El vencimiento del contrato bloquea el desarrollo de los huertos urbanos

Sostenibilidad espera renovar en 2024 la concesión, cuyo pliego contempla doblar las parcelas para plantar. Actualmente sólo funcionan nueve espacios

Huerto urbano de El Pambaso

Huerto urbano de El Pambaso / Juan Castro

El vencimiento desde 2018 del contrato con la empresa que gestiona los huertos urbanos de Las Palmas de Gran Canaria bloquea la mejora del funcionamiento de estos espacios así como el incremento de la plantación de nuevas parcelas. El pliego de la nueva concesión contempla la duplicación como mínimo de los huertos que hay en la actualidad, pero su salida a concurso se viene retrasando año tras año desde 2018 por la falta de personal en el servicio de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad y Energía.

Fuentes del departamento, que dirige Gemma Martínez Soliño, aseguran que la redacción del pliego está «avanzada» y contempla incrementar el número de huertos en la ciudad. Esa es la previsión con la que trabaja Medio Ambiente, explican las fuentes, quienes añaden que se ha hecho un estudio inicial de terrenos municipales que podrían destinarse a ese fin, aunque «no se ha cerrado de manera definitiva» donde se ubicarán las nuevas parcelas.

«Aunque la redacción está avanzada, la tramitación del expediente quedó condicionada por la falta de personal municipal. En la actualidad hay tres personas trabajando, pero durante 2023 ha habido largos periodos con sólo un gestor en el servicio, lo que hacía inviable el avance de este tema. Durante 2024, la actualización de la gestión de los huertos y de sus necesidades, así como la ampliación de la red, será prioritaria para la Concejalía de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad y Energía», subrayaron las fuentes.

Los huertos urbanos juegan un papel fundamental en el reverdecimiento de las ciudades y la lucha contra el cambio climático, porque mejoran la calidad del aire. Cumplen además un importante papel social, dado que además de propiciar una alimentación más sana y asequible, contribuyen a reducir el estrés y aumentar el bienestar emocional y físico de las personas, sin olvidar el importante espacio de socialización que propician.

En la actualidad están en uso nueve huertos urbanos, dos de los cuales, La Chimenea y El Amanecer, son autogestionados. En los siete huertos que gestiona el Ayuntamiento trabajan un total de 119 hortelanos, de los cuales 54 tienen su parcela adjudicada por el Ayuntamiento a título individual y el resto lo hacen a través de asociaciones y colectivos sin ánimo de lucro, como Afaes, Asociación Nueva Trayectoria, Asociación Jesús de Nazaret, Cáritas, CIS Gánigo, Centro de Día de Salud Mental, Adepsi, Fundación SER y Centro de Día de Rehabilitación de El Pino.

Este año se cerró el huerto de Luchana, en Guanarteme, porque la vía que prolonga Mesa y López pasará por encima. Su reapertura, al igual que la puesta en marcha del de Nueva Isleta, depende de la renovación del contrato de gestión de los huertos.

Nuevos emplazamientos

El nuevo pliego contempla la duplicación, como mínimo del número actual de huertos. Entre los nuevos emplazamientos que se barajan figuran parcelas en la Vega de San José, la calle Tulipán, en Las Torres, San Roque, Pedro Hidalgo, bancales de Cruz de Piedra, El Lasso, San Juan, zona del Hospital Doctor Negrín, La Minilla, zona de Jacomar, Lomo Los Frailes, Las Mesas, Tamaraceite y Tenoya.

Los que están en funcionamiento en la actualidad son los de Siete Palmas, El Lasso, El Polvorín, La Mayordomía, parque Pino Apolinario en Guanarteme, Jinámar y El Pambaso, en el que además de cuatro hortelanos a los que se le ha adjudicado su parcela de forma individual, reciben su formación alumnos del Plan de Formación y Empleo del IMEF y del Centro de Día de Rehabilitación de El Pino.

Además, está el huerto de La Chimenea, cuya gestión está cedida a la Asociación Arenando, y el huerto El Amanecer, en Casablanca III, cedido a la asociación de vecinos Xácara.

Hay otros dos huertos más pendientes de integrar en la red de huertos urbanos: el de la Finca El Dominguito y el huerto de Nueva Isleta.