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Crisis del coronavirus Vuelta a casa desde América

La huida del tsunami estadounidense

Tres jóvenes, que hacían un intercambio de estudios en Chicago, llegan a Gran Canaria por el temor a unas peores consecuencias por el virus Covid-19

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Coronavirus en Canarias | Aeropuerto de Gran Canaria (26/03/2020)

Como si fuera un caso raro o poco frecuente, un avión aterrizó durante la mañana de ayer en el aeropuerto de Gran Canaria procedente de Madrid Barajas. Aparte de la tripulación, el pasaje lo formaba un total de 39 personas, de las cuales al menos cuatro habían viajado desde Estados Unidos (EE UU) e hicieron escala en la capital española para tomar la aeronave con destino a Gran Canaria. La agencia que organizó el intercambio de estudios de alumnas canarias en Chicago recomendó el regreso inmediato a las Islas por el fuerte crecimiento que se espera para la próxima semana en EE UU de casos positivos y de fallecidos por la pandemia de coronavirus.

"Estamos aliviados y muy tranquilos ahora con el regreso a casa de nuestra hija", asegura Domingo Melián, vecino de la capital grancanaria, tras recoger ayer a Andrea Melián, quien ha visto interrumpido en parte el intercambio de estudios que estaba realizando en la ciudad estadounidense de Chicago. La joven, tras atravesar el Atlántico y una breve parada en la Península, pudo abrazar a su padre tras el aterrizaje sobre las 10.30 horas en Gando.

"El regreso a Canarias fue bueno porque no tuvimos problemas para tomar el vuelo con dirección a España y porque en Barajas sólo tuvimos que esperar una hora antes de tomar el vuelo para Gran Canaria", indica la chica.

"Los estadounidenses se consideran lo primero y a los que son de fuera los dejan en un segundo plano. Por eso estamos más tranquilos ahora que ella está de vuelta", señala Domingo Melián.

Andrea Melián se desplazó al continente americano en junio del año pasado y tenía previsto estar allí hasta mayo. "Sin embargo, he venido antes de acabar el curso que estoy haciendo. Lo seguiré on line en estos dos próximos meses", afirma la menor, que explica que la antelación se debió "a la recomendación de volver con nuestras familias que hizo la agencia que organiza este intercambio educativo".

Respecto a la situación actual en Chicago, la joven estudiante indica: "No se han tomado tantas medidas como aquí [España] porque no hay tantos casos positivos como en Europa. Sin embargo, parece ser que pronto las tomarán en Chicago y en todo el país porque esta semana ha crecido mucho y crecerá mucho más a partir de la próxima". "Respecto a las actitudes personales, pues he visto personas que se toman muy en serio esta epidemia mundial y otros que pasan, que se desentienden de ello", añade.

Quienes también viajaban en el citado avión procedente de Madrid fueron las primas Paula y Lucía, que también estaban realizando el intercambio en Chicago, al igual que Andrea Melián. "Es un alivio estar de nuevo en casa", comentan las dos, al tiempo que Paula resalta: "Como en Gran Canaria no se vive en ningún lugar, somos unos afortunados por vivir en esta Isla".

Las dos chicas también harán la cuarentena, como han de realizar todos los que vienen de fuera del Archipiélago. "No importa, aunque estemos aisladas dos semanas. Lo importante es que estamos más cerca de nuestras familias", apuntan.

El pasajero Miguel Reyes también había hecho escala en Barajas y pisaba ayer la Isla tras regresar desde el estado americano de Carolina del Norte, donde se encontraba de vacaciones. "Claro que estoy contento, aunque la situación es más tranquila, sin cuarentena ni confinamiento", afirma Reyes.

Otra actitud en EE UU

De todos modos, Miguel Reyes señala: "Los estadounidenses, o por lo menos lo que vi en Carolina del Norte, no están ajenos a la pandemia, pero tampoco actúan como en Europa, según se ve en las noticias. Muchos caminan por la calle como si nada".

Otra persona que estaba a bordo del mismo avión era Elvira, residente con su familia en la capital grancanaria. Su regreso desde Pontevedra fue una odisea. "No conseguí conexión de vuelos desde Pontevedra [aeropuerto de Vigo] para ir a Madrid. Me cancelaron tres vuelos. Cogí un tren para ir a Madrid y pasé la noche en el aeropuerto de Madrid-Barajas", relata Elvira.

Esta pasajera había comprado tres billetes en horas distintas para tener más seguro que llegaría ayer a Gran Canaria, después de las cancelaciones anteriores. "No me lo podía crear cuando por fin ya estaba dentro del avión esta mañana".

Respecto a si sentía miedo al llegar a Madrid, donde se han sumado más casos positivos y fallecidos por el Covid-19, Elvira lo negó de forma rotunda. "No tenía ningún miedo porque apenas había nadie en el aeropuerto. En la T-4 éramos diez personas [en torno a las 08.00 hora canaria]. Vi vacío el centro de la capital cuando llegué en tren y luego fui al aeropuerto".

Quienes no faltaron a la llegada de esa aeronave procedente de Madrid fue la Cruz Roja. Dos miembros de la citada organización se encontraban en la sala de llegadas para comprobar la temperatura de cada uno de los 39 pasajeros, como hacen cada día en todos los vuelos procedentes de la Península.

Lo realizan desde el pasado día 19 de marzo y ningún caso anormal han descubierto en algún recién llegado a la Isla. "Sólo hemos respondido a las preguntas que nos hacen y damos nuestras recomendaciones a la cuarentena de dos semanas que tienen que realizar tras llegar desde la Península", comenta uno de ellos.

Durante la jornada de ayer se esperaban unas 16 llegadas y otros tantos aterrizajes en las dos pistas del aeropuerto de Gran Canaria, exactamente entre las diez de la mañana y las nueve de la noche. El vacío prácticamente se repetía una jornada más en gran parte de las instalaciones aeroportuarias de Gando, salvo cuando aparecían pequeños grupos de pasajeros que embarcaban para Tenerife Norte, Dusseldorf o Milán, entre otros.

Cierre parcial

Todo ello, antes del cierre parcial del aeropuerto que está previsto para mañana sábado, día 28 de marzo. Será de casi el 75 por ciento de los edificios. Quedará abierta sólo la terminal 1, la parte más al norte del inmueble, que corresponde a vuelos nacionales y regionales.

Mientras, ayer continuaban la incertidumbre y los rumores entre trabajadoras que aún hacen sus jornadas laborales. Los establecimientos que continúan abiertos son la farmacia y la oficina de Correos, en esta última con una reducción de dos horas de su horario. "Sí, tengo trabajo. Vienen vecinos para pagar facturas y los que compran sellos o mandan paquetes. Los giros postales ayudaron mucho a los que tenían problemas para pagar sus billetes de avión para salir de la Isla", explica la funcionaria. También están abiertas algunas empresas de coches de alquiler, ya que desde el pasado lunes se permite. "Entre los clientes que tenemos más ahora están los que vienen de otras Islas para una asistencia hospitalaria", responde una trabajadora de Cicar.

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