Opinión | Reflexión

La escuela canaria, premio a la innovación educativa

La Mejor Feria de Escuelas Infantiles vuelve a Las Palmas

La Mejor Feria de Escuelas Infantiles vuelve a Las Palmas

Para abrir mi reflexión de hoy me viene al pensamiento una frase de Winston Churchill que dice: «El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin desesperarse». En esto nada más y nada menos consiste el cambio educativo y les explico. La innovación en la Educación es un término tan amplio que incluso hasta un docente de los mal llamados «tradicionales» puede llegar a ser innovador en determinados momentos de su vida. Pero este término va muy relacionado con la evolución y desarrollo de la sociedad. Porque todos los docentes somos y tenemos algo de tradicionales, porque algunas cosas de la escuela tradicional son muy actuales, pero en otra esfera.

En el artículo Perspectivas de la escuela tradicional, nueva y contemporánea, de María de la Luz Espindola Juareza y Rafael Granillo Macías, se hace un estudio de las distintas escuelas y su proyección en los diferentes entornos sobre los que se implementan, ofreciendo una visión hacia la teoría. Este trabajo concluye que aunque en la escuela tradicional existen elementos que podrían resultar funcionales, como el desarrollo de discurso expositivo en el docente o favorecer el proceso cognitivo de la memoria en los estudiantes, existen desventajas y resulta menos funcional para que un estudiante pueda resolver problemas reales en comparación con otros modelos existentes.

La escuela canaria afortunadamente está muy lejos de esa enseñanza en la que el docente es el centro del proceso de enseñanza- aprendizaje, pasando a tomar el protagonismo el propio alumnado, investigando, realizando productos que son evaluables y que pueden replicarse en la vida diaria. Desde hace muchos años se han ido subiendo peldaños en la calidad educativa, aunque muchas veces no vaya aparejado al mal llamado «éxito académico», por el número de aprobados o suspensos que dan las estadísticas, que no tienen en cuenta ni la realidad del centro educativo, ni del alumnado, ni la de los medios de qué dispone para atender a esos niños y niñas.

Innovar, en su definición es «mudar o alterar algo, introduciendo novedades». En Educación innovar es cambiar, adaptarse a la sociedad y al grupo de alumnos, introducir metodologías de trabajo acordes a la realidad, para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea lo más significativo posible y perdure en el tiempo. Realmente lo que buscamos es que nuestro alumnado sea competente y por ello las tareas que les proponemos deben ser competenciales e inclusivas tal y como propone la nueva Ley educativa, amparadas por el DUA, Diseño Universal de Aprendizaje, un modelo que tiene como objetivo reformular la educación proporcionando un marco conceptual junto con herramientas que faciliten el análisis y evaluación de los diseños curriculares y las prácticas educativas, para identificar barreras al aprendizaje y promover propuestas de enseñanza inclusivas. Todo esto como alternativa al diseño rígido y uniforme, el DUA plantea un marco para realizar propuestas curriculares (objetivos, evaluación, metodologías y recursos) flexibles, que respondan a las diferentes necesidades y capacidades del alumnado (Rose, Meyer y Hitchcock, 2005).

Y en este marco surge la experiencia «Desarrollo de la competencia comunicativa a través del Booktuber» desarrollada durante este curso en el CEIP Los Giles y reconocida en su categoría entre las 14 Experiencias Docentes Innovadoras ganadoras de este año como el Mejor Proyecto Colaborativo y Cooperativo de los XI Premios a la Innovación Educativa y Experiencias Docentes Innovadoras SIMO Educación 2023. Realmente lo que estamos tratando de implementar con este proyecto es trabajar las destrezas lectoras, pero a la vez mejorar la competencia comunicativa en general, la escucha, la escritura y la oralidad, utilizando herramientas que están en la sociedad y que son utilizadas por los propios alumnos, igual de una manera inapropiada. Por ello tenemos la oportunidad de hacer una labor compensadora en cuanto al uso de las redes sociales y a la vez trabajar el pensamiento crítico.

Esta pequeña experiencia innovadora no es más que una pequeña muestra de todos esos proyectos que se realizan en Canarias en todos los ámbitos del aprendizaje y que no voy a nombrar para no dejar a ninguno atrás.

Para un centro humilde y pequeño de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, para un profesorado que ha emprendido el camino del cambio y de la innovación, de la transformación de los espacios y de las metodologías de trabajo, es un gran motivo de orgullo y un aliciente para continuar trabajando en esta línea. Aunque sí que quiero destacar que los cambios no se pueden dar por sí solos, se necesita el apoyo de la administración educativa. Dejar atrás viejas prácticas docentes lleva aparejado que las aulas deben transformarse totalmente y necesitamos los medios para llevarlo a cabo. Estamos comenzando, pero estar ya entre estas 14 destacadas experiencias, en el marco de SIMO Educación, es un gran orgullo y un gran aliciente para seguir adelante. Pero como decía anteriormente es un premio para la escuela canaria, una escuela que está abierta a las oportunidades y que salvo en escasas ocasiones, no se ve «reconocida» ni por la comunidad educativa, ni por la sociedad ni por la administración. Y con reconocida no me refiero a premio alguno, sino a compensaciones en materiales y demás.

Por ello quiero terminar con esta frase de Michael Gerber: «Un emprendedor ve oportunidades allá donde otros solo ven problemas». En esto estamos.