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Culomancia y pezonmancia

Supervivientes nos dejó la culomancia y la pezonmancia como formas de adivinación. Lo que toda la vida de Dios fue mirarle el culo o las tetas a alguien, ahora tiene coartada: déjame que te mire, limeña, que es para predecir el futuro. Y si cuela, cuela.

Tan gran avance en las técnicas adivinatorias no se conoce desde los años en que Paco Porras leía verduras en aquel universo friki del que tanto le gustaba reírse a Javier Cárdenas en Crónicas marcianas. Sin embargo, hay quien las rechaza, como los resentidos Aramís Fuster, Sandro Rey y Esperanza Gracia, que desde Sálvame defendieron las mentiras de siempre y los métodos de estafa tradicionales frente a estas moderneces que a ellos ya les pillan un poco mayores. ¡Envidia cochina!

La vieja guardia de timadores de toda la vida prefiere cualquiera de los pretextos estúpidos que los embaucadores usaron históricamente para robar a la gente leyendo el futuro, así que no aceptan tan revolucionario cambio de paradigma. Cartas, sueños, nombres, números, estrellas, posos del café, líneas de la mano, vuelo de aves o vísceras animales son, junto a otro montón de tonterías que no guardan absolutamente ninguna relación con la salud, el dinero, el amor ni el futuro de nadie, métodos comúnmente aceptados para engañar a incautos y vivir del cuento sin dar golpe; pero por algún motivo consideran que no, que el culo y los pezones no valen para adivinar.

Pues yo digo que sí. Adivinar en tiempos revueltos de ineptitud y egolatría será mejor negocio si miras al cliente para que se sienta especial. Y sin remilgos. Quedarse en el culo y los pezones, igual que quedarse en la adivinación es dar solo un paso sin completar el camino. El cuerpo es muy grande. Y los engaños, infinitos: ¿no hay también impostores que defienden esa filfa de la reflexología sobre pies, manos, nariz u orejas y les va bien? ¡Démosle vidilla al timo actuando sobre culos y pezones! Una presión en la zona reflejo de la nalga derecha ejercida con tu zapato producirá el mismo efecto que si le dieras al paciente una eficacísima patada en el culo.

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