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Agüimes

La comunidad energética de Arinaga ahorrará un 40 por ciento en la luz

Se trata de un proyecto público y privado para desarrollar en la zona industrial de Arinaga | Cada industria podrá vender a otra la energía eléctrica que le sobra

Raúl García Brink, ayer, en el Teatro del Cruce de Culturas. | | LP/DLP

Un ahorro de entre el 40 y el 50 por ciento de la factura energética de las empresas e industrias es uno de los objetivos , y que se considera alcanzable, de la comunidad energética de la Zona Industrial de Arinaga, en el término municipal de Agüimes, así como también estar más cerca de la seguridad energética. De esta manera se trata de que no se dependa exclusivamente de una segunda entidad a la hora de contar con energía eléctrica, sino tener una parte propia; y ser una manera de actuar contra el cambio climático.

La comunidad energética industrial es un proyecto para desarrollar en las zonas industriales, siendo la de Arinaga la primera por ser ésta la mayor de todas. Es una iniciativa en la que las propias empresas serán las productoras y consumidoras de energía eléctrica a través de las renovables obtenidas mediante las plataformas fotovoltaicas y aerogeneradores.

Así lo presentó ayer por la tarde a los empresarios de Arinaga y a las otras administraciones y entidades Raúl García Brink, coordinador técnico de desarrollo económico, soberanía energética, clima y conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, en el Teatro Cruce de Culturas, en el Cruce de Arinaga, en el municipio de Agüimes.

Raúl García Brink destacó que se trata de «una iniciativa privada y pública», como también de un proyecto «vanguardista, técnico e innovador», en el que «como en un mercado interior, cada empresario podrá vender a otro de la zona industrial de Arinaga energía que le sobre, y a precio más barato. Se trata de aprovechar la energía en el kilómetro cero».

Para ser realidad la iniciativa tiene que lograr la suficiente financiación y superar el vacío legal

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«Es una apuesta digital y que es un proyecto que se basa en el virtual power plant [es una central eléctrica virtual de un grupo de instalaciones generadoras distribuidas (como energía combinada o cogeneración) que son llevadas colectivamente por una sola entidad de control. Resultará un beneficio extra al proporcionar electricidad en momentos de carga máxima o balanceo de potencia cuando hace falta]. Por ello, habrá almacenamiento de energía de cada empresa y baterías. Por eso, habrá menos centralización y más democratización energética», agregó García Brink.

El coordinador técnico de desarrollo económico sostenible aclaró en su ponencia ante empresarios; la directora de Energía del Gobierno de Canarias Rosa Ana Melián; el presidente del Cabildo, Antonio Morales; y el alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, entre otros, que no será un proyecto tutelado por una administración, «al tratarse de una comunidad pública y privada», al tiempo que precisó que «lo llevará una gestión inteligente, que contará con un sistema con inteligencia artificial, con computación en la nube y con blockchaine, un servicio que permitirá que las transacciones sean transparentes y seguras».

También resaltó que para hacer realidad esta comunidad energética trabajarán de una forma conjunta la Entidad de Conservación del Polígono Industrial de Arinaga (Ecoaga); la Asociación de Empresarios de la Zona Industrial de Arinaga (Aenaga); el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC); el Ayuntamiento de Agüimes; y el Cabildo de Gran Canaria.

En relación a cuándo podría comenzar a ser una realidad este «proyecto piloto e innovador» y a comenzar a ser un ahorro para los empresarios en la factura energética, Raúl García Brink optó por no adelantar una fecha o plazo aproximado, ya que «depende de la financiación que se consiga, no sólo por parte nuestra [administración local e insular, y de los empresarios], sino también del Estado español y de la Unión Europea (UE). El diputado de Nueva Canarias (NC) Pedro Quevedo consiguió, en sus enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado del 2022, dos millones de euros para esta comunidad energética».

García Brink reconoció que antes de que se ponga en marcha «tenemos que superar una serie de retos y obstáculos, como el hecho de que no está regulado y hay que buscar una figura jurídica porque en un principio las leyes no lo permiten. Iremos a la secretaría de Estado de Energía para que este proyecto se pueda regular como un banco de prueba. Para todo ello tenemos una hoja de ruta».

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