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Una vida en torno al mueble

María Hernández, fundadora de Muebles Benigno, fallece durante la Semana Santa

María Hernández

María Hernández

Pocos negocios han durado tanto como Muebles Benigno, que lleva seis décadas abierto al público. Su cofundadora, María Hernández, falleció el 1 de abril con 82 años. Según cuentan sus hijos, luchaba desde hacía años contra una larga enfermedad. Jamás dejó el mostrador de la tienda hasta su jubilación.

Telde ha sido reconocido durante año como la ciudad del mueble, por la eclosión de numerosos negocios del sector en el casco y sus alrededores. Esta nomenclatura en realidad surge por la aparición de una asociación de empresarios vinculados a la venta de mobiliario y electrodomésticos para los hogares y en esta historia tiene su importancia María Hernández Monzón, co-fundadora de Muebles Benigno, uno de los comercios referentes del sector en el municipio.

Hace una semana que la empresaria, que estuvo durante 40 años tras el mostrador de esta conocida tienda, falleció con 82 años tras luchar durante años contra una larga enfermedad que afectaba a sus riñones. Todos sus conocidos la recuerdan como una persona afable y muy trabajadora, que junto a su familia sacó adelante uno de los negocios más populares y más longevos del barrio de San Gregorio, el epicentro de las ventas.

María Hernández y Benigno López, en una de las nuevas tiendas que inauguraron sus hijos.

María Hernández y Benigno López, en una de las nuevas tiendas que inauguraron sus hijos.

Su historia comienza en Valsequillo, trabajando en un tienda de aceite y vinagre con su madre. En ese pequeño local conoció al que sería su marido, Benigno López, siendo apenas unos niños. Juntos se mudaron al municipio de Telde, con la intención de seguir el negocio familiar de la venta de alimentos en un inmueble ubicado en la calle Betancor Fabelo. Sin embargo, no tardaron en comenzar una nueva vida; no solo al contraer matrimonio, sino al iniciar un proyecto relacionado con la venta de máquinas de coser.

En concreto, el marido de Hernández se encargó de comercializar las máquinas de la marca Alfa a todo el sector Sur de la Isla. “Ese fue el germen de Muebles Benigno”, explica Francisco López, primogénito de la pareja. Además de él, la empresaria tuvo también a María del Carmen y a Tomás. Los dos primeros han continuado el negocio familiar, fundando otras empresas relacionadas con la venta de electrodomésticos. El más pequeño decidió dedicarse a la veterinaria.

La pareja apenas tenía unos 20 años cuando decidieron emprender, buscando la ambición y calidad de vida. Por eso, mientras Benigno realizaba las ventas a las vecinas, María ofrecía clases de costura a las clientas. No perdían el tiempo y su trabajo en equipo comenzó a difundirse positivamente no solo entre los teldenses, sino también entre otros municipios de Gran Canaria. En ese punto vieron más factible ampliar el negocio a una tienda de muebles y electrodomésticos, un tipo de comercio emergente en el municipio, dando lugar a la empresa que todos conocen hoy en día y que ha sido un ejemplo a seguir para otros comercios que surgieron más adelante.

La primera sede se abrió en la calle Diego Ramos Galván, pero no tardaron en mudarse al que sería considerado durante muchos años como el edificio más alto de todo Telde, en el calle Ruiz, antes de la construcción de los bloques de viviendas de Jinámar. Un inmueble de ocho pisos, todos destinados a la exposición de muebles. “Allí estuvo mi madre atendiendo hasta que se jubiló”, afirma orgulloso su hijo, que describe a su madre como una persona cariñosa, tranquila y agradable con todos. “Fue la encargada de la tienda durante 40 años, siempre detrás del mostrador esperando a que llegaran los clientes”, explica su hijo emocionado. Su esfuerzo y espíritu de comerciante consiguieron que Muebles Benigno crease una base sólida y una serie larga de clientes fieles, formulando así un negocio consolidado que continúa activo a día de hoy.

Su funeral fue celebrado ayer en la Iglesia de San Miguel, en el municipio de Valsequillo, el lugar donde nació y creció, a pesar de vivir durante más de 60 años en Telde. A pesar de las circunstancias sanitarias, pudo estar presente una buena parte de la familia y algunas amistades.

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