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Juan Luis Pulido Santana: «Los jugadores han querido ser aficionados en la grada»

Pulido Santana –segundo por la derecha–, junto a su cuarto árbitro, Juanpe –derecha– y Trejo antes del Rayo-Girona. | | LALIGA

A sus 37 años, el árbitro grancanario Juan Luis Pulido Santana acaba de concluir su quinta temporada en Segunda División tras pitar el partido de ida de la final del ‘playoff’. Sueña con dirigir la próxima campaña en Primera, aunque no le quita el sueño.

¿Qué sabor de boca le deja esta temporada tan atípica?

Ha sido atípica, sí. Nosotros también hemos echado de menos al público y nos hemos tenido que acostumbrar a esta nueva normalidad. Han cambiado bastantes cosas. Incluso, los propios futbolistas han querido ser aficionados y su comportamiento ha dejado mucho que desear cuando se encontraban en la grada. Luego, a nivel personal, estoy bastante contento con la temporada.

Me dice que prefiere que haya público en las gradas. ¿No se supone que sin él pueden trabajar con menos presión?

Efectivamente, a menos público, menos presión, pero al final a nosotros también nos gusta ir a grandes estadios y con mucho público. Somos parte de ese espectáculo y también disfrutamos con ello. Te acostumbras a esa presión. Es preferible porque es muy triste llegar a un estadio en un pedazo de partido y que aquello sea como el antiguo oeste.

Y sobre el comportamiento de los jugadores, imagino que habrá escuchado de todo.

Se conjugan dos cosas. La primera es que se les escucha absolutamente todo, y por otra parte aprovechan que están desperdigados y con mascarilla, con lo cual es mucho más difícil identificar de dónde vienen los gritos y los comentarios. Ellos se escudan en ese anonimato o falta de control para convertirse en aficionados.

¿Qué es lo más raro que escuchó desde la grada?

No le sé decir ahora mismo, pero tampoco es que se dediquen a insultar ni mucho menos. Principalmente se dedican a animar a sus compañeros, pero luego se muestran disconformes con algunas decisiones que tomamos. No han sido cosas muy graves.

¿Cómo los identificaba?

Por el cuarto árbitro o el asistente que está pegado al banquillos. Yo tengo que estar atento al terreno de juego.

Acaba de terminar su quinta temporada consecutiva en Segunda División. ¿Es el momento del ascenso?

Ni creo ni dejo de creer. Como le dije, estoy bastante contento con la temporada. He tenido el premio de pitar un partido de la final del playoff y ahora debe ser el comité el que decida. Estoy ilusionado, pero como el resto que han pitado en el playoff.

Pero después de varios partidos de promoción en diferentes años, ¿qué le dice su intuición?

Está claro que lo partidos que nos mandan son el termómetro de la valoración que tiene el comité hacia nosotros. Mi cometido es intentar hacerlo lo mejor posible en el terreno de juego y si con eso obtengo un premio pues mejor que mejor.

¿Puede considerarse que es el sueño que le queda en el mundo del arbitraje?

Hombre, la verdad que sería el colofón a una carrera bastante dilatada, pero tanto como un sueño, no sé qué decirle. Tengo muchísimos sueños, pero vivo con los pies en la tierra y este la verdad no es uno que me quite el sueño. Lo que verdaderamente me quita el sueño es tener errores groseros, ahí lo paso mal. Del resto, de lo que no depende de mí, no me vuelvo loco para nada.

Tras dos cursos de uso del VAR en Segunda, ¿su conclusión es que ayuda más o menos?

Ayuda sin lugar a dudas. El VAR es una herramienta fabulosa. La polémica siempre va a existir porque somos personas y cada uno es hijo de su madre y tiene su percepción de determinadas jugadas, pero por supuesto que ayuda.

¿Pero no le da la sensación de que a veces los propios árbitros no tienen claro, por ejemplo, qué es mano y qué no?

Las modificaciones nacen porque el propio fútbol las demanda. El concepto de la voluntariedad es algo muy subjetivo. Pro eso la polémica no se va a acabar. Lo que pretendía la norma de este año era acabar con esa subjetividad y que todo se englobara dentro de un coto cerrado, lo que pasa es que luego hay jugadas limítrofes. Ni todo es blanco ni todo es negro y en esas jugadas hay debate, pero va a seguir existiendo siempre.

¿Con qué momento de la temporada se queda y qué preferiría borrar?

Me quedo sobre todo con la cantidad de compañeros a los que he tenido la oportunidad de conocer esta temporada, ya que no he tenido un equipo fijo de asistentes. Y luego, por supuesto, errores cometo y cometeré, y de ellos aprenderé. No me quedo con uno en especial. Lo que sí puedo decir es que todos fueron por causas desafortunadas y en ningún momento por maldad ni prejuicios. Todos los errores son importantes y de todos hay que aprender para ser mejor.

¿Su profesión es más grata que ingrata?

En un alto porcentaje es grata, aunque por supuesto tiene sus inconvenientes. Me gustaría a veces tener más tiempo para mi familia y los míos, pero bueno, no se puede tener todo.

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