La tenista canaria Carla Suárez, que representará a España esta semana en la final de la Billie Jean King Cup en Praga, un torneo de naciones con el que se despide del circuito profesional, sueña con una victoria que sería el "broche de oro" a su trayectoria.

"Ganar una competición así sería muy especial, una despedida, un broche de oro a tantos años de carrera, aunque no es sólo eso", recordó la jugadora a EFE durante la rueda de prensa antes del inicio del torneo.

Rodeada por la capitana del equipo, Anabel Medina, y el resto del quinteto que representa a España, Suárez recordó el valor colectivo del trofeo.

"Es una competición por equipos que lo compartes con todas las compañeras, y esto es muchísimo más especial que ganar un individual", afirmó la jugadora de 33 años.

Tras regresar a los entrenamientos, después del cáncer que puso a prueba sus sistema inmunológico, la canaria quiere ser uno de los baluartes de su equipo.

"Son muchos años aquí. Tengo muchísima experiencia y bueno intentaré aportar todo lo que he aprendido en estos años", dijo.

Carla puso hoy el acento en la preparación antes del torneo: "Que las chicas se sientan bien, que en cada entrenamiento estemos concentradas, demos el cien por ciento".

Y es que, como recordó, "una buena preparación siempre es mejor, tienen más opciones de obtener un buen resultado el fin de semana. Ahora con un formato nuevo, a ver qué tal nos adaptamos".

De momento, los entrenamientos en el O2 Arena de Praga están funcionando y la canaria está disponible para el cruce del lunes frente a Eslovaquia.

"Los 'entrenos' nos están yendo bien. Sí estoy aquí en el equipo es porque estoy disponible, si realmente Anabel lo necesita sabe que puede contar conmigo", apostilló.