Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Turismo musical

El boom de los festivales de música se consolida como motor de turismo

A pesar de los temores a una burbuja en el sector, la música en directo vive su mejor momento, tal y como ha demostrado en Fitur

Los festivales se han convertido en un aliciente turístico más.

Los festivales se han convertido en un aliciente turístico más. Sonorama Ribera Festival

Hace tiempo que el turismo, tal y como lo conocían nuestros padres, dejó de existir, dando paso a lo que se ha convertido en un auténtico estilo de vida. Más allá de desplegar el mapa sobre la mesa para elegir dónde pasar nuestra temporada de vacaciones, hoy en día no se tiene tanto en cuenta el conjunto monumental que forma parte del destino, sino las propuestas de ocio y cultura que nos ofrece. Porque ya no basta con ir a visitar la imponente catedral de León. Ahora, cualquier momento puede ser bueno para viajar a esta ciudad si la estancia viene acompañada de un buen plan.

Por ello, no es de extrañar que el turismo musical viva su mejor momento, tal y como ha demostrado en Fitur, la Feria Internacional del Turismo, donde por primera vez participa el sector. Sus cifras son, qué menos, que para sacar pecho. La facturación de esta industria no ha parado de crecer en los últimos años. Los beneficios de 2017 aumentaron un 20,6% con respecto al año anterior llegando a alcanzar los 269,2 millones de euros, según los datos recogidos en el Anuario de la Música en Vivo elaborado por la Asociación de Promotores Musicales (APM), quienes señalan la bajada del IVA para los espectáculos en directo del 21 al 10% como uno de los principales factores de este incremento.

Mientras que los más críticos pronostican una burbuja en el sector, otros aseguran que el 'boom' festivalero se ha consolidado en nuestro país como motor de turismo. Los más optimistas destacan incluso su capacidad generadora de empleo y de beneficios económicos que revierten en las localidades donde se celebran estas citas, si bien dichos aspectos serían más discutibles, puesto que habría que analizar la calidad de estos empleos y el reparto de estos beneficios.

Lo cierto es que existen más de 869 festivales en España -según la cifra estimada en 2016 por el Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte- y su número sigue creciendo. Los hay en todos los lugares, desde las principales capitales del país hasta los pueblos más remotos; a lo largo de todo el año, desde enero hasta diciembre; y de todos los estilos, desde música electrónica hasta música clásica. El objetivo de los promotores es buscar su hueco, tratar de diferenciarse y captar la atención del público entre la inmensa oferta de música en vivo non-stop que se solapa de norte a sur y de este a oeste de la península.

Infogram

"Unos que nacen otros morirán", tal y como canta el gran Julio Iglesias en 'La vida sigue igual'. Y en el mercado festivalero no iba a ser menos. ¿Qué fue del Summer Festival de Santander o el mítico Espárrago Rock en Andalucía? Éste último, sin ir más lejos, puso la banda sonora durante quince veranos y llegó a convertirse en la primera cita masiva de este tipo en España. Otro de los más recordados, el Doctor Music Festival, por el que pasaron grandes como David Bowie o Bob Dylan, regresa precisamente este año a la localidad de Escalarre, en los pirineos de Lleida, con una Reincarnation Edition donde brillan Smashing Pumpkins, Primal Scream, Chemical Brothers, Prodigy, The Strokes o Sisters of Mercy en el apartado internacional, y Rosalía, La Pegatina, Mando Diao o Viva Suecia en el patrio.

Una de las claves está en saber reinventarse año tras año y sorprender al público para ampliar, pero sobre todo, fidelizar a los asistentes. Quien antes cierra el cartel se lleva el gato al agua, aunque no se debe menospreciar a esa base de fieles espectadores que compran el abono a ciegas, cuando todavía no se conoce ningún nombre del cartel, a cambio de asegurarse entradas con tiempo y a un precio más económico. De hecho, aún quedan meses para celebrarse el Resurrection Fest, el próximo mes de julio en Viveiro (Lugo), y sus abonos ya se han agotado.

