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Voleibol

Derrota dulce e histórica del Gran Canaria

El Urbaser se mete en octavos de la CEV Cup por primera vez al hacer valer el 3-1 de la ida

Natiele Gonçalves golpea el balón en el choque de ayer ante el Maribor. | | LP/DLP

El Gran Carnaria Urbaser logró por primera vez en su historia clasificarse para los octavos de final de la CEV Cup tras caer por 3-2 en el encuentro de vuelta ante el Branki Maribor disputado en Eslovenia y hacer valer el 3-1 logrado en la ida en el Centro Insular de Deportes, los que daba el pase a las Olimpilocas, que jugaron los últimos sets con las jugadoras más jóvenes pensando ya en el choque del sábado ante el Leganés.

El encuentro no comenzó de la mejor de las formas para las grancanarias, pues el conjunto local consiguió colocar el primer punto en su casillero tras un acelerón final del primer set y deshacer la igualdad con la que se mantuvo el arranque del choque con un apretadísimo 14-14 y que comenzó a desmoronarse con el 22-19 gracias a la eficacia eslovena.

A pesar del mazazo inicial, las jugadoras de Pascual Saurín reaccionaron de la mejor de las maneras, con un 4-9 que cimentaba el empate 1-1 en los sets y que supondría el respiro para que el Gran Canaria igualara al menos el punto que su rival se llevó la semana pasada en su visita al CID y con el que lidiar las amarillas.

Natiele Gonçalves, Gaby Rocha, Suli Matienzo y una imparable Saray Manzano firmaron la igualada. Una vez hincado el diente a las rivales centroeuropeas, el Urbaser no quiso soltar a su presa y siguió apretando en el set decisivo para confirmar su histórico pase a octavos de final de la CEV Cup.

Si bien comenzó controlando el tanteador con un 5-9 con el que llegó el primer tiempo muerto esloveno, las indicaciones del rival surtieron efecto y las de casa consiguieron poner la igualada con el 17-17 y poner en serios aprietos a las grancanarias con el 23-21.

Set para el recuerdo

En ese instante parecía que todo iba a jugarse en un cuarto set con el que vislumbrar si habría que ir a un desempate o no, pero Gaby Rocha y la estandarte de las Olimpilocas, la sempiterna Saray Manzano, salieron al rescate de su equipo y certificar una remontada maravillosa con el 25-27 y que daba el pase a los octavos.

Con todo el pescado vendido, los dos últimos sets fueron un regalo para los 360 espectadores que acudieron al pabellón esloveno y que querían que al menos su equipo se llevara un triunfo honroso aunque no pudieran hacer nada por clasificarse.

Pascual Saurín le dio minutos y puntos a las jugadoras que menos oportunidades tienen a lo largo de la competición tanto doméstica como continental y aun así no bajó el rendimiento del Gran Canaria Urbaser, que aunque sí es cierto que el cuarto se decantó por un amplio 25-15, en el tie-break el Maribor tuvo que remar hasta el 22-20 para hacerse con el partido.

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