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El incremento de la demanda permite a los hoteleros canarios subir precios

Los turoperadores se encuentran con menos posibilidades para colocar a sus clientes ante los problemas de Túnez y Egipto

El incremento de la demanda permite a los hoteleros canarios subir precios

El incremento de la demanda permite a los hoteleros canarios subir precios

Hablar de dinero no entra dentro de los planes de los empresarios. Sin embargo, aceptan la evidencia de un incremento de una demanda que en casos supera a la oferta. La inestabilidad de varios de los principales destinos competidores provoca que los turoperadores echen el resto en la contratación de camas en el Archipiélago. Las leyes del mercado hacen el resto. Las subidas de precios que se negocian están entre el 2% y el 5% dependiendo de la categoría del establecimiento.

Cuando en 2009 la crisis golpeó al pulmón de la economía canaria -un tercio de su producto interior bruto- los hoteleros se vieron obligados a tirar los precios para captar a los visitantes que llegaban con cuentagotas. Los nacionales prácticamente desaparecieron y los principales mercados -británicos, alemanes y nórdicos- tampoco eran ajenos al desastre económico que recorría todo el mundo occidental.

Ahora la tortilla se ha virado y los turoperadores claudican ante las subidas de precios, sabedores de que escasea el espacio para colocar a sus clientes. Túnez sufrió brutales atentados durante la pasada primavera, justo cuando comenzaba a levantar cabeza. Egipto no halla la fórmula para volver a aparecer como un destino seguro. Otros, como Turquía se consideran demasiado próximos a lugares de conflicto como Siria.

En este tiempo desde que se desató la Primavera Árabe, hace ahora cinco años, han sido muchos los turistas de todas las nacionalidades que han conocido Canarias. A priori, más caro para sus bolsillos toda vez que los simples costes laborales son en las Islas mucho más elevados que en los destinos reseñados, pero, eso sí, plenamente seguro.

A pesar de que a estas alturas los empresarios canarios ya han recuperado con amplitud los precios anteriores al estallido de la crisis, la queja existe. Recuerdan que en años anteriores han tenido que subsistir a base de grandes volúmenes de ocupación que no siempre han existido. Eran momentos en los que los turoperadores aún podían aventar la amenaza de restar clientes para colocarlos en otros destinos.

En todo ello interviene un factor más: la ausencia de crecimiento en la oferta. El presidente de IFA Hotels (Grupo Lopesan), Santiago de Armas, señala la inexistencia de "nuevas instalaciones". Alude con ello a la imposibilidad que tienen los empresarios de Gran Canaria de construir nuevos hoteles de cuatro estrellas en virtud de la ley de renovación turística; norma que el actual presidente canario, Fernando Clavijo, se ha comprometido a debatir durante los próximos meses y cambiarla si se estima preciso.

El efecto de la previsión

Los grandes mayoristas internacionales juegan en inferioridad ahora la partida de póquer. No pueden dejar pasar la mano porque son muchos los clientes, muchos sus competidores y muchos los millones que están en juego. Solo una mala perspectiva del negocio en el corto plazo podría devolverles poder, pero esa circunstancia está muy lejos de producirse.

El director general de Dunas Hotels & Resorts, Ángel Luis Tadeo Felipe, confirmó ayer que este invierno será "igual o mejor que el anterior y "las perspectivas hasta marzo son espectaculares". Entre otras cuestiones eso se produce porque se ha "fidelizado al cliente" que llegó de rebote a partir de 2011. Tadeo Felipe lo sabe bien porque fue uno de los primeros en intuir el despertar de un mercado como el francés.

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