Energía | Falta de potencia en el sistema canario

Morales alerta del riesgo de un apagón general por equipos eléctricos de más de 40 años

Gran Canaria tiene un déficit de 120 megavatios

Las centrales de Endesa operan con equipos de 40 años por la negativa del Ministerio a que se renueven 

Antonio Morales, en el centro de la imagen, este mièrcoles durante su comparecencia en el Cabildo

Antonio Morales, en el centro de la imagen, este mièrcoles durante su comparecencia en el Cabildo / LP/DLP

La isla de Gran Canaria tiene un déficit de potencia eléctrica de 120 megavatios y corre un serio riesgo de sufrir apagones como los que han afectado en los últimos tiempos a La Gomera y Tenerife. El presidente del Cabildo, Antonio Morales, ha lanzado este miércoles un mensaje de alerta ante la “gran fragilidad” del sistema energético del Archipiélago por la falta de inversiones para sustituir los grupos de la empresa Endesa que se han quedado obsoletos.

Ante esa inseguridad, reclamó medidas “urgentes y regladas” al Gobierno de Canarias y al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) para garantizar la seguridad del suministro a la población. «Estamos ante un riesgo que es fruto de la inacción, el desconocimiento y el olvido de Canarias; no podemos seguir dependiendo de un Ministerio, da lo mismo la época y el color político, que desconoce nuestra realidad y nuestras singularidades, subrayó. 

Morales aseguró que esta fragilidad se había “ocultado” a los cabildos hasta que se produjo este verano el apagón general en La Gomera. Todos los gobiernos insulares, añadió, tenían un “desconocimiento absoluto” de ese deficit eléctrico, que en el caso de Tenerife es de 180 megavatios, según se constató en la última reunión de la Federación Canaria de Islas (Fecai), que va a reunirse el próximo 4 de octubre con el consejero Mariano Zapata para trasladarle las demandas de los siete cabildos. La situación en Tenerife es aún peor, con un déficit de 180 megavatios. En todo el Archipiélago hay un centenar de grupos de generación eléctrica y 60 de ellos ya han quedado obsoletos.

Los cabildos alegan que REE les ocultó la fragilidad hasta el ‘cero energético’ de La Gomera

El presidente de la corporación grancanaria criticó la actitud del operador estatal, Red Eléctrica de España (REE), al negarse a entregar a los cabildos la última auditoría del sistema energético canario, con el argumento de que “contiene información muy sensible”, cuando ese informe debe ser público y , de hecho, ya se conocen muchas de sus conclusiones.

Por ejemplo, esa auditoría detalla los problemas de la central eléctrica de Endesa en Jinámar, que se encuentra “prácticamente inoperativa” por la antigüedad de sus instalaciones. Así, los equipos diésel 1, 2 y 3 ya están catalogados como indisponibles. Siguen operativos los grupos diésel 4 y 5, de 20,5 megavatios cada uno, pero llevan ya en funcionamiento 33 años. Las unidades de vapor 4 y 5 están trabajando, pero tienen limitado el número de horas en funcionamiento por emisiones. Estas últimas, al llevar 40 años operando, son demasiado contaminantes y superan de forma continua los límites de emisiones que estable la Unión Europea. Por último, las turbinas de gas de Jinámar también están disponibles, pero una tiene 40 años de antigüedad y otras dos más de 34 años.

Por término medio, la vida útil de esos generadores eléctricos es de 25 años, pero muchos superan con creces ese tiempo. Según los datos conocidos por los cabildos, en todo el Archipiélago hay un centenar de grupos, de los que 60 ya están obsoletos.

Morales explicó que el problema se arrastra desde hace una década, tras la prumulgación de la Ley 17/2013 para la garantía del suministro e incremento de la competencia en los sistemas eléctricos insulares y extrapeninsulares, que impide a Endesa la incorporación de nuevos equipos de potencia para evitar que esa compañía mantuviera el monopolio de la generación en Canarias.

Monopolios

“La intención de esa Ley no era mala, para evitar monopolios y abrir el mercado eléctrico a la libre competencia, pero el efecto es perverso”, afirmó el presidente insular, pues esa norma “contemplaba la convocatoria de concursos para la renovación de grupos generadores que no se ha realizado todavía”.

Endesa, precisó Morales, “da de baja a esos equipos cuando ya es imposible que sigan funcionando, pero el Miteco no ha hecho los concursos y eso provoca el retraso 10 o 15 años en el sistema canario”.

Las centrales de Jinámar y la de Caletillas, en Tenerife, “están bajo mínimos, prácticamente inoperativos”, por lo que en el caso de Gran Canaria se depende de la planta de Endesa en Juan Grande al carecer de una red de almacenamiento hasta que se ponga en marcha la central hidroeléctrica de Salto de Chira, que dentro de tres años podrá aportar 200 megavatios e impulsar las energías renovables.

Se calcula que el déficit de Gran Canaria y Tenerife en 2024 sume más de 300 megavatios, por lo que para garantizar el suministro eléctrico de todo el Archipiélago en los próximos años se necesitarían 1.000 megavatios.