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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Patrimonio
Pedro Mújica Ingeniero superior en ciencias de la computación

«Canarias ya ha dado el primer paso a las visitas virtuales a museos»

Pedro Mujica

Pedro Mújica es uno de los máximos expertos en metaverso en España. El ingeniero grancanario participó este martes en una charla en la Casa de Colón por el Día Internacional de los Museos donde habló de la situación en las Islas y sobre muchas otras cuestiones fascinantes del futuro inmediato de internet.

¿Es complejo convertir a los museos en espacios virtuales?

Los hechos demuestran que no. Pero la virtualización de los museos lleva tiempo y más en esta nueva fase que tiene más relación con el metaverso. Yo llevo siete años hablando de realidades virtuales y más desde el anuncio de Mark Zuckerberg. He dado conferencias, masteres, y sostengo que el museo virtual es una extensión del propio museo físico.

Mucha gente habla del metaverso en contextos erróneos.

Estamos en la era de la opinión, pero la ignorancia es muy atrevida y todo el mundo se atreve a explicarlo y muy pocos lo entienden. Ahora hay mucho ruido y encontrar la señal es lo complejo. Cuando yo le pregunto a alguien qué es el metaverso, a ese alguien le cuesta mucho explicarlo, pero tienen la sensación de saber qué es. El metaverso es algo que involucra la convergencia de muchas tecnologías, además de un conocimiento profundo y haber investigado y llevado mucho tiempo en las tecnología inmersivas. No es algo que se pueda definir con facilidad. Requiere especialización, entendimiento, estudios e investigación para poder comprenderlo y sobre todo comunicarnos.

¿Y qué es realmente?

El metaverso es la nueva fase evolutiva de internet, pasando de los dispositivos en dos dimensiones a los dispositivos en tres dimensiones. Es decir, internet comienza a tener volumen en el espacio, y todos los elementos digitales de nuestro gran ecosistema mundial, que es internet, que lo interconecta todo, va a tener esta nueva forma espacial 3D, que es el que llevemos mundos virtuales. Nuestro mundo está en 3D y esa realidad también lo va a estar para que nuestro cerebro se mueva en él de forma natural.

¿Y cómo funcionan los museos canarios en ese sentido?

La red de museos de Canarias ya está digitalizada en el espacio 3D, pero para eso necesita de un visor de realidad virtual que te de la sensación de estar dentro del museo, mirando alrededor. Es lo que llamamos inmersión, sólo se consiguen con los dispositivos de realidad virtual. El paso intermedio son las pantallas 2D. La red ha dado un primer paso con las visitas virtuales y hay pequeñas descripciones, pero las visitas metaversos es algo mayor.

¿En qué consistirían?

Es una experiencia en la que puedes hablar e interactuar con otras personas que la visitan a la misma vez, hacer distintas acciones, tocar las piezas del museo, modificarlas. Queda mucho camino por recorrer, pero lo que se ha hecho ahora mismo con la red de 20 Museos de Canarias es simplemente una captura fotográfica, pero no puedes hacer nada con ellas, en el futuro podrás coger el barco de la Santa María, despliezarlo o meterte en su interior.

¿Cuándo empezó este interés por la realidad virtual?

La digitalización del espacio físico proviene de los años 70 cuando lo único que hacía era crear esferas con un vacío alrededor. Pero digitalizándolo con nuevas tecnologías es desde los noventa y ahora la tecnología ofrece el poder necesario para que esto se produzca.

¿Cuántos años son necesarios para que se convierta ya una realidad total?

A lo largo de estos cinco años si se entiende lo suficiente, se traen a los expertos adecuados, y si la comunidad canaria también me apoya y cuenta conmigo, no solo Madrid, Barcelona y Valencia.

¿Qué es un tecnólogo humanista, como a usted lo definen?

El tecnólogo humanista busca el desarrollo tecnológico pero con un sentido crítico de que no se pierda el antropocentrismo, que la tecnología siempre esté al servicio de las personas, sostenible, inclusiva, igualitaria, que hay que invertir en educación, solidaridad y entender que las distintas velocidades a la que nos lleva este ecosistema digital deben ser corregidas para que nadie se quede atrás.

¿Qué país está más avanzado en realidad virtual?

Estados Unidos con el Silincon Valley y las corporaciones tecnológicas fuertes: Microsoft, Apple, Google, Facebook y Amazon. Aunque hay tres grandes multinacionales chinas que también están haciendo grandes inversiones no llegan al nivel de EE.UU. en investigación, innovación y emprendimiento. Son ellas las que tienen el 80 % del cable, las que mueven los datos e invierten en investigación y formación en universidades. Después iría China y Europa en un tercer puesto.

¿Las gafas serían el medio para acceder a esa realidad?

A día de hoy las gafas de realidad virtual son ponibles, y están pensadas para hacerlos con comodidad o control. Pero vamos a las gafas textibles, que son como las de vista, y pueden que en unos años aparezcan unas gafas que lo cambien todo, y que te permita ver todo en 3D. Y cuando sean asequible a todo el consumidor ya entraremos en esa nueva fase del gran metaverso. Sería lo mismo que lo que ocurre actualmente con el smartphone desde 2006. Se dejarán de fabricar iphones para fabricar en exclusiva las gafas inteligentes inmersivas con una gafas visor ligero que te permitirá ver ese mundo digital que convivirá con el real. Y mientras antes empecemos será mejor. Después de la gafas queremos tener lentillas que también se han fabricado para este metaverso inmersivo.

¿Se puede llegar a un punto discutible éticamente?

Es lo que tiene que ver con el transhumanismo, cómo nos cambia la tecnología, y muchos nativos digitales puedan pensar que las gafas y las lentillas no son suficientes y quieran aumentar sus ojos para potenciar la inmersión. E incluso se puede pensar que por qué quedarse en ojo, que es el receptor externo, y no ir directamente al cerebro con los neuroimplantes. El neuroimplante puede servir no solo para curar una enfermedad, sino para tener ese acceso virtual, y puede que en veinte años seamos todos cyborgs.

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