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CRISIS DEL CORONAVIRUS

Tarjeta roja directa al coronavirus

Alejandro Hernández y Juan Luis Pulido, árbitros en las máximas categorías de fútbol, se mantienen en forma en lo físico y en lo teórico

Hernández Hernández, con su ropa de 'faena', mostrando la cartulina

Hernández Hernández, con su ropa de 'faena', mostrando la cartulina LP / DLP

El lanzaroteño Alejandro Hernández Hernández, árbitro internacional de LaLiga Santander, y el grancanario Juan Luis Pulido Santana, colegiado de LaLiga SmartBank, se han visto obligados a colgar momentáneamente el silbato por culpa del coronavirus. Los trencillas del Comité de Las Palmas aprovechan estas fechas de aislamiento para mantenerse en forma tanto en la parcela física como en la teórica.

Los principales representantes provinciales de este colectivo en las máximas categorías del fútbol profesional español, en sus respectivos domicilios, siguen a rajatabla la cuarentena. Alejandro, en su Lanzarote natal y Juan Luis, desde su casa de La Isleta en la capital grancanaria.

Como no podía ser menos en estos tiempos de incertidumbre, comprenden que se trata de una medida sanitaria imprescindible. La salud y las vidas humanas están por encima de todo; el fútbol pasa a un segundo e, incluso, a un tercer plano.

"Tranquilidad y paciencia" receta Hernández Hernández, colegiado internacional de Primera División. "Hay que tomarse la situación actual con filosofía y esperar a que todo se solucione lo antes posible", apunta el colegiado lanzaroteño.

Por su parte, su compañero en tareas arbitrales, que vive estos momentos en su domicilio junto a su novia y que echa de menos sus paseos por la cercana playa de Las Canteras, tiene esperanzas de que esta situación "dure lo que tenga que durar porque la salud es la más importante, ahora lo que importa es intentar parar entre todos al coronavirus".

Desde el Comité Técnico de Árbitros se les ha trasladado una serie de normas a cumplir durante el confinamiento y se realiza un seguimiento a los integrantes del colectivo para que todos en la medida de lo posible mantengan unas rutinas y no desconectarse totalmente. Una de las parcelas a cubrir es la física.

"Gracias a Dios tenía aquí una bici estática, porque existen otros compañeros que no tienen unos medios mínimos", comenta Pulido Santana. "No todos contamos con un jardín o una parcela para ejercitarnos. Lo normal es que antes de reiniciar la actividad tengamos un tiempo de puesta punto, porque la forma física la acabas perdiendo, es inevitable, pero hay que intentar que se note lo menos posible", analiza Hernández Hernández.

Más allá del plano físico, los colegiados españoles de la élite, como el caso de nuestros dos protagonistas, también intentan mantener frescos los conceptos y mejorar mediante la visualización de ejemplos prácticos a través del vídeo. "El Comité nos hace exámenes sobre el reglamento y luego vemos jugadas concretas para analizarlas", relata Juan Luis.

"La tecnología es una herramienta muy importante para no perder el hilo. También cada cierto tiempo realizamos videoconferencias entre los todos los árbitros de Primera para comentar nuestras impresiones, como una familia que somos", explica Alejandro.

En activo hasta el final

El lanzaroteño estuvo en activo hasta días antes de que se decretase en España el estado de alerta actual. Les requirieron a él y sus compañeros para sustituir al equipo arbitral italiano que no pudo pitar un encuentro en Alemania de la Liga Europa, el choque entre Wolfsburgo y Shakhtar Donetsk, porque Italia ya había cerrado su espacio aéreo.

"Nos intentamos centrar en el partido, aunque con la preocupación que nos cerraran el espacio aéreo español y no poder volver. A la ida ya se vivía una situación extraña en los aeropuertos. Finalmente, sí pude regresar un día antes de la declaración del estado de alerta y desde entonces, confinamiento absoluto", relataba Alejandro.

Hernández Hernández lo tiene claro, "lo que menos importa ahora es el fútbol". Se muestra de acuerdo ante la decisión de aplazar sine díe la competición hasta que las autoridades gubernamentales y sanitarias den el visto bueno para que el país recupere, dentro de lo cabe, la normalidad. "Ahora nos tiene que dar un poco igual ", expone el lanzaroteño.

Su compañero Juan Luis Pulido se expresa en la misma línea: "Ahora toca olvidarnos de las polémicas del VAR y todas esas cosas intrínsecas al fútbol, cuando retorne la competición ya volverán. Lo más importante es la salud".

En estos momentos de incertidumbre, nuestros árbitros no tienen que preocuparse de temas como la aplicación de ERTEs en el mundo del fútbol para paliar las pérdidas económicas, al no contar con contrato laboral, una situación que estaba previsto quedase solucionado ya la próxima temporada.

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