La paradoja de la hostelería: 27.000 parados en Canarias y falta personal

La escasez de trabajadores obliga a reducir horarios en muchos negocios - Las empresas se quejan de que no hay perfiles adecuados entre los desempleados

Un camarero monta una terraza.

Un camarero monta una terraza. / Andrés Cruz

La restauración no encuentra trabajadores en Canarias. Muchas empresas aseguran no contar con el suficiente personal para poder cubrir los puestos de trabajo que necesitan para hacer frente a una actividad que está a pleno rendimiento tras la pandemia. Algunas patronales de todo el país se lamentan de la falta de manos para poder atender las cocinas, gestionar las reservas y servir las mesas de los locales de restauración, sobre todo de las principales zonas turísticas. En el Archipiélago también notan la escasez de personal y señalan que faltan camareros, cocineros y ayudantes de cocina en sus locales. Una situación que les obliga a recortar horarios o, en el peor de los casos, no les permite abrir sus negocios. Ante esto la gran paradoja: las empresas aseguran no encontrar el personal que necesitan mientras en las listas del paro casi 27.000 personas aguardan en las Islas por una oportunidad laboral en el sector. 

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  • Los demandantes de empleo que buscan un puesto de trabajo en la hostelería en Canarias suponen el 14,7% del total de parados, solo por detrás del sector comercial

Como demandantes de empleo, los inscritos en las oficinas públicas tienen el compromiso de escuchar cualquier oferta que les presenten vinculada con su perfil y a buscar proactivamente empleo. Sin embargo, esos 26.974 parados que según el Observatorio Canario de Empleo (Obecan) estaban registrados como demandantes de en el sector de la hostelería el pasado mes de marzo, parecen no encajar con las demandas de las empresas, que arrastran desde el año pasado el hándicap de la falta de personal. Estos casi 27.000 parados representan el 14,7% del total de los desempleados del Archipiélago, siendo el segundo grupo más numeroso, solo por detrás de aquellos que buscan un empleo en el comercio. Entre los desempleados de la hostelería, casi la mitad, 12.771, quiere trabajar en algún servicio de restauración, es decir, buscan ser contratados como camareros, jefes de sala, cocineros o ayudantes de cocina.

Las patronales rechazan que las malas condiciones estén detrás de tantas vacantes

Pero a pesar de esta gran masa laboral dispuesta a servir mesas y trabajar frente a los fogones, los empresarios insisten en que tienen «un problema grave» ante la falta de personal. Así lo asegura Carlos Quintero, vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Restauración y Ocio de Santa Cruz de Tenerife (AERO), quien apunta que algunos restaurantes no pueden abrir sus puertas debido a que no encuentran el personal suficiente y otros han tenido que suprimir el segundo turno de comidas por este mismo motivo. 

Quintero achaca esta situación a la «rápida reactivación turística» tras el fin del covid que no ha permitido que los demandantes de empleo se adapten a las ofertas del mercado. «Una parte importante del problema fue el retorno de muchos extranjeros a sus países de origen durante la pandemia», sitúa este representante del sector, una fuerza laboral de la que tiraban muchos empresarios de la región. 

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  • Casi la mitad de los desempleados vinculados a la hostelería busca trabajar como cocinero, camarero, ayudante de cocina o jefe de sala en algún local de restauración. 

Sobre por qué no se recurre a los miles de parados que aguardan una oportunidad laboral en el Archipiélago Quintero puntualiza: no reúnen los requisitos. «Hay un gran problema con la formación en el sector hostelero de Canarias», sostiene y recalca que en unas islas turísticas «un camarero como mínimo debe saber hablar inglés, si no más idiomas». Algo que asegura no cumplen la inmensa mayoría de los demandantes de empleo. «No están formados o vienen de otros sectores y ponen la hostelería como opción a ver si sale algo», insiste pero resalta que «cualquiera no vale para trabajar en esto». 

En las últimas semanas también han levantado la voz desde los sindicatos que ven que las dificultades de las empresas para cubrir las vacantes en sus plantillas, sobre todo en sectores como la hostelería, se debe precisamente a las malas condiciones laborales. Bajos salarios, muchas horas extra que en muchas ocasiones no están remuneradas o una nula conciliación laboral son algunos de los abusos que se le achacan al sector, que se siente en muchas ocasiones víctima «de una leyenda negra». 

El sector demanda profesionales con experiencia, formados y que sepan hablar idiomas

Fermín Sánchez, presidente de la Asociación de Bares, Cafeterías, Restaurantes y Ocio de Las Palmas, rechaza que la cuestión económica sea la que está detrás de los problemas para encontrar trabajadores, una circunstancia que impide que «se pueda dar en muchas ocasiones un buen servicio». Detalla que el convenio provincial «es el cuarto con mejor remuneración de España» y puntualiza que un camarero «cobra cerca de 25.000 euros al año, más que en el comercio» y «mejor pagado que lo que cobra mucha gente con carrera en otros sectores». Mantiene que el convenio estipula estos salarios, dos días libres a la semana y 48 días de vacaciones. 

Unos requerimientos que asegura cumplen la mayoría de los empresarios, «los que no son los menos y para eso está la inspección». Sin embargo, a su juicio, la perspectiva laboral ha cambiado tras la pandemia y ya no se valora solo el salario. «Ahora cuesta trabajar de tarde noche o los fines de semana, la gente se lo piensa más», sostiene. Por eso, apuesta por buscar soluciones entre el Gobierno, la patronal y los sindicatos.