La travesía de los sueños rotos

Viaje a ninguna parte

El periodista Juan Manuel Pardellas, después de 17 años de investigación, publica la novela ‘En este gran mar’, la historia detrás de la aparición de once migrantes africanos muertos, momificados, en un yate a la deriva en Barbados

Varios emigrantes exhaustos, atendidos por la Cruz Roja.

Varios emigrantes exhaustos, atendidos por la Cruz Roja. / Concha de Ganzo

Fue un suceso tan espantoso que recorrió el mundo. En abril de 2006 una embarcación había llegado a la isla de Barbados con varios cadáveres a bordo, once cuerpos momificados que un pescador había encontrado a la deriva. A partir de esa noticia, el periodista Juan Manuel Pardellas decide iniciar una investigación que lo lleve a poner algo de luz a una muerte tan tenebrosa, y tan injusta.

El pescador Reuben Moore descubrió en medio del mar un yate a la deriva, totalmente herrumbroso, una barcaza que parecía más una chatarra flotante que un barco con garantías. En su interior aparecieron once cuerpos momificados. Estaban acurrucados en tres grupos, tres montones de muertos. Seguramente al final, cuando ya no quedaban fuerzas, se buscaron entre ellos, se agazaparon, se juntaron tratando de sentir al otro, o de no sentirse tan solos, tan abandonados. Quizás esa fue la impresión que se llevó ese pescador de Barbados. Lo imaginamos restregándose los ojos, intentando entender aquel espanto.

La noticia corrió como la pólvora. Resultó un suceso tan macabro que necesariamente llamó la atención de medio mundo. El periodista Juan Manuel Pardellas quedó impactado, y quiso saber más, mucho más. Las preguntas rebotaban en la cabeza, ¿qué hacían esos migrantes en un yate?, ¿solo viajaban esos once jóvenes?, ¿de dónde partieron?, ¿quién era el dueño de esa embarcación?.

Y así, envuelto en la curiosidad y también en las ganas de buscar una explicación a esas muertes, a esa imagen final de un grupo de hombres momificados en medio del mar comenzó una larga, intensa y dolorosa investigación que ha mantenido durante 17 años.

Un yate apareció, a la deriva con 11 personas muertas y momificadas; su dueño «sabía que incumplía las normas básicas para navegar»

Gracias a un papel arrugado, que habría escrito poco antes de morir, y que se encontró en el bolsillo de uno de los fallecidos se pudo iniciar el largo periplo. Este proceso que llevó al periodista hasta el origen de todo, el inicio de esta travesía que en lugar de traerlos a Canarias los había dejado a la deriva en medio del mar.

Este viaje en busca de respuestas llevó a Pardellas a distintos países, entre ellos a Senegal, hoy tan de actualidad con la gran cantidad de migrantes que están saliendo de sus costas en busca de nuevos sueños, de los sueños de siempre: encontrar trabajo, salir de la pobreza, vivir una vida mejor. Y así pudo averiguar que detrás de ese suceso se escondía la vida y las historias de 53 jóvenes que, en la noche del 24 de diciembre de 2005, en la playa de Palmeira (isla de Sal, Cabo Verde), entregaron más de 1.000 euros cada uno a un español, propietario del yate 'Bonnie and Clyde', con la promesa de alcanzar las Islas Canarias en apenas cuatro días.

El dueño del yate, explica Juan Manuel Pardellas, «sabía perfectamente que el barco no iba a aguantar, estaba lleno de remiendos e incumplía las normas básicas para navegar, pero con varios socios cobró el dinero y luego desapareció».

Portada del libro 'En este gran mar' (Gaveta Ediciones), del periodista Juan Manuel Pardellas.

Portada del libro 'En este gran mar' (Gaveta Ediciones), del periodista Juan Manuel Pardellas. / Gaveta Ediciones

Y de nuevo podemos tratar de imaginar esa travesía, como pasan los días y las noches, sin comida, sin agua, y la muerte que los acecha. Al principio habrán optado por lanzar al mar a los primeros en fallecer. Después, cada vez con menos fuerzas, los que quedan esperan acurrucados unos juntos a otros hasta que el yate aparece cerca de Barbados.

Adama Sano

En la portada del libro que acaba de publicar Juan Manuel Pardellas en Gaveta Ediciones aparece la imagen de una mujer. Su nombre es Adama Sano y era, porque falleció por el Covid, la hermana de uno de los chicos que se embarcaron en ese yate. Adama le explicó al periodista que no entendía qué había llevado a su hermano a hacer esto, su familia no quería que se marchara. Fue al cabo de unos días cuando se percataron de que les había cogido dinero de la pequeña tienda que regentaban en Senegal para pagar el billete que lo iba a dejar en Europa, en el mundo de los sueños por cumplir.

Después de muchas entrevistas y de seguir varios hilos, Pardellas llega a contactar con los familiares de muchos de ellos. Y entonces comienza a despejar dudas, algunos de esos interrogantes. El yate, propiedad de un español, que sigue sin ser condenado, fue uno de los mayores atractivos para que estos 53 jóvenes decidieran pagar esos 1.000 euros y apostar por esta aventura. Al tratarse de una embarcación que en principio ofrecía todo tipo de garantías estos chicos sanos, fuertes, dispuestos a buscar una vida mejor se dedicaron a reunir el dinero para subirse en ese barco, el final fue el peor de los imaginados.

Cuando ahora se le pregunta al periodista Juan Manuel Pardella s qué siente al haber logrado, al fin, publicar este libro, lo tiene claro: «la satisfacción de haber cumplido la promesa dada». Él prometió a los familiares de muchos de esos chicos que este drama saldría a la luz, y 17 años después En este gran mar se ha convertido en una realidad.