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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Detienen a dos personas por la muerte de diez migrantes en una patera

Dos testigos protegidos los señalan como los patrones de la embarcación en la que arribaron al Sur

Dos hombres de origen magrebí fueron detenidos por la Policía Nacional tras ser apuntados por dos testigos protegidos como los patrones de una patera que arribó al Sur el pasado 8 de octubre. En la embarcación, que estuvo 16 días a la deriva, venían unas 33 personas de las que diez perdieron la vida y fueron arrojadas al mar.

Fuentes cercanas a la investigación desvelaron a LA PROVINCIA / DLP que la patera salió de Dakhla, Marruecos, el pasado 22 de septiembre. En ella iba, supuestamente, un tercer patrón que murió en la travesía tras lanzarse al mar. Fueron dos los testigos protegidos los que denunciaron a estos dos detenidos los cuales matizaron que pagaron 25.000 dirhams (unos 2.300 euros) a los organizadores para el viaje. Uno de ellos incluso le pagó al joven de 19 años que también era capitán de la embarcación y que perdió la vida en el mar. 

Estos migrantes destacaron que el jefe de la mafia que se dedica al tráfico de personas en Marruecos es un hombre de tez blanca al que se le conoce como ‘El Rubio’ y que, cuando llegó la hora de embarcar, algunos de ellos «tuvieron miedo» porque habían demasiadas personas en la patera. Y es que en un principio eran 45 los africanos pero, tras el temor, terminaron embarcando 33 de ellos. La intención del organizador era, según los testigos, que la patera fuese llena. Sin embargo, avisó a un sobrino suyo para que no iniciara el trayecto con estas circunstancias por el peligro que esto suponía.

Al iniciar el viaje, tuvieron que tomar un desvío al ver una embarcación de la marina marroquí por lo que perdieron ocho horas. Además, uno de los tres supuestos patrones indicó a otro que les habían dado pocos alimentos y combustible y que debían devolverse, pero este último se negó. Cuando ya llevaban dos días y medio de travesía se agotaron estos suministros y poco tiempo después el agua, lo que ocasionó que algunos tomasen la del mar y otros su propia orina. Los que consumieron agua del océano «perdieron la cabeza» y fallecieron con lo cual fueron tirados al mar por algunos ocupantes, a excepción de uno de ellos -que era patrón-, y se lanzó estando con vida sin que el resto pudiese hacer nada por salvarle.

Tras 16 días a la deriva, fueron rescatados por la Guardamar Concepción Arenal de Salvamento Marítimo sobre las 21.50 horas del 8 de octubre. En la patera habían 24 personas de las que dos eran mujeres. Tres varones tuvieron que ser trasladados en helicóptero a los hospitales de la Isla y el resto arribó al muelle de Arguineguín sobre las 4.20 horas del día 9. Allí fueron asistidos por los miembros de la Cruz Roja Española y por el personal sanitario que se encontraba en el lugar, quienes evacuaron a cinco de los hombres a centros hospitalarios -entre ellos uno de los supuestos patrones-, el resto fue trasladado al Centro de Atención Temporal de Extranjeros del Polvorín (CETA ) de Barranco Seco. Después de ser identificados, los migrantes fueron detenidos por infringir la Ley de Extranjería.

Dos de los ocupantes decidieron colaborar con la Justicia y pidieron protección ante el temor de ser identificados por lo que figuran como testigos protegidos en la causa. Estos, cada uno por su parte, identificaron a los dos supuestos patrones que quedaron con vida mediante un reconocimiento fotográfico. Uno de ellos detalló que el acusado que no fue evacuado al hospital, les dijo que debían afirmar a las autoridades que el patrón había muerto y que tenía una cicatriz en la frente. Además, les amenazó con acusar a quien testificase en su contra de lanzar los cadáveres al mar. 

Uno de los ocupantes añadió que tras pagar el dinero a la mafia en Marruecos tuvo que esperar mes y medio para que le tocase el turno de viajar. Cuando ya estaban en la playa para embarcar, tuvieron que esperar una hora y cuando por fin llegó la patera en la que saldrían con rumbo a las costas canarias, el mar se encontraba en condiciones desfavorables. Esto obligó a que fuese sostenida por varias personas a cada lado. Después, la llenaron de víveres, agua y combustible para proceder al embarque de los migrantes.

Para cuando llegó la hora de partir el océano estaba más tranquilo, pero al pasar un día las olas ya eran muy grandes y hacían que la patera fuese inestable. Ambos testigos apuntaron que decidieron viajar a España con el fin de buscar un futuro mejor ya que en su tierra natal las oportunidades son escasas. Finalmente, la Policía Nacional tras la identificación de los dos supuestos patrones gracias a la colaboración de los testigos, procedió a la detención de ambos, uno se encontraba en el CATE de Barranco Seco y el otro fue detenido cuando le dieron de alta del Hospital Doctor Negrín de la capital grancanaria.

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