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Música

Medio siglo llorando con María

Hoy se cumplen 50 años del estreno de 'Sonrisas y lágrimas', el musical inspirado en la epopeya real de una familia cantante que encumbró a Julie Andrews como gran estrella

El canto del cisne de los grandes musicales.

El canto del cisne de los grandes musicales. LP / DLP

La epopeya musical de María, una novicia encargada de educar a siete críos en la Austria previa a la anexión a la Alemania Nazi de 1938, conmovió, hace ahora medio siglo, a los espectadores de todo el mundo. Sonrisas y lágrimas, el espectacular musical protagonizado por Julie Andrews, se estrenó en un cine de Nueva York el 2 de marzo de 1965. Una noche en la que inició una imparable carrera crítica y comercial que la convirtió en una de las películas de más éxito de la historia.

La película tiene una historia singular: está basada en la peripecia real de la familia Von Trapp, que tras arruinarse sobrevivió formando un coro, y que tuvo que huir de Austria tras la anexión del país por parte de la Alemania Nazi. La matriarca de la familia, Maria von Trapp, que había conocido a su futuro marido cuando entró a trabajar como profesora de sus siete hijos, relató la historia de la familia, ya asentada en Norteamérica, en el libro The Story of the Trapp Family Singers, publicado en 1949.

La historia de los Trapp fue adaptada en dos películas alemanas a mediados de la década de 1950, pero sería en 1959, y a raíz de su conversión en musical y su estreno en Broadway, cuando alcanzaría notoriedad. Con música de Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, y con Mary Martin al frente del plantel, el musical, titulado ya The Sound of Music, ganó cinco premios Tony y sumó más de 1.400 funciones en Broadway.

Mientras The Sound of Music arrasaba sobre las tablas, Hollywood explotaba el filón de los grandes musicales. El éxito arrollador de West Side Story, dirigida por Robert Wise y Jerome Robbins y estrenada en 1961, fue además bendecido por la Academia, que le otorgó nada menos que diez Oscar, incluido el de Mejor Película. Tres años después, My Fair Lady, del gran George Cukor, repitió la jugada, conquistando los cines y un total de ocho premios de la Academia.

Pero en aquella ceremonia de los Oscar todas las miradas estaban puestas en una joven actriz que se había hecho con la estatuilla por su icónica interpretación de una institutriz inglesa: se llamaba Julie Andrews y su personaje era nada menos que Mary Poppins. Para cuando recibió el Oscar, no obstante, Andrews ya había estrenado la película sobre la familia Von Trapp. Y es que tras ver su interpretación de Mary Poppins, Robert Wise, a quien la Fox le había encomendado la dirección de la versión cinematográfica de The Sound of Music, tenía claro que la protagonista del filme no podía ser otra.

La intuición de Wise fue profética. Andrews dio un auténtico do de pecho en la película, brillando especialmente en la interpretación de canciones ya míticas, como Do-Re-Mi o Edelweiss.

La película ganó cinco Oscar, entre ellos el de Mejor Película (se impuso nada menos que al Doctor Zhivago de David Lean), y aunque Andrews no reeditó su premio del año anterior, The Sound of Music la convirtió en una gran estrella. No era para menos: tras aquella première neoyorquina del 2 de marzo de 1965, la película recaudó más de 150 millones sólo en Norteamérica. Al cambio actual, serían más de 1.000 millones de dólares. Todo un éxito para la Fox, que había invertido ocho millones en la producción. The Sound of Music sería rebautizada como Sonrisas y lágrimas en los cines de España. El cine Amaya de Madrid la presentó el 20 de diciembre de 1965, cosechando, como no podía ser de otra forma, un gran éxito.

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