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La rentabilidad de la inversión en casas para alquilar baja en los últimos dos años

La tasa de rendimiento bruto del arrendamiento cae entre 2017 y 2019 - Los locales comerciales son más rentables que las viviendas en las dos capitales canarias

Imagen de archivo de la fachada de una agencia inmobiliaria de Las Palmas de Gran Canaria. JOSÉ CARLOS GUERRA

La rentabilidad de la vivienda se enfría en Canarias. Destinar los ahorros para comprar una vivienda y ponerla en alquiler ya no es una operación tan rentable como antes y, aun así, sigue dando beneficios. El mercado inmobiliario siempre ha actuado como un sector refugio para inversores que buscan obtener rendimientos de sus capitales. Pese a que en los últimos tiempos no ha cumplido con las expectativas, afectado por la marcha ralentizada de la economía y política mundial, nacional y local, todavía constituye una buena opción para quienes quieran obtener rentas con la compra de inmuebles. En los últimos dos años la rentabilidad bruta de la compra de una vivienda para ponerla en alquiler ha retrocedido cerca de un punto en las Islas, al pasar de una tasa del 7,3% al 6,35%. No es un caso aislado, pues en el conjunto del país se percibe un claro estancamiento.

Por capitales de provincia, resultó casi un punto más rentable invertir en Santa Cruz de Tenerife (6,8%) que en Las Palmas de Gran Canaria (5,9%), según un estudio realizado por Idealista. En el primer caso, el rendimiento ha pasado del 7,3% al 6,8%, mientras que en el segundo la caída es de 1,4 puntos, dado que la tasa en 2017 era del 7,3% y en 2019 del 5,9%. Pese al estancamiento experimentado en el conjunto del país, la rentabilidad en las Islas se sitúa aún por debajo que la registrada en el mercado nacional.

El Banco de España, en uno de sus informes, argumenta que el incremento de la rentabilidad bruta del alquiler entre 2014 y 2017 se debió a la reducción del sesgo fiscal en favor de la vivienda en propiedad como la eliminación de la deducción por compra de vivienda habitual en el IRPF, los aumentos de bases en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o el alza del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales.

Plácido González, miembro de la junta directiva de la Asociación Canaria de Empresas de Gestión Inmobiliaria, expone que factores externos como el enfriamiento de la economía o la pérdida de conectividad actúan como "pequeñas alarmas" que influyen en el menor volumen de rentabilidad. "La gente no quiere incertidumbre cuando compra", recalca. Ramón Pérez, presidente de la Asociación de Empresarios Promotores-Inversores de Canarias, apunta, a su vez, a que la inestabilidad política en la que se encontraba el país por la repetición de elecciones y la falta de formación de un Gobierno -que no se concretó hasta principios de este ejercicio- propició también que la inversión en el mercado inmobiliario se retrajera. En cualquier caso, Pérez indica que todo volverá "a la normalidad" a menos que haya una "política disparatada" en términos de vivienda. "Es un sector en crecimiento, un sector refugio para inversiones, tanto para comprar como para alquilar", reiteró.

Locales y garajes

En cualquier caso, en ambas ciudades los inversores que apostaron por los locales obtuvieron mayores rendimientos. Mientras que en la capital grancanaria la tasa de rentabilidad alcanzó el pasado año el 8,2% -casi dos puntos y medio más que dos años atrás-, en la capital tinerfeña el atractivo, medido en términos de rentabilidad, fue aún mayor: del 9,3%, tres puntos y medio superior a la de 2017. Si se fija la atención en el rendimiento que arroja una oficina, la situación es la contraria. Las que están alquiladas en Las Palmas de Gran Canaria dan mayores rentas para el inversor (6,6%) que las de Santa Cruz de Tenerife (6,1%).

Los garajes, al igual que sucede en el resto del país, son el producto menos rentable del mercado inmobiliario. En la capital de Gran Canaria la rentabilidad se sitúa en el 5,8% y en la capital tinerfeña en el 5,7%.

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