Opinión

Estrellas en retirada en la UD Las Palmas

El error de dejar fuera de la convocatoria a Jonathan Viera y perder uno a cero tras fallar un penalti

Jonathan Viera.

Jonathan Viera. / Juan Castro

Cuenta Andrés Armas, Menroco en el ajedrez, que recuerda el partido en el Estadio Insular de Alfredo Di Stefano con el entonces Español de Barcelona, después de una tortuosa salida del más glorioso Madrid. Con los primeros toques del argentino empezaron a escucharse gritos de «viejo, viejo». La 'saeta rubia', con el genio que aún atesoraba y el talento que no le había abandonado, aunque tal vez con menos fuerza física, ofreció una demostración de su arte con regates y velocidad, y marcó un golazo que silenció a quienes se habían propuesto amargarle el viaje a la Isla.

Viene este recuerdo al hilo de lo tortuoso que resulta la salida de las estrellas futbolísticas de los equipos de su vida. Así se cometen errores de calibre como dejar fuera de una convocatoria a Jonathan Viera, corazón y sangre amarilla, y perder uno a cero de penalti.

Pasillos con VAR

Desde el Palco 37 se observa un poco escorado el terreno de juego, mejor la cabina de prensa, aunque en uno y otra, las jugadas conflictivas se aclaran en televisión, ese VAR al alcance de algunas localidades y pasillos very important.

 «Los grandes clubes se caracterizan por sus fichajes y por sus oportunos traspasos». Es una máxima que se atribuye a don Santiago Bernabéu.

García Pimienta en rueda de prensa.

García Pimienta en rueda de prensa. / Juan Castro

Es eterna, toda una enseñanza que en la UD suele ejecutarse con éxito, por lo que se ha visto en el arranque de esta temporada. En cambio, hemos llegado a la jornada 10 de LaLiga, de la mejor Liga del mundo, sin tener claro lo fundamental: el juego y un bloque ganador. Los titulares son suplentes, los suplentes titulares y las estrellas se quedan en casa.

Penalti

El ejercicio de pasarse el balón sin ideas claras ha acabado mal con el Rayo. Munir había empezado genial, brillante e incisivo hasta de tacón, pero su penalti horrible retrata al que lo metió en el compromiso; Pejiño, con sus botas rosa y su control de balón, parecía otro Viera; Valles tocaba más con el pie que con la mano; y Moleiro, debutante en Primera, demostró que merece más de 20 minutos. En fin, demasiada confusión dentro y fuera del terreno de juego. Y así no se gana.