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La ciudad creará un espacio libre con terrazas y árboles en Francisco Gourié

Urbanismo cierra el paso a la construcción de un edificio de ocho plantas en la plaza Munguía

Vista de las parcelas de Francisco Gourié, sobre las que quiere intervenir el Ayuntamiento.

Vista de las parcelas de Francisco Gourié, sobre las que quiere intervenir el Ayuntamiento. JUAN CASTRO

El nuevo Plan Especial de Protección (PEP) de Vegueta Triana, cuya aprobación definitiva está prevista para este mes, contempla la creación de un espacio libre con árboles y terrazas en la calle Francisco Gourié, en la zona comprendida entre el número 75 y el 95, que ahora está ocupada por garajes. Este nuevo espacio libre se unirá a la plazoleta Munguía, situada en la parcela número 71 de la calle Francisco Gourié, tras descartarse la posibilidad de construir en esta finca, de propiedad municipal. El nuevo planeamiento cierra la puerta, de manera definitiva, a la construcción de un edificio de ocho plantas en la parcela donde está la plaza Munguía y también descarta la construcción de un aparcamiento subterráneo en esa zona, porque la superficie que tendría, muy pequeña, no compensaría el elevado coste de la obra, que se cifró en su día en 5,4 millones, de los cuales la mayor parte (3,1 millones) se destinaría a expropiaciones.

Una vez desechada la posibilidad del aparcamiento y de la expropiación de ese suelo, el objetivo de la actuación prevista ahora es eliminar el punto negro en que se ha convertido esa sucesión de solares, regenerando la parte que da a la trasera de Triana, sin añadir construcciones. La superficie total de este nuevo espacio público entre las calles Munguía y La Matula ocupa 1.198 metros cuadrados, a los que hay que añadir los 324 metros cuadrados de la plazoleta Munguía, que también se reurbanizará para mejorar su aspecto actual.

El PEP prevé la ordenación del ámbito mediante dos franjas paralelas a las fachadas de los inmuebles. La primera franja, más cercana a las casas, se destinaría a terraza de uso comercial/recreativo/ocio, de carácter privativo, y la segunda franja se ordenará como espacio libre arbolado, de carácter público, explica el plan.

La reurbarnización de la plazoleta Munguía y las otras diez parcelas restantes hasta la calle La Matula tendrán un coste de 373.154 euros, según los cálculos del estudio económico financiero del PEP.

Estas son las previsiones, pero para llevarlas a la práctica el Ayuntamiento tendrá que llegar a acuerdos con los dueños de la mayoría de las parcelas que ahora son utilizadas para aparcar o como entradas a los garajes de las casas. El Ayuntamiento ya es propietario de cuatro de las diez parcelas, que lindan con la antigua escollera, hasta la que llegaba el mar a principios del siglo pasado. Las fincas fueron expropiadas durante mandatos anteriores, con el objetivo de hacer el aparcamiento subterráneo.

"A la larga", explica el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, "toda esa zona terminará siendo un espacio libre, pero no mediante expropiaciones, sino a través de acuerdos con los propietarios. Hay empresarios que han abierto cafeterías hacia atrás y les viene bien el espacio para usarlo como terraza y a otros les viene bien como zona de carga y descarga".

El PEP plantea llevar a cabo la regeneración de la zona a través de una figura urbanística de reciente creación, denominada complejo inmobiliario, que consiste en acuerdos, mediante los cuales parte de los aprovechamientos de la zona se quedan en manos de los propietarios privados -por ejemplo, permitir ampliar los comerciantes en los só-tanos- y otros pasan al Ayuntamiento.

La Madrileña

La calificación como espacio libre de la parcela de Francisco Gourié, esquina con Munguía, -la que está detrás de los edificios de Triana 70 y 72, que son también de propiedad municipal y uno de los cuales albergó La Madrileña- acaba con la posibilidad de construir un edificio de ocho plantas en el lugar. Esta calificación de la finca como residencial se incluyó hace años en el Plan General de Ordenación (PGO), para venderla en un mismo paquete junto a los edificios públicos de Triana, que llegaron a salir a subasta a finales del mandato de Pepa Luzardo. Su sucesor, Jerónimo Saavedra, declaró desierta la operación y apostó por mantener la titularidad pública de los edificios de Triana.

El actual gobierno incluyó en el nuevo PEP, cuya aprobación inicial tuvo lugar hace dos años, la posibilidad de construir en la parcela, para financiar el aparcamiento subterráneo y la expropiación del suelo. No obstante, se planteó el riesgo de que el valor de las seis parcelas se disparara al exigir sus propietarios el valor de un suelo equivalente a construir la misma altura de los edificios medianeros. Al final el actual gobierno ha decidido eliminar el uso residencial y ha optado de oficio por calificar la parcela como espacio libre, "potenciándose de ese modo la apuesta por el vacío urbano propuesta en ese tramo de Francisco Gourié". Además, se elimina su vinculación a los edificios de Triana. Así figura en el documento del PEP que fue aprobado por la junta de gobierno el 8 de junio de 2017, tras estudiar las alegaciones presentadas al documento, y que volvió a salir información pública por segundo vez el 19 de junio pasado.

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