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Semana Santa | Exposición en la iglesia de San Ignacio de Loyola

La solidaridad en cartón y siempreviva

Un miniaturista expone sus obras de material reciclado y flores para ayudar a los necesitados

La solidaridad en cartón y siempreviva | ANDRÉS CRUZ

La solidaridad en cartón y siempreviva | ANDRÉS CRUZ

Alexis Jiménez Talavera (Las Palmas de Gran Canaria, 1966) es un miniaturista que ha recreado los pasos de Semana Santa y que expone en la iglesia San Ignacio de Loyola con el fin de recaudar alimentos para los más necesitados. Su pasión por Dios y el arte la heredó de sus padres, un cubano y una palmense.

La solidaridad en forma de cartón y siempreviva. Esta es la esencia del homenaje que ha hecho Alexis Jiménez Talavera a su progenitora fallecida hace dos años. Y es que el miniaturista ha hecho una exhibición de 20 pasos elaborados por él con material reciclado y una planta con la que su padre identificaba a su esposa y madre del artista, que además espera recolectar alimentos no perecederos para destinarlos a las personas más desfavorecidas de la Isla.

La exposición Tronos de Semana Santa, que inició “con mucha ilusión”, baña de fe la ciudad desde anteayer, cuando se inauguró en la iglesia de San Francisco de Borja en Vegueta y que ya ha tenido acogida entre los creyentes, quienes desde su comienzo han acudido a llenar las cajas dispuestas para la recogida benéfica a favor de Cáritas Diocesana, la cual estará abierta al público hasta el próximo 4 de abril. Esta edición está compuesta por las imágenes de El Cristo de la buena muerte, Jesús cautivo, Jesús de Nazareno, Jesús despojado de sus vestiduras, Santo Sepulcro, Jesús atado a la columna, Jesús en la oración del huerto, El levantamiento de la Cruz, Nuestra Señora de las Angustias, María Magdalena, La última cena, La piedad, El juicio a Pilatos, La Gruta de siempreviva, La resurrección, El calvario, Jesús y la mujer Samaritana y Nuestra Señora de los Dolores, patrona de Schamann.

Ocho años

Ocho años lleva Jiménez construyendo pasos en miniatura y 20 instalando belenes en el Colegio San Ignacio de Loyola en Vegueta, donde trabaja como personal de mantenimiento. Pero fue un viaje a Sevilla hace 14 años lo que le inspiró a hacer tronos tras visitar una exposición de pasos de reducido tamaño en la que las piezas estaban en venta. El miniaturista no tenía intención de comercializar su arte, por lo que optó por intentar trabajar con material reciclado, que suponía bajos costos. Y así es como desde hace ocho años ha deslumbrado a quienes le conocen con su amor a Dios a través de pequeñas y muy trabajadas figuras de vírgenes y de escenas de la Semana Santa.

Debutó en el colegio con tres tronos y año tras año ha ido agregando otros a su colección. La parroquia de San Esteban en La Paterna también ha sido escenario de sus exposiciones, todas con motivos religiosos. Ni siquiera la pandemia le detuvo y es que el año pasado inició la exhibición quince días antes de que se decretase el confinamiento y este año tomó la decisión de dedicárselo a su madre, Elena Talavera, quien junto a su padre, Juan Jiménez, le enseñaron lo importante que es ayudar a las personas. Fue así como empezó con la recogida de alimentos, a la vez que le otorga a los fieles un pedacito de esas procesiones que por segundo año consecutivo no se llevarán a cabo.

Ocho años ha necesitado el artista grancanario para recrear estas 20 figuras religiosas

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“Todos tienen el significado de la pasión de Cristo”, relata con emoción; los cuales ha elaborado con cartón, madera, fieltro, tapas de insulina, bisutería, envases de yogurt y cuanta cosa consiga a la que le pueda dar una vida útil, además de añadirle toques de luz y melodías procesionales. Su primera figura la hizo con una caja de zapatos y después fue perfeccionando su técnica “poco a poco” hasta añadir la madera a su lista de materiales. Este año, en honor a su madre, ha añadido un toque especial (la siempreviva) “porque mi padre le decía a mi madre que era como las flores de esa planta que nunca se marchitan”, y es que la progenitora de Alexis tuvo diversas patologías contra las cuales luchó hasta el día de su muerte.

Ha elegido la iglesia como el lugar perfecto para esta iniciativa porque estima que solo entre jueves y viernes la visitan unas 2.000 personas y, además, este templo jesuita le ha permitido siempre exhibir su arte, que el año pasado fue en honor a las víctimas de la guerra en Siria.