"Hay grandes empresas embarcándose en el negocio, pero también hay nuevos promotores independientes haciendo las cosas muy bien", destacan desde el FIB

-El año pasado en toda España se celebraron más de 850 festivales, ¿créeis que estamos ante una burbuja y son cada vez más las empresas y promotoras que se embarcan en este negocio?

-Primavera Sound - Aleix Ibars, miembro del equipo de prensa y comunicación: Por un lado, se debe a que la industria ha cambiado y ahora el directo es la principal fuente de ingresos de los artistas, por lo que su necesidad de actuar se ha multiplicado; por el otro, también habría que ver a qué llamamos festival: no es lo mismo un evento de un día con 8 grupos que uno de cuatro días con 15 escenarios y 220 bandas.

-FIB - Joan Vich, director de contratación y director adjunto: Hace demasiados años que se habla de "burbuja". Lo que hay es un mercado cada vez más establecido y por lo tanto competitivo, pero eso no es una burbuja, sino muestra de una economía fluída. Claro que hay grandes empresas embarcándose en el negocio, o comprando acciones de la mayoría de festivales grandes, pero también hay nuevos promotores independientes haciendo las cosas muy bien. Su continuidad debería depender de su acierto.

Son miles los asistentes fieles que acuden año tras año a su cita favorita.Primavera Sound

-Bilbao BBK Live Festival - Alfonso Santiago, director de la promotora Last Tour International: No, creo que hay muchas cosas a las que se llama "festival". No todos tienen la misma inversión, el mismo estilo, la misma duración, los mismos contenidos€ En el nivel o tipo donde se mueven los festivales que realizamos hay pocos más que hace diez años.

-Sonorama Ribera Festival - Juan Carlos de la Fuente, coordinador general: Todos los años nacen y también desaparecen festivales. Vivimos un momento en el que el público quiere asistir a este tipo de eventos y por supuesto los festivales gozan de buena salud, pero el nivel de exigencia y de competencia también es alto y no es fácil mantener el listón año tras año. Los gastos y por tanto el nivel de riesgo son siempre altos.

-Mundaka Festival - Amets Rodríguez, directora: Para los que hablamos de cultura nunca es un negocio suculento. Priorizar el impulso y la visualización de una cultura nunca se hace en términos de rentabilidad económica. Aquí nosotros hacemos un esfuerzo en la sostenibilidad. Lo que está claro es que las formas de ocio han cambiado y cada vez son más las ciudades o territorios que quieren tener una oferta cultural y/o de ocio atractiva para darse a conocer.

-Paraíso Festival - José Morán, promotor: El mercado se va adaptando a la demanda. En nuestro caso, desde el principio hemos sentido que enriquecemos la oferta ya existente. Lo fundamental es no reproducir los mismos modelos de festival o duplicar carteles prácticamente similares porque quizás con el tiempo esto podría producir agotamiento entre los asistentes.

Rainbow Timeline

Infogram

-¿Puede haber espacio para todos, grandes y pequeños?

-Primavera Sound: Nosotros creemos que sí, siempre y cuando el festival, sea el que sea, responda a una necesidad del público que no esté cubierta por otros. En ese sentido, los festivales pequeños son los que mejor pueden cubrir esos huecos y nichos.

-FIB: Yo creo que sí. Los últimos años prueban que hay espacio para todos si cada uno mantiene una personalidad coherente y una propuesta sólida.

-Bilbao BBK Live Festival: En los próximos años lo veremos. Estamos en una industria a la que le queda mucho desarrollo, yo soy optimista.

-Sonorama Ribera Festival: Hay espacio para los promotores que saben hacer bien las cosas, ya sean grandes o pequeños.

Localidades pequeñas y con encanto, como Mundaka, en Bizkaia, son también escenario de festivales.Mundaka Festival

-Mundaka Festival: Se hace difícil. No competimos, porque si no, estaríamos equivocándonos. Son ligas diferentes. Somos ofertas diferentes. Nuestro festival y un festival grande para 30.000-80.000 personas no tienen nada que ver. Pero la verdad es que nosotros no nos quejamos. Haciendo un esfuerzo quizá mayor, sí, hemos conseguido tener ya desde el primer año un montón de seguidores que interactúan con nosotros, y un reconocimiento en el sector que se refleja en unas cuantas nominaciones y premios a nivel nacional.

