El IPC frena su ascenso pero Canarias encabeza la subida de los alimentos

Los precios crecen un 4,9% en el Archipiélago, por encima de la media nacional, y los empresarios advierten de la pérdida de competitividad para la región

Un cliente paga su compra en un puesto del mercado.

Un cliente paga su compra en un puesto del mercado. / Andrés Gutiérrez

Los precios continúan subiendo pero no tanto como lo hacían meses atrás. En el mes de mayo, el Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en Canarias en el 4,9% y el coste de la cesta de la compra se incrementó un 13,4%. Aumentos importantes, sí, pero que poco tienen que ver con los que se produjeron meses atrás, cuando el precio de los alimentos escaló hasta el 18% en el Archipiélago. Aún así, y a pesar del cierto alivio que esto pueda suponer para el bolsillo de las familias canarias, las Islas son la comunidad autónoma donde el alza, tanto del IPC como de los productos de primera necesidad que se adquieren en el supermercado, es más importante. Una diferencia en el aumento del coste de la vida respecto a la media nacional que los empresarios ya advierten que puede afectar a la competitividad de la región.  

En Canarias, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el IPC se moderó en mayo hasta el 4,9%, después de que en abril subiera al 5,5%, mientras que el índice vinculado a los alimentos y bebidas no alcohólicas se situó en el 13,4%, y encadenó su tercer mes de reducción. ¿La razón? El descenso del precio de la energía, de los carburantes y combustibles y la moderación de otros bienes y servicios están permitiendo que, poco a poco, los precios se vayan atenuando. 

Si se tiene en cuenta la variación mensual del IPC se puede comprobar como entre abril y mayo los precios se contuvieron de forma generalizado en las Islas. Sí lo hicieron los alimentos, pero apenas se encarecieron un 0,5% respecto al mes anterior. Algo que también ha contribuido a esta moderación. 

Pero si se atiende a los encarecimientos interanuales, prácticamente todo fue el pasado mes de mayo más caro que en el año anterior. La única excepción fue la vivienda, el agua y la electricidad, cuyo coste bajó un 7,9%. Pero tanto por los restaurantes y hoteles, como por los muebles y artículos del hogar así como por el ocio y la cultura hay que pagar ahora bastante más que doce meses atrás.  

Pero sin lugar a dudas, los productos que más han experimentado un mayor cambio en sus precios son los vinculados a la alimentación. En algunos los incrementos llegan a ser dramáticos y han puesto en apuros las economías de muchas familias del Archipiélago, sobre todo aquellas más vulnerables. El azúcar vale ahora un 32% más que el año pasado, la leche o los huevos un 28,8% y un 24,3%, mientras que las legumbres y hortalizas soportan un encarecimiento del 18,7%. El aceite, básico en la dieta de cualquier canario, ha visto incrementado su precio un 17,8%. 

Los empresarios del Archipiélago han advertido que la inflación en Canarias que se sitúa por encima de la media nacional resta competitividad al territorio e instan en buscar medidas para continuar rebajando el IPC. Sin embargo, tanto la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, como CEOE-Tenerife y la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) coinciden en señalar que la previsión para los próximos meses es que el coste de la vida continúe moderándose. No solo por el efecto comparativo con los precios ya de por si muy altos del año pasado, sino por una previsible reducción del consumo motivada por la subida de los tipos de interés que se produce desde hace meses y por su efecto en la pérdida de poder adquisitivo de las familias. Sin embargo, la patronal tinerfeña señala que es motivo de preocupación que la inflación subyacente –que se situó en mayo en el 6,6%– y el la cesta de la compra continúen elevadas.