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Tronos religiosos en miniatura y de materiales reciclados Andrés Cruz

Los alimentos que solicita son gofio, aceite, legumbres y todos aquellos que sean no perecederos para que la ONG pueda hacer entrega de ellos en perfecto estado. Se ha decantado por esa oenegé ya que es la que conoce a través de su iglesia y porque se ha enterado de que “se han quedado cortos”. “Antes repartían cajas, ahora solo pueden dos bolsas porque de ochenta han pasado a ciento veinte familias las que solicitan la ayuda de Cáritas” las cuales, a su juicio, no son suficientes cuando se trata de familias con varios hijos. También recuerda que con los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) las personas han visto una disminución en sus ingresos, lo que le ha llevado a recurrir a estas obras benéficas para darles de comer a sus hijos, una situación que ha tocado el corazón del miniaturista ya que desea seguir el ejemplo de su madre, que “ayudó hasta el fin de sus días a los más necesitados”.

La pasión por el arte le nació también gracias a ella pues le diseñaba los trajes de Carnaval y los de las obras de teatro en las que él y sus ocho hermanos participaban. Mientras, la fe en Dios le viene por su padre, de origen cubano. “Él me contaba que mi abuela levantaba a sus cuatro hijos de la cama y tras asearse y vestirse se iban rumbo a la iglesia de la Virgen de la Caridad del Cobre para comenzar el día orando”, apunta.

En su mente también quedaron plasmadas las palabras de su padre sobre que “la religión es hacer el bien y no mirar a quien”, una frase que extiende a todas las personas que puede. “No hacerle daño a nadie es la mejor religión. Mi papá me decía que no le tenía miedo a morir sino a sufrir antes de fallecer, por eso confiaba en Dios, que siempre estará ahí para recibirnos”, relata el artista.

Otra enseñanza que le dejó su padre y que ha influido en esta iniciativa fue un día que no puede sacar de su mente. “Una mujer tocó a la puerta acompañada de sus hijos, pedía comida para poder alimentarlos ya que carecía de recursos económicos. Mi papá nos mandó a la cocina a buscar alimentos para la señora y sus pequeños, después de dárselos nos dijo que había mucha gente necesitada en el mundo y que nosotros éramos afortunados”, recuerda con nostalgia esa lección de humildad que le dio su padre de “ayudarnos unos a los otros”.

Exposición de tronos en miniatura elaborados con material reciclado Mary Suárez Jaspe

Lo material no nos lo llevamos, seremos recordados por los actos buenos que hagamos en la vida. La familia siempre te recordará, pero si eres mala no querrán hacerlo. El que siembra siempre recoge y este es el mensaje que quiero dejarle a todas las personas, sobre todo en estos tiempos que estamos viviendo y que nos ha cambiado la vida a todos”, enfatiza.

“Hoy podemos estar arriba y mañana bajar, necesitamos estar unidos como dijo el señor: ama a tu prójimo como a ti mismo”, continuó. Es por eso que le ha pedido incansablemente que la pandemia termine, que no haya hambre en el mundo para que pueda “reinar la paz”.

Dedica la obra a su madre, que falleció hace dos años y de la que aprendió a ayudar al prójimo

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La idea de exponerlos surgió gracias a la maestra Olga Melián Hernández, del colegio para el que trabajaba, que le impulsó a “sacarlo a la luz” al considerarlo arte. “Me daba vergüenza exponer mis primeros cinco tronos porque no pensé que iban a tener acogida, pero una vez que las expuse en el colegio, este se llenó de visitantes”, rememora el artista.

También le han solicitado desde el Hospital Doctor Negrín exponer sus figuras de la Semana Santa en el recinto, por lo que está a la espera de los trámites correspondientes para inundar de fe el centro hospitalario.

Homenaje de patronos

El miniaturista tiene programada otra exhibición, esta vez en honor a las fiestas de los patronos que no se han podido celebrar a causa del coronavirus. Comenzará el próximo 11 de abril en el Colegio San Ignacio de Loyola y terminará el 20. Entre los pasos que estarán representados en miniaturas estarán: La Virgen del Pino, La Virgen del Carmen, La Virgen del Pilar, San Juan Bautista, Santiago Apóstol, San Miguel Arcángel, La Inmaculada Concepción y Nuestra Señora de los Dolores, todo con el mismo fin benéfico de recolectar alimentos no perecederos.

Estas obras de arte hechas a mano por Jiménez, cuyo motor son la solidaridad y la fe, podrán ser visitadas desde mañana al jueves en horario de 17.00 a 20.00 horas y el viernes de 10.00 a 13.00 y de 17.00 a 20.00 horas.

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