-Paraíso Festival: Desde luego, un festival con un presupuesto menor tiene más dicultades que uno con más recursos económicos, pero cada uno debe encontrar su espacio. Somos un evento intencionadamente reducido porque hemos apostado desde el principio por un modelo con un aforo más limitado, donde la comodidad del asistente es uno de los objetivos, no por eso es un festival modesto. De hecho, la clave para mantenerse es precisamente encontrar tu espacio como festival y, por ahora, el público parece responder positivamente hacia este modelo, que cada vez es más valorado.

Creación de empleo

A pesar de desarrollarse durante apenas unos días, estos eventos musicales generan empleo fundamentalmente durante el periodo concreto de su celebración, pero también cuentan con un equipo más reducido que trabaja durante todo el año. Es el caso del Primavera Sound, por ejemplo, que cuenta con una plantilla estable de unas 50 personas. Hay que tener en cuenta que de forma complementaria organizan conciertos en salas y un festival otoñal y además cuentan con una discográfica y una radio. Durante el festival, trabajan entre 5.000 y 6.000 personas en total, indica su portavoz. En el FIB, trabajan diez personas todo el año y durante el festival, unas 1.200 personas, señalan. Y una cita como el Bilbao BBK Live emplea de forma estable a más de 40 personas y durante el festival crea trabajo para 600 personas.

Estos eventos generan empleo fundamentalmente durante su celebración, pero también cuentan con un equipo más reducido que trabaja todo el año

El Sonorama Ribera, por su parte, cuenta con un equipo de unas doce personas trabajando durante todo el año y durante el evento se crean en torno a 500 puestos, apuntan. En Mundaka Festival trabajan unas 4 ó 5 personas de forma permanente, "llegando a ser unos 60 en los días del festival, además del personal de las empresas de proveedores, que vienen siendo unas cien personas más", indica su directora. Y la primera edición de Paraíso Festival, celebrada el año pasado, fue posible gracias a un "equipo reducido de ocho personas, que para el festival crece hasta casi 800 trabajadores entre todas las áreas", detallan.

El Primavera Sound es el tercer festival más multitudinario en España.Primavera Sound

El respaldo público

El respaldo institucional es un empujoncito más para estas citas, especialmente para las de tamaño más modesto o más recientes. Mientras que en los grandes festivales supone una parte minúscula de su presupuesto, en los festivales pequeños, donde la inversión económica es menor y por ende también sus beneficios, puede llegar a suponer un colchón que permita hacer viable su propuesta.

Así, en el apartado de las grandes citas, el Primavera Sound, por ejemplo, sumando las dos subvenciones que recibe, entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, "no alcanzaban el 3% del presupuesto total", indica Ibars. El FIB de Benicàssim recibe subvención de la Diputación de Castellón y de la Generalitat Valenciana. "Suponen un 3-4% del presupuesto total", detalla Vich. Y en el Bilbao BBK Live, las subvenciones varían entre el 5% y el 15% del presupuesto, pero "después debemos justificar fundamentando un retorno", cuenta Santiago.

Las citas de formato más reducido también reciben subvención. Desde Mundaka Festival, Rodríguez indica que el porcentaje suele variar de año a año, pero está en torno a un 20%. En el caso de Sonorama Ribera, también recibe apoyo económico de distintas instituciones. Su aportación conjunta "no llega al 5% del presupuesto", señala De La Fuente. Y la nueva cita de Paraíso Festival no cuenta con subvención pública a día de hoy. "No actualmente, pero nos gustaría. Es necesario que la administración pública apoye la viabilidad de este tipo de eventos porque, además de ser cultura, generan riqueza directa y tangible en el lugar que los acoge y a muy diferentes niveles", subraya Morán.

Compartir el artículo

stats