La patronal canaria avisa: la herencia universal de Sumar encarece la vivienda

El empresariado isleño cree que el nuevo impuesto a inmobiliarias y constructoras con el que se pretende financiar la medida solo tiene un afán recaudatorio

Un obrero trabaja en una fachada.

Un obrero trabaja en una fachada. / María Pisaca

La idea de Sumar, el partido capitaneado por Yolanda Díaz, de crear un nuevo impuesto a las grandes inmobiliarias y constructoras del país para sufragar la medida de la herencia universal –que daría a cada joven 20.000 euros al cumplir los 23 años– no ha gustado a las patronales canarias. Los empresarios advierten que, de llegar a aplicarse, este gravamen acabaría encareciendo el precio de la vivienda, ya que provocaría que a las empresas les costara más levantar los inmuebles o comercializarlos, por lo que el impuesto se acabaría trasladando al consumidor final, es decir, a quienes quieran adquirir una propiedad. 

La medida de la herencia universal consiste en otorgar a cada joven del país –sin tener en cuenta su situación socia o nivel de renta– 20.000 euros que podrá invertir en su formación o en emprender una actividad profesional– tendría un coste de unos 10.000 millones de euros anuales. En Canarias –teniendo en cuenta que según el Instituto Nacional de Estadística (INE) 23.794 jóvenes cumplirán 23 años en 2024, el primer año en el que la medida se aplicaría– la herencia universal supondría un desembolso de 475 millones. Una cuantía que la formación de Díaz pretende sufragar mediante una amplia cesta de impuestos, rediseñando figuras que ya existen, y creando otras nuevas, como un impuesto especial sobre las grandes constructoras e inmobiliarias. 

La medida costaría en Canarias 475 millones de euros en su primer año de aplicación

Las patronales canarias coincidieron ayer en señalar que consideran «absurda» la medida de la herencia universal y la fórmula que se ha barajado para poder sufragarla, ya que aseguraron que no se están teniendo en cuenta las posibles repercusiones que esto podría tener en el mercado inmobiliario. Un sector que en Canarias está ya de por si muy tensionado y donde el acceso a una propiedad no es fácil, mucho menos para las nuevas generaciones. «Pienso que no se está valorando el sobrecoste que pueden generar esos impuestos en el precio de la vivienda y que quien finalmente va a pagarlo es el comprador», advierte Pedro Alfonso, presidente de la Confederación de Empresarios de Tenerife (CEOE-Tenerife).

En su opinión se trata de una medida «que va claramente contra la iniciativa empresarial, en la misma línea que el impuesto a la banca y a las eléctricas» y critica que en periodo preelectoral «se puedan poner en cima de la mesa iniciativas de tanto calado que no tienen el consenso de los empresarios». A su juicio, este tipo de propuestas «solo tienen un fin recaudador» cuando insiste en que el objetivo debería ser «que seamos más productivos». 

Para José Cristóbal García, secretario general de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) es «un disparate» que algunas formaciones como Sumar estén «prometiendo ayudas sin saber de dónde van a sacar los recursos» y recordó que a partir del año que viene «habrá que volver a cumplir con la regla de gasto». Por lo que cree que con anuncios como este parece que se esté «intentando comprar a los jóvenes» para que vayan a votar el próximo 23 de julio.

Asimismo, calificó como «otro disparate» que las ayudas a los jóvenes quieran sufragarse a través de un impuesto a las grandes constructoras e inmobiliarias. «Con esto lo que van a conseguir es que las casas cuesten más caras», sentencia y añade que un fuerte encarecimiento en el mercado puede llegar a ser contraproducente también para las propias empresas. «Puede llegar el punto de que nadie pueda comprar y como consecuencia las empresas tengan que cerrar». 

El delegado en Canarias de la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios (APEI), Isidro Martín, considera que aplicar este tipo de impuestos «nos va a penalizar» y puede hacer que muchas empresas comiencen a pensar en migrar fuera de España, como ya ha ocurrido. El también secretario de la Junta Directiva de la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife (Fepeco) recuerda que la inmensa mayoría de las inmobiliarias son pequeñas empresas por lo que de llegar a implantarse debería de quedar bien detallado de qué manera se aplicaría y matizarse que a estas sociedades «esto no se les va a afectar». El experto inmobiliario se muestra de acuerdo «en que las grandes paguen más que nosotros» pero cree que tampoco «se las debería penalizar». 

Sobre la propia medida de la herencia universal, Martín considera que no es equilibrada y no promueve la cultura del esfuerzo entre la juventud. «Las cosas no se regalan», recalca y cree que con este tipo de anuncios Sumar solo busca movilizar a su electorado.