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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Guacimara Medina

Reflexión

Guacimara Medina

Galdós, sin que nos demos cuenta

Diez nacionalidades diferentes y un centenar de investigadoras e investigadores procedentes de más de veinte universidades y centros galdosianos de todo el mundo. Pareciera este el titular periodístico, publicitario y espectacular, de un evento que necesitara difusión y trascendencia mediática. No es este el caso. Ni la cuidada programación y propuestas de los trabajos, ni los elevados datos de participación y el excelso nivel de los y las ponentes convierten la celebración del XII Congreso Internacional Galdosiano, que albergará la Casa Museo Pérez Galdós del 20 al 23 de junio, en un evento especial. Ni siquiera lo hace su ineludible y esperada cita con la comunidad canaria ni la cercana, exitosa y festiva celebración del Centenario que glosa el lema del Congreso. Afortunadamente hace ya mucho tiempo que Don Benito Pérez Galdós no necesita tanto porque hace ya mucho tiempo que es mucho más que eso.

Es cierto que, en fechas no tan lejanas, hace ya medio siglo, el primer Congreso en 1973 marcó una hoja de ruta clara, rotunda y necesaria, a la que se fueron incorporando investigadores e investigadoras de centros de todo el mundo. Y fue rotunda y necesaria la propuesta porque había que poner en valor la figura y la obra de Galdós y había que poner a Galdós en el mundo. Y en esa labor el papel de las universidades canarias fue fundamental porque preparó un potencial humano que centró sus esfuerzos en la capacitación de sus jóvenes estudiantes para la innovación, docencia e investigación, que forjó las formas y maneras de toda una generación. Y fue la Casa Museo Pérez Galdós, y posteriormente la Cátedra Pérez Galdós adscrita a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la que lideró esta transformación. Hermanada con muchas instituciones, públicas y privadas, locales, nacionales e internacionales, la Casa Museo se convirtió, por convencimiento y por obligación patrimonial, en espacio esencial de la investigación y el legado galdosiano, en epicentro de la investigación, conservación y difusión del legado de Don Benito. Resultado de ese compromiso, y no ejemplo único, es la culminación del proceso de digitalización de los bienes documentales y bibliográficos de Pérez Galdós en la Biblioteca Galdosiana, acción promovida por el Ministerio de Cultura o la convocatoria de una nueva edición del Premio Internacional de Novela Benito Pérez Galdós, cuya dotación asciende a 15.000 euros y la publicación del único texto ganador. Fruto futuro de este compromiso será la pronta adquisición de los últimos fondos documentales y patrimoniales que se encuentran en Santander y que en breve estarán depositados y custodiados en la Casa Museo.

Toda esta dedicación, avalada por el rigor académico y la apuesta institucional, han convertido a Gran Canaria y a la Casa Museo Pérez Galdós, por convencimiento y por obligación patrimonial, en espacio esencial de la investigación y legado galdosista, en epicentro de su patrimonio documental. Todo el equipo humano de la Casa Museo Pérez Galdós merece el reconocimiento de la sociedad grancanaria.

Las «miradas y perspectivas futuras» de otros y otras hicieron de Pérez Galdós un creador universal que gravita, a veces de manera poco visible, en cualquiera de las artes plásticas en las que podemos reconocernos, y en otras manifestaciones como el teatro, el cine, la televisión o el cómic. La actualidad en las aportaciones críticas que hicieron en publicaciones nacionales e internacionales lo trasladaron a un presente de contextos literarios, sociales e históricos aún vigentes.

Ya no tenemos la obligación de seguir reflexionando sobre la significación actual de Don Benito Pérez Galdós con perspectiva científica de futuro y artística de presente. Galdós ya lo hace por nosotras sin que nos demos cuenta.

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