Opinión | Azul atlántico

Dos obispos y un masón

Cristóbal Déniz, José Mazuelos y Eloy Santiago, en la Catedral.

Cristóbal Déniz, José Mazuelos y Eloy Santiago, en la Catedral. / José Carlos Guerra

Los obispos de Canarias, José Mazuelos y Cristóbal Déniz, pasaron esta semana por la ciudad del Vaticano para un encuentro con el papa Francisco. No les ha tirado de las orejas, como se había anticipado algunos después de que se conociese el informe sobre los abusos en la Iglesia. Han tratado de asuntos eclesiales y, aunque no haya trascendido, de disciplina y comportamiento y regresaron a sus diócesis con 12 folios de recomendaciones. Trataron de los seminarios, es decir, de la formación de los futuros curas, han dicho los portavoces de la Conferencia Episcopal Española. Hay 86 en España, dos de ellos en las Islas. Francisco es directo y habla a la cara de sus hermanos en el episcopado.

El papa Francisco con los obispos españoles en el Vaticano.

El papa Francisco con los obispos españoles en el Vaticano. / P.V.

 Este obispo de Roma emplea métodos diferentes a sus predecesores, por ejemplo a San Juan Pablo II. El papa Wojtyla envió ‘visitadores’ a examinar el Seminario de varios obispos de la línea eclesial del estilo de Vicente Enrique y Tarancón. Ramón Echarren y su Seminario estaban entonces bajo vigilancia romana. A diferencia de aquellos tiempos, Bergoglio ha reunido en los palacios apostólicos a Mazuelos y Déniz, junto con su colega de La Laguna Bernardo Álvarez.

Autoridades en el funeral por Jerónimo Saavedra.

Autoridades en el funeral por Jerónimo Saavedra. / José Carlos Guerra

El clima del encuentro entre obispos en el Dicasterio del Clero fue durante más de cinco horas de «cordialidad y serenidad», explican los que han participado en lenguaje ‘vaticanés’. Sin aristas problemáticas más allá de la formación y del «acompañamiento» a los que optan por el sacerdocio, que en la vieja Europa son cada vez menos. Y como el hombre propone (y la mujer) y Dios dispone, la semana de los prelados canarios en la Santa Sede vino a coincidir con la muerte del profesor e insigne socialista Jerónimo Saavedra Acebedo, a los 87 años. Político constructor de Canarias y primer presidente, sin parangón en el olimpo público de las Islas, este sobresaliente exalumno de los jesuitas sorprendió a todos hasta el último aliento.

José Mazuelos y Cristóbal Déniz, nada más aterrizar en las Islas, oficiaron junto a Eloy Santiago, en la Catedral de Santa Ana en Vegueta, el funeral por Jerónimo Saavedra, reconocida autoridad de la masonería española. La Iglesia católica, madre y maestra, entierra con gran solemnidad, a diferencia de la ‘iglesia’ masónica.

Socialistas

Pocas veces se contempla a tantos significados socialistas en misa, con respeto y reverencia, si dejamos a un lado las procesiones y celebraciones festivas populares. Allí estaban Ángel Víctor Torres, ministro de Administraciones Públicas y Memoria Democrática del Gobierno de Pedro Sánchez; el Delegado del Gobierno en Canarias Anselmo Pestana; la alcaldesa de la ciudad Carolina Darias; el vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria, Augusto Hidalgo; y muchos otros representantes institucionales o militantes distinguidos.

La Iglesia en salida del papa Francisco está abierta a «todos, todos, todos», se encargó de insistir Jorge Mario Bergoglio en una de sus recientes intervenciones por el mundo. La misericordia, ese nombre con el que el jesuita argentino identifica a Dios, acoge a un profesor socialista, librepensador y masón. «Hemos rezado por un bautizado que pidió que se hiciera un funeral por su alma», resumen uno de los tres monseñores concelebrantes.

Al cielo ya no van «los de siempre», como se leía en una conversación entre dos señoras con collares a la puerta de una Iglesia, en un memorable chiste de Mingote en tiempos del régimen anterior. Ahora con Francisco, vamos todos.