarjeta.

Encontró de esta manera el Gran Canaria la forma de que los aficionados que madrugaron para acudir al WiZink Center pudieran al menos disfrutar de un intercambio de golpes momentáneo y no tan sólo de un monólogo madridista. La duodécima victoria del mejor equipo de la Liga Endesa era un hecho, pero al menos que hubiera un poco de emoción.

Al descanso y con el 54-37 en el luminoso del antiguo Palacio de los Deportes, se le cuestionó a Happ sobre su magnífico segundo cuarto en los micrófonos de Movistar y el pívot contestó en clave grupal: "Sí, sí, pero tenemos un problema en defensa, así no podemos jugar".

Se le debía venir a la memoria el encuentro que realizó la pasada temporada Ethan en el WiZink con la camiseta del Río Breogán, cuando rubricó 21 puntos, capturó 19 rebotes (ocho ofensivos) y robó seis balones. Datos que reflejan que contra los blancos, el pívot se motiva.

En cuanto a la opinión en la otra orilla que trasladó Hezonja, con los mismos 15 puntos que Ethan en este tramo de partido fue la de que el Madrid tuvo "un ritmo muy alto", lo que les posibilitó "jugar muy bonito". Sin embargo, no dio rienda suelta a la confianza. "Tenemos que estar mejor en defensa y parar su rebote ofensivo", reseñó el alero croata.

Hacer más faltas

Antes de empezar la segunda parte, Lakovic también analizó que el Gran Canaria necesitaba hacer más faltas si el Madrid seguía consiguiendo esas superioridades que no dejaron de lograr en el primer cuarto.

Paradojas o no del encuentro, fue el equipo local el que más infracciones cometió en el tercer cuarto. Encontró una nueva vía para ir añadiendo dígitos a su casillero el equipo insular a través de las penetraciones, sobre todo cuando Tavares se fue al banquillo dando muestras Chus Mateo de que no quería exprimir a sus mejores piezas con el choque ya resuelto.

De esta forma, del 71-44 a falta de dos minutos y catorce segundos del periodo, se pasó al 71-53 con un parcial 0-9 a través de siete tiros libres amarillos. Parcial que aniquiló Abalde con un triple en el último segundo del cuarto para demostrar que cuando quiere este equipo, te hinca el colmillo.

Pocas motivaciones le quedaba al Real Madrid en el último cuarto que el de conseguir que todos sus jugadores anotaran al menos una canasta. Cuestión que tardó dos minutos en solventar con los triples de Sergio Rodríguez y el canterano Eli Ndiaye.

Por la parte insular, no quedaba otra que dejar la renta de puntuación en contra en el menor número posible y el consuelo de que al menos es que el primer clasificado para la Copa del Rey no quiso llegar a la centena. 97-71 y a pensar en el viaje a ratiopharm Ülm para la Eurocup y perseguir el récord de victorias consecutivas del torneo.