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Entrevista | Juan Echanove & Michelle Calvó

"'Desaparecidos' solo se puede plantear desde el respeto"

El actor de 'Cuéntame' y 'Turno de oficio' forma equipo con la actriz de 'Secretos de Estado' en la serie de Amazon Prime Video, que próximamente se verá en abierto en Tele 5

"'Desaparecidos' solo se puede plantear desde el respeto"

"'Desaparecidos' solo se puede plantear desde el respeto"

Aunque tanto Maxi Iglesias ( Física o Química, Velvet, Valeria) como Elvira Mínguez ( El tiempo entre costuras, Todos lo saben, Veneno, la trilogía de El guardián invisible) atesoran un buen número de títulos cinematográficos y televisivos a sus espaldas, nunca habían coincidido en la pantalla hasta Desaparecidos. La serie. Ambos colaboran buscando a personas a las que se les ha perdido la pista. Él, como un policía que a veces se salta las normas siguiendo su instinto, y ella, como la directora de la ONG Ayuda Desaparecidos que vivió esa traumática experiencia al perder a su hijo.

¿Cómo abordaron su participación en una serie con un tema tan delicado?

Maxi Iglesias (M.I.): Lo afrontamos, sobre todo, desde el respeto y conocedores de los momentos que viven los entornos de las víctimas. Joaquín Amills, de SOS Desaparecidos, nos dio una cantidad de información espectacular que nos ayudó a colocar la información que ya aparece en los guiones de manera más cercana y fidedigna.

Elvira Mínguez (E.M.): Solo se puede plantear desde el respeto y con la humildad necesaria para ser consciente de que jamás, por muy buen actor que seas, vas a llegar a sentir lo mismo que esas personas. Porque hay palabras para todos los estados civiles, viudos, divorciados, separados, pero en ninguna lengua existe una terminología para definir a alguien que ha perdido a un hijo.

El personaje de Elvira, Carmen, tiene una relación muy estrecha con la policía, para la que incluso organiza batidas. ¿Es tan fluida en la realidad esa colaboración?

E.M.: Sí, es muy fluida, aunque hasta hace muy poco uno de los problemas que había es que todos los departamentos policiales trabajaban de forma separada. SOS Desaparecidos sí tiene esa relación con la policía porque llevan muchos años trabajando en lo mismo. Se apoyan, hablan, tienen la posibilidad de hacer las batidas juntos... Ya lo dice el personaje de Juan Echanove al principio de la serie: "Aquí nunca cerramos un caso".

¿Trabajaron mucho con policías especializados en estos casos?

M.I.: Trabajamos con un asesor de la Policía Nacional para ser precisos en cuanto a movimientos y temas técnicos, lo que nos vino muy bien. Pero a mí me parece que los sentimientos son la herramienta más preciada para los actores. Y el que nos brindó más cosas para usar desde la parte sentimental fue Joaquín Amills. Por eso también se sostiene que el personaje de Carmen tenga esa colaboración tan estrecha con la policía que vemos en la serie, esa cosa de andar por casa. Hay voluntarios que desempeñan una labor superimportante sin llevar uniforme.

El personaje de Maxi, Rodrigo, se deja llevar por su instinto y a veces se salta el protocolo, lo que le cuesta alguna bronca de su jefe (Juan Echanove).

M.I.: Yo he defendido mucho el hecho de que él quiera ser un buen policía pero tenga sus métodos. Es como todo en la vida: te puedes ceñir a las normas o arriesgarte y tomar decisiones que al principio no están bien vistas pero que al final conllevan la resolución de un caso. Yo he luchado porque Rodrigo pueda mostrar todos esos matices, siendo serio, técnico y obediente cuando toca, porque al final tiene que responder ante unos superiores, y dicharachero y el graciosillo cuando puede permitírselo.

E. M.: Yo entiendo perfectamente la elección de Maxi para el personaje de Rodrigo, porque hay una cosa que a mí me parece muy importante en él, que es la intuición. Y_la intuición no deja de ser un rasgo de inteligencia, llevado a un plano inconsciente. Y_eso es algo, a bote pronto, que da muy bien Maxi. Además, el personaje está muy bien trabajado en ese sentido. Es impulsivo y se salta las normas, pero siempre está llevado por esa intuición que le da el olfato y le hace ser un policía de raza.

Carmen es quizá el personaje con el que más puede empatizar la audiencia, por su gran carga dramática. Es una mujer cuyo hijo desapareció hace unos años, siendo solo un niño.

E.M.: Es un personaje que está muy bien colocado y va directamente hacia uno de los miedos generales de la crianza de un hijo, que es que el niño desaparezca. Casi con toda seguridad, el público va a empatizar por ahí.

Aunque ella está segura de saber quién está detrás de la desaparición del pequeño, unos compañeros de colegio, y_les acosa. Y, aun sabiendo que actúa mal, la audiencia puede llegar a entender su actitud.

E.M.: Cuando me llegaban los guiones veía que la situación de esta mujer con esos chicos era, por momentos, insostenible, ya que estaba harta de aguantar a esa panda, sobre todo teniendo ella la certeza de que esos chicos están detrás de la desaparición de su hijo. Esa situación es muy difícil de soportar y Carmen juega con una baza: ella no es policía y si en un momento desparrama, desparrama. Y ahí es donde puede tirar un poco hacia el personaje de Rodrigo. A ella la mueve una cuestión de víscera y corazón que le dice que esos chicos son los culpables y, aunque la policía está haciendo lo que buenamente puede, es a ella a quien le incumbe personalmente el tema.

¿Comprende, entonces, la actitud de Carmen?

E.M.: ¡Siempre he pensado que bastante bien se porta! Yo, en una situación así, no sé hasta qué punto no hubiera sido mucho peor...

M.I.: La verdad es que Carmen es muy consecuente, a pesar de la situación que está viviendo.

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