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La huelga del personal de tierra de Gando afecta este miércoles a 66 vuelos

La plantilla de Groundforce desmiente que haya un mediador para negociar un acuerdo

Aeropuerto de Gran Canaria La Provincia

Canarias busca hacerse presente en Islandia, una de las economías más ricas del mundo. Un mercado pues caracterizado por un alto gasto en su destino de vacaciones y un volumen de pernoctaciones muy por encima de la media. La consejera Yaiza Castilla, en una reunión celebrada ayer en Reykjavik con el CEO del grupo Icelandair, Bogi Nils, expuso las medidas puestas en marcha para ganar notoriedad en ese país a través de campañas en las redes, así como incentivos para las aerolíneas. El encuentro se enmarca en la misión comercial e institucional organizada por la Cámara de Comercio de Gran Canaria. Castilla informó a los representantes del grupo turístico islandés de la próxima convocatoria del programa de incentivos a la conectividad aérea, con el que se subvenciona la oferta de plazas de avión con las Islas a partir de unos determinados ratios. De momento, la capacidad aérea regular programada para la temporada de invierno desde Islandia es de 22.000 plazas (un 93% de lo operado en el invierno 2019/2020.

Si alguna novedad de última hora no lo remedia el Aeropuerto de Gran Canaria puede vivir hoy una jornada caótica debido al conflicto laboral protagonizado por la plantilla de la empresa Groundforce, encargada de la asistencia en tierra de los aviones y la carga y descarga de los equipajes de los pasajeros. El sábado, primer día de la huelga, la situación fue muy problemática debido a los retrasos en los vuelos que se fueron acumulando a lo largo del día y las maletas y bultos que demoraron su descarga y los que ni siquiera se embarcaron en las aeronaves. Tanto los sábados como los miércoles son días de mucho tráfico en Gando, lo que genera preocupación por la imagen turística de la Isla.

El vicepresidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas, Tom Smulders, advirtió ayer del «riesgo» que supone dilatar el conflicto laboral porque puede llegar a afectas a las reservas de alojamientos turísticos, las posibles cancelaciones sistemáticas y el desvío de los viajes programados a otros destinos. Por ello la organización empresarial ve con «esperanza» que haya un mediador que propicie un acuerdo entre la empresa de handling y el comité de huelga.

Sin embargo, el presidente del comité de empresa, Juan Agustín Viera, desmintió ayer que la empresa haya propuesto un mediador a la autoridad laboral y al comité y lamentó que hoy se mantenga el conflicto en el aeropuerto por la «falta de organización» de Groundforce y su negativa a atender las reivindicaciones de la plantilla, que denuncia el incumplimiento del convenio colectivo pese a que sigue vigente un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE).

Viera admite que hoy habrán «problemas» en Gando que pueden afectar a 33 vuelos y 66 movimientos entre las 10 de la mañana y las 22.00 horas, que es el horario convocado por parte de la plantilla del handling. Esta situación repercutirá en cerca de 8.000 pasajeros procedentes de diversos países, entre ellos Alemania, Reino Unido, Holanda, Francia, Portugal y España. Tras lo vivido el sábado hay preocupación entre los empresarios, el Cabildo y los operadores portuarios si los retrasos se van acumulando a lo largo del día y se demora en exceso la entrega y recepción de los equipajes.

Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) contabilizó el pasado sábado retrasos de una hora de media aunque hubo algunos que se demoraron hasta tres horas, así como equipajes de varios vuelos que se quedaron sin subir al avión, lo que ocasionó malestar entre los pasajeros. El principal problema surgió porque los empleados trabajaron a reglamento, lo que supuso que se ralentizara la operativa en la atención a los aviones y en la carga y descarga de las maletas, que fue acumulándose a lo largo del día y terminó afectando a todos los vuelos asistidos por el handling.

El presidente del comité de empresa afirma que los trabajadores no son «responsables» de la falta de organización de la empresa y la falta de personal, lo que impide que se cumplan los tiempos mínimos estipulados para atender a los vuelos. Groundforce, perteneciente al grupo Globalia, cuenta con una plantilla de unos 350 trabajadores y ha estado sometida a un ERTE desde que se inició la pandemia en marzo de 2020. Ahora, pese al incremento de las operaciones en el aeropuerto, la situación laboral no ha cambiado, según denuncia el comité de huelga, y hasta el momento no se han visto cambios de cara a la temporada de invierno, con unas previsiones de incremento de la demanda notable con respecto a la anterior.

Juan Agustín Viera critica la escasa voluntad negociadora de la representación empresarial antes de que se iniciara el conflicto el pasado sábado, ya que hubo una semana de negociación sin que se acercaran las posiciones de ambas partes. Viera también lamenta que un conflicto en el que estaban unidos toda la plantilla y los sindicatos presentes en el comité ahora tanto CCOO como UGT se hayan descolgado y no respalden la huelga «por las órdenes recibidas desde sus centrales en Madrid».

El representante sindical asegura que el comité de huelga mantiene intacta su voluntad de negociar y por ello espera que la figura de un mediador o de un arbitraje pueda llevar a buen puerto el conflicto y que la empresa se comprometa a cumplir con lo que se pueda pactar. Pese a lo manifestado por los empresarios, a día de hoy no hay todavía una propuesta clara de mediación ni de solución a lo que reclaman los trabajadores y que no pasa necesariamente por subidas salariales, sino porque se reconduzcan los incumplimientos del convenio en cuestión de turnos, carga de trabajo, ERTE y organización. Viera cuestiona que la empresa haya contratado personal eventual, lo que puede suponer una irregularidad manifiesta cuando Groundforce se encuentran aún en ERTE.

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