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La ciudad supera ya los 48.000 parados tras destruir casi 1.600 empleos en enero

Hostelería, comercio y servicios, los sectores más golpeados por el covid, acaparan el 73% de los trabajos perdidos. El municipio, a la cola de las diez grandes capitales

Una mujer pasea por Triana, frente a un comercio cerrado.

Una mujer pasea por Triana, frente a un comercio cerrado.

Espoleado por la pandemia, el desempleo no ha parado de crecer en la capital grancanaria desde el mes de marzo pasado y ya se acerca peligrosamente a los 50.000 parados después de cerrar el pasado enero con 48.077 desempleados, una cifra escalofriante que no se registraba en la ciudad desde la crisis financiera de principios de este siglo. La destrucción de empleo ha ido pareja al incremento de la demanda de ayudas sociales, tanto al Ayuntamiento como a las ONG, principalmente a Cáritas, Cruz Roja y el Banco de Alimentos, que siguen desbordados, porque no hay que olvidar que muchos de los que trabajaban en la economía sumergida se han quedado sin nada.

En los once meses que han pasado desde que el covid nos cambió la vida y provocó el cierre de comercios, hoteles y multitud de pequeñas, medianas y grandes empresas, se han destruido en el municipio un total 8.902 empleos, una sangría que se teme no parará hasta que se controle la situación sanitaria.

Con un 12,61% de sus habitantes en paro, Las Palmas de Gran Canaria se encuentra a la cola en el ranking del desempleo de las diez grandes capitales españolas. Sólo Málaga, con un 12,99% arroja datos peores que este municipio.

No hay más que darse una vuelta por la ciudad y las zonas comerciales para contemplar un paisaje de tiendas, bares, restaurantes y hoteles cerrados, los más visibles pero no los únicos de la multitud de negocios que han sido arrasados por la caída del turismo. No en vano, el 73% de los parados de Las Palmas de Gran Canaria pertenecen a los sectores de la hostelería, el comercio y los servicios, según los datos del Observatorio Local del Mercado de Trabajo del Ayuntamiento capitalino.

Después de un ligero estancamiento en la pérdida de empleos desde septiembre hasta diciembre pasado, el paro volvió a crecer en enero y lo hizo de manera salvaje, llevándose por delante un total de 1.599 empleos, lo que representa un incremento de un 3,44% respecto al mes anterior. Pese a los malos datos, el crecimiento interanual es menor en la capital que en el conjunto de la isla de Gran Canaria y mucho más bajo que en el conjunto de Canarias.

Aumento interanual

Según el observatorio local, en el municipio se ha registrado un aumento interanual, con respecto a enero del año pasado, de un 21,62%, menor que el de Gran Canaria ( un 24,91%) el de la provincia de Las Palmas (32,35%) y el de Canarias, con un 32,23%.

Los ERTE contribuyen, sin embargo, a enmascarar la dimensión del problema social y paliar sus efectos, ya que se calcula que aún hay más de 83.000 canarios en suspensión de empleo por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, de los cuales más de 27.000 estarían localizados en la capital.

Los datos reflejan que el paro afecta más a las mujeres. En enero se registraron un total de 26.499 desempleadas frente a los 21.578 hombres sin trabajo.

Por edades, los más afectados con gran diferencia son los menores de 25 años, ya que representan el 56,08% del total de desempleados. A estas edades, los hombres sufren más el paro, con un 62,70%, frente al 48,70% de las mujeres.

Por sectores, el que más incremento ha registrado con respecto al pasado año es la agricultura en cuanto a porcentaje (un 35,65%), pero no en cuanto al número (449 desempleados). Donde más empleo se ha destruido ha sido en el comercio, donde hay 8.183 parados (un incremento de un 19,88%); la hostelería, con 5.756 (32,81%) y el resto de servicios, con 22.305 personas en el paro (18,80%). En la construcción, con 4.437 parados, creció un 12,36% respecto a enero de 2020 y en la industria, el paro ganó terreno con un 16,33% (1.931 desempleados).

En relación con las empresas registradas en la Seguridad Social, en el tercer trimestre de 2020 había un total de 11.381 en el municipio, 475 menos que las 11.856 que había en el primer trimestre de 2019.

El municipio atraviesa por una complicada situación, de la que el concejal de Turismo y Empleo, Pedro Quevedo, destaca la mayor resistencia que está teniendo la capital, debido a su menor dependencia del turismo y a una mayor diversificación de su economía, en la que el Puerto de La Luz juega un papel de vital importancia, pues contribuye a darle aire a la actividad económica.

Resistencia

“Dentro del drama real que está sufriendo la población en paro, la capital resiste mejor que el conjunto de Gran Canaria o Canarias. El empleo se comporta mejor en Las Palmas de Gran Canaria”, una circunstancia que a su juicio está relacionada con “una actividad económica más diversificada”.

“La dependencia del turismo es aquí muchísimo menor que en todos esos municipios turísticos del sur de las islas y eso le permite resistir algo mejor”, subraya Quevedo quien, al mismo tiempo, admite el peor comportamiento de la capital si se la compara con las otras grandes ciudades españolas. “Es verdad que la relación de paro con población nos coloca en último lugar, junto con Sevilla y Málaga”, afirma. En su opinión, el incremento del paro “no es ninguna sorpresa y era de esperar”, por los efectos que está teniendo la pandemia en la actividad económica, pero resalta que “la ciudad tiene elementos para compensar como la potente actividad portuaria o la actividad comercial, que nos permite resistir en condiciones mucho mejores que el resto del Archipiélago, algo que no supone ninguna alegría, dentro del drama general”. Pese a esa mayor diversificación, considera que depende de que el sector turístico canario coja rumbo y, sobre todo, de que los países europeos que nos mandan los turistas se recuperen. Hasta que eso no ocurra, sostiene, “lo que tenemos que hacer es resistir y cumplir drásticamente con las medidas de protección porque sin esa condición las demás son imposibles”. “Tenemos esa dependencia. Si mejoran las cosas en Canarias, ello impactará positivamente sobre la actividad económica y en consecuencia en el empleo y en sectores como la hostelería, pero no será suficiente para Las Palmas de Gran Canaria, cuya mejora pasa por unos buenos datos también en los destinos emisores y en el mundo. La dependencia de los destinos exteriores”, destaca, “es brutal”. No obstante, Pedro Quevedo es optimista y calcula que el próximo junio se podría iniciar la recuperación.

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