Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Santa María de Guía

La Plaza Grande de Guía muda la piel

Las obras están en su recta final tras superar las polémicas iniciales sobre el grado de afección del Conjunto Histórico de Guía | El casco recupera su antiguo quiosco

La Plaza Grande muda la piel | JOSÉ CARLOS GUERRA

Un obrero limpia la piedra de las antiguas jardineras, mientras la gran estructura circular del nuevo quiosco toma su forma definitiva. Las obras de remodelación de la plaza Grande de Guía entran en su recta final, con casi tres meses de retraso sobre el plazo previsto en el concurso, permaneciendo este tiempo cerrado al tráfico el acceso principal a la iglesia, el traslado del mercadillo dominical y limitado los eventos.

Una enorme malla con imágenes de paisajes y publicitarias de la constructora cubren todavía buena parte del centro administrativo y religioso del centro histórico. Sin embargo, este imagen panorámica que permanece en Guía desde marzo se va a acabar pronto, ya que la constructora está a punto de rematar los trabajos.

El alcalde, Pedro Rodríguez, señala que en los próximos días hará una visita y que podrá dar la fecha de se reapertura, sin adelantar el día exacto todavía, a expensas de la constructora.

En estos momentos, los escasos trabajadores se concentran en la instalación del quiosco circular, que es la mayor novedad visible de la obra, ya que apenas se aprecian grandes cambios arquitectónicos, salvo la colocación de piedra de cantería y el acondicionamiento de los accesos para personas con dificultades de movilidad.

La obra fue adjudicada por 748.899,95 euros a la empresa Rodríguez Luján, de los cuales 624.024.96 euros corresponden al proyecto original de intervención la Plaza Grande, para el que se hizo un concurso de ideas, y 124.804,99 euros del entorno.

El quiosco es una pieza que se sigue recordando en el pueblo, ya que se aprobó en 1963 y se mantuvo hasta hace un tiempo no muy lejano. El nuevo ha sido construido por la empresa Didein en el Polígono Industrial de Arinaga, por el guiense Pedro Estévez.

La Plaza Grande muda la piel

Los técnicos han detallado que su geometría circular y su ubicación permiten al quiosco ser un elemento fácilmente bordeable, que no molesta al trasiego de personas. Además, el mobiliario urbano añadido se limita a la plaza Karpov, con su nuevo graderío.

Cantería de Arucas

La obra conserva la balaustrada y la vegetación, «respetando la relación actual con el resto de elementos de su contexto y poniéndose en valor su identidad, respetando el carácter histórico de los elementos protegidos por el Plan Especial de Reforma Interior (Pepri)”.

Las tareas de rehabilitación se han centrado en la mejora de los materiales y constructivos de los elementos de contención de los parterres hacia el interior de la plaza; revistiendo el bloque de contención de las tierras con un elemento de zabaleta, en continuación con el nuevo pavimento de la plaza.

El pavimento de la Plaza y las calles colindantes fue demolido y reemplazado en el interior por pavimento de piedra natural, que dota el espacio de nuevos contrastes y texturas que favorecerá la orientación espacial y la percepción de los usuarios, según el proyecto original. En el caso de las calles colindantes, se mantiene el adoquín tradicional.

La zona experimenta la primera gran reforma desde el siglo XIX, aunque mantiene gran parte de su esencia

decoration

La obra mejora la accesibilidad, suavizando las pendientes. Y se homogeneiza la zona de circulación.

Sin embargo, pese a superar un concurso abierto de ideas, la intervención promovida por el Ayuntamiento estuvo rodeado de discrepancias por algunos sectores de la sociedad guiense, que entendía que la obra iba a romper con la idiosincrasia del Conjunto Histórico.

El debate se ha centrado entre quienes han apostado por mantener la esencia de este conjunto arquitectónico protegido, y la tesis del Ayuntamiento de eliminar las barreras arquitectónicas, para lo cual convocó un concurso.

El proyecto de remodelación de la plaza Grande y el tratamiento perimetral ha comprendido la Plaza Grande, plaza Karpov y las calles colindantes de Hermanos González Martín y Médico Estévez. Y el Ayuntamiento añadió a última hora en las bases algunas novedades, dentro del presupuesto.

La obra debía estar acabada antes de las fiestas patronales de agosto, según el concurso, pero se han alargado hasta noviembre, restringiendo la movilidad en la zona en el centro del pueblo. La pandemia evitó que se produjera un lío en las fiestas de la Virgen, que se salvó por la cancelación de los actos estelares. Al igual que ha pasado también en septiembre con la fiesta de Las Marías, en las que se puso un límite de personas con sus tambores frente a la iglesia y las caracolas fueron recluidas en las azoteas de las casas.

El alcalde Pedro Rodríguez, señala que el único problema no previsto ha sido que se ha tenido que habilitar el paso en medio de las obra a las personas que viven en la casa de la plaza.

Sin embargo, el tráfico frene a la iglesia se ha visto cancelado este tiempo, al la vez que se ha trasladado el mercadillo dominical a un emplazamiento temporal.

La intervención. según los técnicos, era “bastante conservadora” y que no alterará la idiosincrasia de la Plaza Grande, que experimentará su primera renovación desde que viera la luz tal y como se la conoce ahora en el siglo XIX. Se le ha dado un lavado de cara a la plaza, que se encontraba deteriorada por el paso del tiempo. Y se ha centrado en tres aspectos fundamentales: cambiar las condiciones del pavimento, mejorar las condiciones de uso y disfrute por parte de los vecinos, y un trabajo importante para adaptar la iluminación a un entorno de este tipo, y a la utilización que se le pretende dar a este espacio como un importante eje vertebrador para las celebraciones en el casco guiense. 

La obra tenía un plazo de cuatro meses de ejecución desde marzo, pero se ha alargado casi el doble

decoration

El proyecto conserva la balaustrada, que se ha repintado de blanco y gris para dar una sensación de mayor amplitud acorde al resto del espacio, y la arbolada, cuyos parterres se han modificado para darle una menor sensación de ahogo y ampliar las zonas ajardinadas.

La plaza, según se apuntó antes de su inicio, «en esencia será la misma, pero con una calidad mayor en los materiales”. Para ello se ha recurrido a piedra de la cantería de Arucas para el pavimento, con lo que ello conlleva de “arraigo en la cultura de la Isla”, y en diferentes tratamientos de la misma, con el objetivo de darle a este espacio una mayor sensación de integridad y unidad que la que tenía hasta el momento. Todo ello, con el reto de que se conserve durante muchos años en perfectas condiciones.

De la misma forma, la iluminación se ha renovado para que se encuentre acorde a los usos que se le quieren dar y la entidad del espacio. Para ello, se han potenciado los hitos representativos del contexto, dando una mayor luz a la iglesia y la arboleda, y también se han instalado luminarias mediante focos más modernos que se adaptarán a las celebraciones que se vayan a realizar y las épocas del año.

Compartir el artículo

stats