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Testigos de una transformación

«Estamos orgullosos de todo lo que hemos conseguido y honrados de haber contado con la compañía de LA PROVINCIA»

Hace 110 años, cuando salió a la luz el primer número del periódico LA PROVINCIA, Agüimes apenas contaba con 3.000 almas: 2.866 habitantes, la gran mayoría asentados en torno al casco histórico, unos pocos en el puerto y la playa de Arinaga, un puñado en Temisas y otro en Guayadeque. El 85% de la población era analfabeta. El antiguo Señorío, que décadas atrás había dejado de ser latifundio episcopal, se había visto afectado a lo largo del siglo XIX por sucesivas epidemias de cólera, fiebre amarilla y viruela. Pero sobre todo había sido castigado por el hambre.

Agüimes era entonces un lugar pobre y mísero. Su economía, eminentemente agrícola, se encontraba dominada por unas pocas familias adineradas que habían acaparado las tierras otrora propiedad de la Iglesia. Los terratenientes habían desalojado de las antiguas tierras comunales a los pequeños campesinos, despojados así de sus mínimos medios de subsistencia. El caciquismo y las pocas expectativas de futuro forzaron a muchos naturales a hacer las Américas, tratando de encontrar en Cuba, Puerto Rico y otros países la fortuna que se les negaba en su propia tierra.

El poder caciquil de la pequeña oligarquía agüimense perduró durante la primera mitad del siglo XX y se vio reforzado durante el régimen franquista, abocando al municipio a una situación social de crónico atraso. Las cosas comenzaron a cambiar con la agricultura extensiva de exportación, que fue introducida en los llanos de Arinaga. El cultivo del tomate atrajo a gran cantidad de población, gentes procedentes de otras partes de la Isla que, poco a poco, fueron dando origen a barrios como La Goleta, Las Rosas, Montaña de los Vélez o el Cruce de Arinaga.

A finales del siglo XX, los tres municipios del Sureste crearon la Mancomunidad y consiguieron resolver, entre otros, el grave problema del agua. El fomento del turismo y del sector servicios permitió el crecimiento del principal núcleo costero, Playa de Arinaga, así como el desarrollo de la Zona Industrial de Arinaga, la más importante de Canarias, principal fuente de riqueza del municipio. Los últimos 40 años de democracia han significado una completa transformación política, económica y social. Agüimes cuenta hoy con elevados niveles de progreso en términos de infraestructuras y servicios básicos, así como en dotaciones sociales, sanitarias, educativas, deportivas, culturales y de ocio.

Nuestra situación hoy es muy distinta a la de hace 110 años. Hemos conseguido revertir la situación y de un pueblo de emigrantes nos hemos convertido en un municipio que año tras año atrae a nuevos pobladores por sus excepcionales condiciones de vida. Superando las circunstancias históricas, Agüimes es hoy un municipio próspero y dinámico, de economía diversificada, a la vanguardia en infraestructuras, servicios públicos, energías limpias y sostenibilidad ambiental. Una profunda transformación de la que ha sido testigo excepcional el periódico LA PROVINCIA, fiel notario del enorme avance experimentado por Agüimes. Echando la vista atrás, hoy podemos sentirnos orgullosos de todo lo conseguido en este tiempo y honrados de haber contado con la compañía de este diario. Que así sea –y así se siga contando en estas páginas– por muchos años más.

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