África: El continente infravalorado

Aprender de la juventud africana

Gracias a la función que tengo encomendada, he aprendido que el continente africano es muy joven, con una media de edad que apenas llega a los 20 años en algunos países

Ilustración de África

Ilustración de África

José Segura Clavell

José Segura Clavell

Hace apenas unos días que participé en la presentación del proyecto Hotel Escuela Hogar Baobab, de la Fundación Canaria el Buen Samaritano (FBS), invitado a un diálogo sobre las relaciones entre Canarias y África y el papel de la juventud como solución para nuestro futuro. Tuve el placer de departir con tres jóvenes africanos, en una mesa moderada por la periodista Elena Falcón en la que pude escucharles con atención y aprender, de nuevo, de la capacidad de resiliencia, innovación y construcción de futuro que tienen muchos de los jóvenes africanos que tenemos la fortuna de acoger entre nosotros.

Gracias a la función que tengo encomendada, he aprenAdido que el continente africano es muy joven, con una media de edad que apenas llega a los 20 años en algunos países, y que, por tanto, está lleno de empuje, inventiva y ganas. África alberga, en la actualidad, a unos 1.300 millones de personas y en 2050 serán 2.500 millones. En estos momentos, uno de cada seis ciudadanos del mundo es africano y en 2050, lo será uno de cada cuatro. Hay países de la zona del Sahel, en el vecindario más o menos inmediato de Canarias, donde la media de edad no llega a los 16 años, como Níger. Se prevé que este crecimiento será mayoritariamente urbano y que las ciudades de más de 10.000 habitantes florecerán en países de la región durante los próximos años.

"Su rápido crecimiento demográfico, que en muchas ocasiones se percibe como una amenaza, debe mirarse con otros ojos"

En mi opinión, este rápido crecimiento demográfico, que en muchas ocasiones se percibe como una amenaza, debe mirarse con otros ojos. Un capital humano joven y cada vez más preparado y ambicioso es, sin duda y si se crean las circunstancias favorables, un recurso importantísimo. Esto lo tenemos claro en la envejecida Europa, que parece perder fuelle frente a un continente lleno de jóvenes y niños y, por tanto, de potencial y ganas. Los gobiernos africanos se encuentran ante la necesidad urgente de canalizar esa ilusión, esa enorme fuerza de trabajo y las capacidades de esa juventud. Y nosotros también tenemos que prepararnos ante ese panorama.

"África quizás pasa por ser un territorio necesitado, pero que es puntero en muchas cuestiones"

En el desempeño de mi responsabilidad como director general de Casa África, he podido estar presente en debates en los que he podido aprender de un continente al que muchas veces se tiende a dar por perdido. He aprendido que África quizás pasa por ser un territorio necesitado, pero que es puntero en muchas cuestiones, desde los evidentes recursos naturales hasta las culturas, las nuevas tecnologías o la juventud. Como se explica en este especial, nosotros empezamos a familiarizarnos ahora con aplicaciones como el Bizum, pero el dinero móvil es un sector en expansión en África, donde nos llevan una enorme delantera, por ejemplo. Aunque nos lleguen noticias de guerras o dificultades, existen muchos más ejemplos de convivencia pacífica y constructiva, con miles de culturas, formas de entender la vida y lenguas desarrollándose entre sus fronteras. Tenemos tanto que aprender que, para nosotros, es un lujo tenerlos al lado y entre nosotros, ayudándonos a construir un futuro mejor para las futuras generaciones de estas islas.

Ilustración de Áfrca

Ilustración de África

No todo es de color rosa. Es obvio que hay mucho por avanzar en África. Sobre todo, en cuestión de participación política, en que se escuche a la juventud y se le permita también trabajar, construir, enseñar y aprender, algo a lo que intentamos contribuir modestamente en Casa África con publicaciones, foros de diferente tipo, actividades culturales o nuestro blog. Además, las circunstancias de los últimos tiempos, con cuestiones como la guerra de Ucrania, han desviado la atención desde África, de nuevo, hacia nuestro ombligo europeo y nos fuerzan a estar más presentes en medios, recordando que África sigue existiendo. La guerra (de Rusia-Ucrania) no solamente está poniendo en peligro la seguridad alimentaria de muchos países y subiendo los precios de bienes que son muy necesarios, como los combustibles. Además, está desviando los recursos de la cooperación hacia el gasto militar y desde África y otros territorios hacia el este europeo. Ante esta realidad, el papel de Casa África sigue siendo informar, comunicar, tejer alianzas, hacer presión y ejercer de recordatorio permanente de las necesidades y realidades de nuestro vecindario. En un momento de creciente polarización y ruido, cuando la desinformación, los bulos y la manipulación son moneda corriente, África también es un territorio que se debate con desafíos como los nuestros y con el que aprendemos a través de iniciativas de formación de periodistas, conferencias de todo tipo y diferentes proyectos comunes.

Soy optimista, aunque nos enfrentemos a un panorama un tanto sombrío. La atención de nuestra sociedad, ya débil, a lo que sucede en el continente africano, se desvía con facilidad hacia otras cosas. Cuestiones como lo que está pasando en el Sahel y en general, en ese África occidental de la que formamos parte, pasan de nuevo a un segundo plano. Sin embargo, hay luces en el camino. Por eso, precisamente, es un placer y un orgullo participar en este especial que mira al continente africano, le reconoce capaz e innovador y habla de él en positivo, valorando su contribución a nuestro futuro y a la construcción de un mundo mejor hoy y en los años que vienen.

Suscríbete para seguir leyendo