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Salvar de la muerte a las ballenas

La capital acogió un simulacro de varamiento de cetáceos | Los técnicos piden llamar al 112, esperar a los especialistas y no introducir el animal en el agua

Tony Gallardo explica a los voluntarios el protocolo de varamiento. | |

Las costas majoreras sufren cada año numerosos varamientos de cetáceos y otras especies marinas. Muchas de ellas arriban con importantes heridas y la mayor parte muertas. Para hacer frente a estos descenlaces, la Asociación de Voluntarios de Fuerteventura (Avanfuer) continúa con su plan de formación de voluntarios y ayer en Playa Blanca celebró un taller de primeros auxilios a cetáceos varados. La actividad contó con la participación de 25 personas durante unas tres horas de formación, organizada en pequeños grupos.

Todavía se encuentra en la memoria colectiva de los majoreros las imágenes del varamiento de 15 zifios, de los que 12 resultaron muertos, en septiembre de 2002, durante las maniobras militares Neotapón con participación de la OTAN. Además, en los últimos años las costas insulares siguen registrando la llegada de cetáceos, especialmente en 2019 cuando la cifra ascendió a 32,d e los que mayoritariamente eran delfines de la variedad listado.

Voluntarios simulan reintroducir a un cetáceo varado a través de un pontón. LP / DLP

En el taller se han explicado las principales medidas en caso de producirse una llegada a la superficie tanto individual como masiva de estos animales, para lo que ha llevado a la práctica varios simulacros de varamiento con ballenas figuradas, en los que se ha empleado los nuevos pontones de salvamento para cetáceos desarrollados por la Fundación Loro Parque.

Entre las pautas principales, los especialistas destacan algunas como no tocar al animal y mantener una distancia de seguridad, hablar en un volumen bajo para no alterar el estado del cetáceo y evitarle una mayor ansiedad, mantenerlo con el orificio respiratorio despejado, no reintroducirlo al mar antes de que lleguen los servicios especializados y mantener al animal húmedo empleando toallas mojadas o rociando agua del mar cuidadosamente sobre el animal. Además, en el caso de querer colaborar con el personal de apoyo, la persona voluntaria deberá estar protegida con guantes, gafas y mascarilla ya que son animales que podrían transmitir enfermedades. Así bien todos inciden en que el primer paso debe ser llamar al 112 para dar el aviso y activar el protocolo.

Una parte del grupo de voluntarios que participó en el Taller de Varamientos de Cetáceos, desarrollado en la zona de Playa Blanca, ayer. Fuselli

Esta iniciativa, coordinada por la asociación Avanfuer, se enmarca dentro de las actividades del proyecto Canbio del Gobierno de Canarias en conjunto con la Fundación Loro Parque. En esta ocasión, también ha colaborado el Instituto Universitario de Salud Animal de las Palmas de Gran Canaria (IUSA) con el objetivo de ampliar conocimientos sobre la biología de los cetáceos y el protocolo de varamientos y asistencia.

El director de la Fundación Loro Parque, Javier Almunia, valoró positivamente la actividad, mientras que la doctora en veterinaria de la IUSA de la ULPGC, Raquel Puch, destacó que “lo más importante en estas situaciones es llamar al 112 que se encargará de dar el aviso a la Red de Varamiento para la puesta en funcionamiento del personal de Medio Ambiente, personal de apoyo y veterinarios de la propia red. Por su parte, Tony Gallardo, director de la Reserva de la Biosfera, señaló que «la isla cuenta con profesionales y voluntarios preparados para actuar ante varamientos».

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