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Los empresarios exigen más vacunas si se quiere salvar el verano en las Islas

Reclaman que Canarias sea beneficiada en el reparto de dosis para favorecer la reactivación

Un repartidor pasa ante un local cerrado en la calle Triana de la capital grancanaria . | José Carlos Guerra

Canarias debería salir beneficiada en el reparto de las dosis de la vacuna contra el coronavirus si se quiere que las Islas salven al menos la última parte de la temporada de verano. Así lo creen los empresarios isleños, que consideran que el número de dosis que actualmente están llegando al Archipiélago es claramente «insuficiente» para que el territorio pueda afrontar con fortaleza la reactivación económica, que por otro lado, no llegará hasta que los niveles de inmunización sean más altos. Por eso, reclaman que tanto Canarias como Baleares, –dos territorios con una alta dependencia del turismo–, deben recibir una discriminación positiva en la distribución de viales si lo que se busca es que se puedan aprovechar los últimos meses de esta temporada.

«Junio ya está perdido, se están inoculando todas las dosis que están viniendo, pero son insuficientes para lo que necesitamos», lamentó ayer Santiago Sesé, presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, quien quiso señalar que a diferencia de lo que están haciendo otros destinos competidores como Grecia o Italia, que están priorizando la vacunación de sus islas y zonas turísticas, «aquí no hemos podido sensibilizar al Gobierno para que sea consciente de que necesitamos una discriminación positiva».

Los empresarios también temen que adelantar la supresión de las medidas que han sustentado la economía durante la pandemia puede tornarse en contra de la reactivación. Por eso, indican que al menos se deben mantener hasta que la recuperación esté ya consolidada. «Tenemos una economía dopada y nos preocupa, porque la política económica va a variar en el medio plazo y no podemos pensar que los estímulos que tenemos en el sistema vayan a continuar indefinidamente», advirtió Sesé.

El ejemplo son los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que han sido prorrogados esta semana hasta el 30 de septiembre. Sin embargo, en esta negociación el Gobierno ya abogó por reducir las exoneraciones de las cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores afectados, en favor de incentivar las de los empleados que se reactivasen. En Canarias «hay que modularlos de forma sensible porque se ha desplomado la demanda», ya que si llegado el momento se pretende que las empresas acojan a la totalidad de su plantilla sin tener todavía actividad suficiente, «las meteremos en una situación de dificultad que desembocará en ERE», advierten.

Por eso insisten desde la organización cameral en que para Canarias «no pueden utilizar las mismas medias que para el resto del territorio» y señalan que hasta ahora ha habido sensibilidad por parte del Gobierno, pero «hay que continuar estando muy atentos».

¿Porqué la necesidad de la discriminación positiva? Pues porque según los datos que manejan al menos hasta el final de 2022 o incluso principios de 2023 la economía canaria no podrá respirar por si sola.

El Boletín de Coyuntura Económica del primer trimestre deja meriadianamente claro que no resultará fácil para el tejido productivo canario salir de esta crisis. Los principales indicadores son dramáticos. De marzo de 2020 a marzo de este año, las Islas han perdido más de 4.900 empresas, 130.100 personas han perdido su trabajo y el paro se ha visto incrementado en 57.400. En estas últimas cifras ni siquiera están incluidas las 84.500 personas que están afectadas por un ERTE.

Solo en el primer trimestre del año el Producto Interior Bruto (PIB) del Archipiélago se contrajo un 14,1%, diez puntos más que la media nacional, lo que evidencia el arrastre que el cero turístico tiene sobre el resto de los sectores de la economía. La caída de las ventas del comercio fue del 10,5% y el retroceso en el empleo vinculado a esta actividad del 7,5%, siendo Canarias la autonomía en la que estos descensos han sido más acusados.

La previsión de crecimiento para las Islas se mantiene entre un 2 y un 5% en este año, por lo que solo recuperaría un tercio del PIB perdido en 2020, si se da el escenario más optimista.

A diferencia de los datos negativos registrados en el primer trimestre, el organismo prevé para el segundo trimestre mejores indicadores interanuales, al darse un efecto al alza al compararse con el segundo trimestre de 2020 en el que la actividad estuvo prácticamente paralizada. Para el tercer y cuarto trimestre del año, sí aprecian una recuperación progresiva con cierto recorrido, aunque advierten que estará sujeta a la evolución de la movilidad y la conectividad.

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