La tenista grancanaria Carla Suárez espera tener a finales de esta semana los resultados de las nuevas pruebas médicas a las que se sometió el lunes en busca de una explicación al "malestar general" que siente cuando se somete a un trabajo "de alta intensidad".

Suárez, que anunció su baja del Abierto de Estados Unidos, afirmó que actualmente no puede entrenarse en buenas condiciones ni en el gimnasio ni en la pista. "De esa manera no puedo completar los ejercicios ni tener una continuidad en la preparación física", dijo.

"Hace varias semanas que no me encuentro bien al exigir a mi cuerpo un entrenamiento profesional. Conforme empezamos un trabajo de alta intensidad genero una sensación de malestar general", indicó la tenista, que se ha sometido a pruebas torácicas en la Barcelona, por el momento sin resultados concluyentes.

"Estamos buscando el diagnóstico médico que explique el por qué de esta situación", dijo Suárez, que mantiene unas rutinas diarias de reposo.

"Los médicos me van marcando unos plazos para realizar las diferentes pruebas. El lunes acudí a hacerme un estudio que podría darnos alguna respuesta a finales de semana", informó.

"Toda esta situación hacía incompatible que viajara a Nueva York", comentó sobre el comienzo del Abierto de Estados Unidos.

"Mi ilusión es participar en la gira de tierra batida durante el mes de septiembre, pero es algo que a día de hoy no puedo colocarme como objetivo", admitió.

A la espera de resultados clínicos, Carla permanecerá en Barcelona con la intención de planificar el resto de su temporada. "La salud va a ser lo principal. Debo seguir en todo momento el consejo médico mientras espero a tener un diagnóstico claro sobre mi situación. Solamente me queda esperar, tener paciencia y confiar en que todo vaya lo mejor posible", señaló la grancanaria, que anunció que esta sería su última temporada.