Desde mi noray

La cinta azul del negocio frutero

La compañía noruega Fred. Olsen Lines y la española Naviera Aznar se disputaban en los años 50 del siglo pasado los envíos de fruta al Reino Unidos

Juan F. Fonte

Juan F. Fonte

En la década de los años 50 del pasado siglo había en el puerto de La Luz dos compañías que se disputaban los envíos de la fruta al Reino Unido. Una era la noruega Fred. Olsen Lines y otra la española Naviera Aznar. La primera presumía, con la motonave Bencomo recién salida de los astilleros Oresundsvarvet de la ciudad sueca de Landskrona, de ser la más rápida en cubrir las 1.700 millas que separan a Canarias de Liverpool. Podía hacer esta distancia en solo cuatro días.

El capitán de la motonave Monte de la Esperanza de la otra compañía no estaba conforme con esa afirmación y desafió a su colega noruego para demostrarle que su barco era más rápido en cubrir la citada distancia llevando los huacales de plátanos y los atados de los ceretos de tomates. Casualmente ambos barcos coincidieron cargando el mismo día en el puerto de La Luz. El primero en salir fue el Monte de La Esperanza, que esperó dos horas fuera de la bahía hasta que que el Bencomo terminara sus operaciones para emprender el camino a Liverpool de forma simultánea y comprobar quién llegaba antes.

Comenzó la ‘pega’ y ambos desaparecieron en sus respectivas rutas pero cuando el Bencomo arribó al puerto británico se encontró que el barco español de la Naviera Aznar ya estaba atracado hacía 3 horas y 24 minutos y se encontraba descargando. Al pasar el frutero noruego ante el Monte de la Esperanza, hizo sonar su sirena en señal de reconocimiento de que era más rápido y que había ganado la ‘carrera’. Eran otros tiempos donde se disputaba quien era más rápido.

El Monte de la Esperanza había sido anteriormente un minador de la Navy estadounidense en 1949 con el nombre de Monadnock y participó en la Segunda Guerra Mundial, por lo cual tenía un equipo propulsor más eficaz. Fue adquirido por Aznar a una compañía canadiense, navegando con la contraseña de esta naviera a a partir de 1950, cuando se inició en el negocio frutero entre Canarias y el Reino Unido, hasta 1966. Una cinta azul bien merecida.