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Entrevista. Cuidadora en al zona de rehabilitación

Yolanda Zerpa Cabrera: "Para mí San Juan de Dios es como mi segunda casa, en la que pasaría otros 25 años más"

Yolanda Zerpa, en las instalaciones de la Ciudad.

Yolanda Zerpa, en las instalaciones de la Ciudad. SABRINA CEBALLOS

Hoy [por ayer] ha recibido un pequeño homenaje a sus 25 años de trayectoria. ¿Cuál es exactamente su trabajo en San Juan de Dios?

Yo trabajo en el servicio de rehabilitación como cuidadora. En concreto ahí estoy en el área de electroterapia y me encargo de colocar las corrientes, tanto a niños como a personas mayores.

¿Esta ha sido siempre su labor, o en estos años ha pasado por otras áreas de trabajo diferentes?

No. Prácticamente mi labor, desde que entré, ha sido en rehabilitación.

¿Cómo se siente hoy [por ayer] siendo también la protagonista?

Estoy muy emocionada y contenta de haber llegado a los 25 años, porque otros no lo hacen.

¿Cómo conoció la Orden?

Es muy conocida porque Mara González, en la radio, siempre ha nombrado mucho a la institución de San Juan de Dios. Tras acabar mis estudios, un día, una compañera me animó a venir a aquí a dejar mi currículum. Eso lo hice sobre enero y unos meses después, como en septiembre de ese mismo año, me llamaron para que me incorporase.

Ha pasado ya un cuarto de siglo de eso. Tendrá muchas historias que contar, ¿no? ¿Hay algo que haya marcado su paso durante este tiempo en el centro?

Sí, claro. A los dos años de yo entrar a trabajar conocí a una fisio que se llamaba Marta y que murió. Ella se convirtió en una de mis mejores amigas y su amistad me ha marcado mucho, aunque ella ya no esté aquí.

Después de tantos años, ¿qué significa para usted la entidad?

Para mí la Ciudad San Juan de Dios es como mi segunda casa. Yo aquí no solo trabajo, también disfruto muchísimo porque me encanta lo que hago y me pegaría otros 25 años más.

¿Qué es lo que más le gusta de todo lo que hace?

Lo que más me gusta es el contacto tanto con los niños como con los mayores. Puedes hablar con ellos, te cuentan sus historias y estás ahí como un apoyo. Les echas una mano y te sientes a gusto y realizada como persona porque les estás ayudando.

Y ¿hay algo que le resulte especialmente difícil de todo lo que hace?

La verdad es que no. Realmente no hay nada que se me haga duro. Como dije antes, a mí me gusta mucho mi trabajo.

Desde su punto de vista y también desde su propia experiencia, ¿qué cree que hace especial a la Ciudad San Juan de Dios y la hace diferente de otros lugares?

La humanidad. El cómo se trata a los trabajadores. Aquí somos todos iguales y hay gran compañerismo. Los hermanos son muy acogedores y humanos.

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