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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Entrevista a Manuel Maynar Moliner

"Se acabó jugar a la petanca a partir de los 65 años, hay que seguir activo"

"Al cuerpo aún no se le ha comunicado que va a durar cien años, hay que cuidarlo con ese conocimiento", explica el médico y catedrático de la ULPGC

El médico Manuel Maynar en Hospiten Rambla en Santa Cruz de Tenerife. J.L. GONZÁLEZ

¿Qué es el Cuarto Espacio?

A veces se relaciona con que la gente se hace mayor y se crea un espacio nuevo para estas personas que están llegando a las 90 o 100 años, pero el Cuarto Espacio no es eso, sino que se trata de todas las personas que ahora tienen 18 años que van a ir en bloque a ese espacio y morirán por encima de los cien años. Por eso tenemos que empezar a cambiar la educación y la información a estos niños. Para ello usamos la universidad, donde tenemos la obligación de formar e informar. Nuestra misión es que los adultos se den cuenta de que no les pueden contar a estos chicos las cosas que se contaban antes.

¿Quienes tienen hoy 18 años trabajarán hasta con 90?

Si físicamente pueden sí. En estos momentos esa edad de 63, 65 o 67 que se gestiona como jubilación es un término que se quedará totalmente obsoleto. Siempre irás haciendo actividades, si a los 80 una persona no puede hacer ciertos trabajos se reciclará y colaborará con la sociedad de otra manera: enseñando, ayudando al que no tiene, cuidando los jardines de su entorno... Tenemos que quitarnos de la cabeza el criterio con el que nacimos de que yo a los 65 años me voy, porque te puedes ir pero no te puedes quedar jugando a la petanca los próximos 35 años de vida que te quedarán. Es así de fuerte.

Su discurso es revolucionario.

No es revolucionario, es la realidad, porque la primera normativa que ha funcionado hasta hace cuatro días para legislar el espacio de jubilación es de 1910. La segunda realidad es que en los últimos 50 años la población mundial ha pasado de 3.000 a 7.500 millones de habitantes, por tanto no podemos decir cosas que claramente no son proporcionales a la realidad social.

Naciones Unidas baraja que en los próximos 50 años la población alcance los 10.000 millones ¿es insostenible?

Tenemos que cambiar la forma de explicarnos. En la universidad se explica el escenario y para gestionar esto económicamente invertimos en unos señores que se llaman políticos. Ahora bien, lo que no podremos decir nunca es que una persona se va a poder jubilar a los 62 años, eso es no decir la realidad social. Nadie va a poder jubilarse a ninguna edad con ese término de qué bien me retiro, porque ya no es un problema de si tienes mucho dinero o un terreno que te da de comer, el problema es mucho más serio, ya que intelectualmente no puedes plantarte con más de 30 años de esperanza de vida por delante. No va a haber mentalidad que lo pueda soportar.

Hay mucho debate sobre si la jubilación a los 65 o 67.

Cualquiera que coge un libro se dará cuenta de que aquello por lo que él estaba luchando por jubilarse afortunadamente ha cambiado. Los tiempos han cambiado y esos señores que nacieron y se les educó e informó diciéndoles que a los 65 años se iban a jubilar, en estos momentos esa retórica no funciona porque los chavales que ahora tienen 18 años se van a morir por encima de los cien.

Hay personas que ansían llegar a la jubilación, cuentan los días para que llegue esa fecha.

Esto es un buen estudio prospectivo. A todas estas personas habría que hacerles llenar unas encuestas y dentro de 20 años volver a hacer que las rellenen y empezaríamos a darnos cuenta de que no se les informó bien, porque ahora tú vas a la calle y está llena de gente por encima de 60 o 70 años.

Hay más esperanza de vida, pero más patologías crónicas conforme avanza la longevidad.

Claro, todo se va movilizando. En este momento, desde el punto de vista de la enfermedad, al cuerpo aún no se le ha comunicado que va a durar cien años, por tanto, hay deterioros que tenemos que saber gestionar antes de que ocurran. La única forma de solucionar cosas es teniendo conocimiento de las mismas.

Hay quien percibe que esa esperanza de la vida no es tan extensa como parece por enfermedades como el cáncer.

Claro porque hay un espacio aún que yo delimito como que al cuerpo no se le ha informado bien. En cuanto vayamos cuidando el cuerpo con esa obsesión y ese conocimiento de que vamos a durar hasta los 95 años esas enfermedades actuales se cambiarán por otro tipo.

¿Cómo liga su discurso con la situación económica y el problema de las pensiones?

Yo en esa parte no tengo ni idea porque no he estudiado Económicas ni Ciencias Políticas. Mi parte es la profesional y universitaria, además de la experiencia personal. Basta con ver los números: 7.500 millones de personas en el planeta. Quienes van a ocupar el Cuarto Espacio no van a tener sólo un oficio. ¿Cómo se va a trabajar en un solo oficio durante 80 años? Hay cambios tecnológicos y no se puede estar de espaldas a la realidad. No se puede educar mal a los chavales de hoy en día, hay que decirles la verdad. No se van a poder atascar en un oficio, por eso a los chavales hay que enseñarles en los colegios. Nos hemos quedado anclados y de ahí viene sacar adelante la idea del Cuarto Espacio, con el objetivo de informar a los niños de que no van a vivir como sus generaciones previas y que la sociedad les va a ayudar. Recientemente nos hemos reunido en Tenerife profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de La Laguna en la primera reunión del mundo sobre el Cuarto Espacio y se grabó todo para que el día de mañana tengamos una trayectoria de una universidad que se preocupó de avisar y empezar a explicar esta realidad social. Actualmente, nadie en el mundo habla del Cuarto Espacio.

¿En qué consiste ese trabajo de las universidades canarias?

Es un punto de arranque, hemos abierto una pieza que se irá haciendo grande. Llevo seis años estudiando el Cuarto Espacio y en contacto con otras universidades del globo terráqueo. Hay ya cátedras para personas de más de 60 años y las aulas se están llenando porque, de repente, gente intelectualmente abierta, preparada y físicamente competente se encuentra que le queda vivir un montón de años y le hubiera gustado tener antes ciertos conocimientos, pero no pudo por circunstancias laborales o personales; o simplemente lo hacen como una forma de ayudar a educar mejor a las generaciones siguientes.

Hoy en día con la precarización del mercado laboral, el estrés y el ritmo de vida acelerado ¿compensa llegar a una determinada edad y seguir trabajando?

El problema no es compensar. Si te planteas una edad como un límite o un muro, cuando llegues a ese muro y creas haberlo saltado, delante tuya vas a tener de media 30 años más y eso es tremendo.

¿Habría que educar para contener el gasto sanitario?

Efectivamente, hay un mal manejo de la Sanidad. No pinta nada ir cinco personas a un hospital para acompañar a un enfermo, acudir directamente a Urgencias cuando son asuntos menores, y no empezar a usar la videoconferencia clínica para informarte. Hay que saber gestionar y educar a los niños en casa y en el colegio para que sepan que la salud cuesta dinero, lo cual quiere decir que, si lo hacemos bien, la mayoría de las personas que no tenga esa facilidad de poder trabajar muchos años o no disponga de los recursos suficientes serán bien aceptados y cuidados.

¿Trabajar para vivir o vivir para trabajar?

Vivir es una suerte y es bueno que crees, te desarrolles, produzcas y colabores socialmente. Son dos cosas que van en paralelo, ninguna de las dos puede existir sin la otra.

¿Tenemos una población envejecida y desaprovechada?

Desaprovechamos muchos valores. Ahora bien ¿quién tiene la respuesta correcta? ¿Aquellos que sueñan con jubilarse? A lo mejor resulta que ellos mismos sin darse cuenta cogieron un oficio que no era de su gusto porque se dedicaron a hacer funciones sólo para pagar los estudios o la comida de sus entornos cercanos. Estamos en el siglo que estamos y habrá que saber explicar eso bien y que los chavales se den cuenta de lo que se hizo mal y lo que por suerte ellos no van a vivir, que es un límite de edad tan marcado como está en la actualidad. Esto en Sanidad pasa mucho, ya que en los hospitales los profesionales se van a los 65 años, ¿ cómo se puede hacer eso? Y más cuando ves a la gente y no crees que tienen 65 años. Ese límite de edad, ese muro, tiene que ser transparente para que sepas que vas a a llegar ahí y cuando te acerques habrá unos puentes para cruzar. Yo hablo de cambiar de actividad, no de jubilación, con lo cual seguro que tiras de los ahorros que has tenido y sigues produciendo, y tiras del dinero que el Estado ha conservado para devolvértelo como pensión, pero sigues compartiendo tus conocimientos de forma activa al ritmo que tú consideres. Recomiendo a quienes integren el futuro Cuarto Espacio que al menos sepan tres cosas: algún arte, como pintar; que toquen un instrumento y que tengan un campo para cultivar. Con eso su vida se hace más viva porque va a tener actividades para disfrutar.

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